Con la puesta en marcha del nuevo gasoducto, San Rafael y General Alvear suman acceso al gas natural para miles de hogares y abren una etapa de desarrollo económico tras una obra histórica ejecutada por el municipio.
San Rafael dio un paso decisivo en materia de infraestructura energética con la inauguración del nuevo gasoducto que permitirá abastecer a unas 30.000 familias, tanto en ese departamento como en la vecina General Alvear. Se trata de una de las obras más relevantes de los últimos años en el sur mendocino, con impacto directo en la calidad de vida y el desarrollo productivo de la región.
El acto central se realizó en la Planta Reguladora Intermedia, ubicada a unos 400 metros del Arco de Ingreso sobre la ruta nacional 143. La ceremonia tuvo un primer momento simbólico con un corte de cintas virtual desde la planta ESMO, en el paraje La Tosca, donde se concretó el empalme con el gasoducto internacional.
Luego, el intendente Omar Félix encabezó la puesta en marcha oficial al encender una llama simbólica, gesto que marcó el inicio del funcionamiento del sistema. La obra, largamente esperada, quedó así formalmente habilitada.
Como parte del acto, también se realizó la primera conexión domiciliaria mediante teleconferencia. La familia conformada por Miguel Olivares y Andrea Rodríguez se convirtió en la primera beneficiaria del servicio, con la instalación del medidor que les permitió comenzar a utilizar gas natural en su vivienda.
La inauguración contó con la presencia de dirigentes políticos de distintos ámbitos, entre ellos el diputado nacional Emir Félix —quien impulsó el proyecto durante su gestión como intendente—, el exintendente Ernesto Sanz, el legislador Walther Marcolini, el exsecretario de Energía Darío Martínez y los jefes comunales Celso Jaque y Emir Andraos, entre otros.
Emir Félix destacó el carácter excepcional de la obra y subrayó que no existen antecedentes similares ejecutados a nivel municipal. “Es el broche de oro de un trabajo enorme, con muchas horas de esfuerzo. Tuvimos el coraje de hacerlo y de terminarlo aun en condiciones adversas”, remarcó. Además, planteó como próximo desafío la extensión de las redes domiciliarias para garantizar que el servicio llegue a cada vez más vecinos.
Por su parte, Omar Félix puso el acento en el impacto estructural que tendrá la obra. Señaló que, además de mejorar las condiciones de vida de miles de hogares, el gasoducto abre oportunidades para el crecimiento de empresas, comercios e industrias que hasta ahora veían restringida su actividad por la falta de acceso a energía.
El intendente sostuvo que esta infraestructura marca el inicio de una nueva etapa para el sur mendocino y adelantó que el objetivo será acompañar el desarrollo con nuevas inversiones en redes y servicios.
Con esta obra, San Rafael consolida un avance estratégico que no sólo resuelve un déficit histórico en materia energética, sino que también sienta las bases para la expansión económica de toda la región.