La UTE integrada por SACDE y Tecnimont quedó como “front runner” para desarrollar la planta de tratamiento de gas en Neuquén, una obra central del proyecto Argentina LNG que impulsan YPF y ENI para exportar GNL a gran escala.
El megaproyecto Argentina LNG dio un paso clave con la definición del consorcio mejor posicionado para desarrollar la planta de tratamiento de gas en Neuquén, una infraestructura estratégica para viabilizar las exportaciones de GNL desde Vaca Muerta.
La instalación, conocida como Integrated Gas Treatment Project (IGTP), estará ubicada en territorio neuquino y funcionará como el primer eslabón industrial del sistema: allí se realizará el tratamiento, acondicionamiento y separación del gas natural proveniente de los yacimientos no convencionales. Ese proceso permitirá que el recurso cumpla con los estándares técnicos necesarios para su posterior licuefacción y exportación.
Una vez procesado, el gas será transportado hacia el Golfo San Matías, donde se proyecta montar las plantas de licuefacción desde las que saldrán cargamentos hacia distintos mercados internacionales. Por su rol, la IGTP es considerada una pieza central dentro de la cadena logística del proyecto exportador.
En ese marco, la UTE conformada por SACDE y la italiana Tecnimont fue seleccionada como “front runner”, una categoría que en este tipo de desarrollos identifica al consorcio con mayores probabilidades de quedarse con el contrato principal. Según información publicada por EconoJournal, esto implica que quedará al frente de la ingeniería de detalle, el diseño ejecutivo y la definición técnica de la obra.
La licitación también dejó en evidencia el peso de ENI, socio de YPF en la iniciativa, que tuvo a su cargo la evaluación técnica de las propuestas. La energética italiana lidera los aspectos vinculados al tratamiento, transporte e infraestructura de exportación, mientras que la petrolera argentina concentra el desarrollo de recursos y la producción en Vaca Muerta.
Este esquema de roles responde al acuerdo estratégico entre ambas compañías para posicionar al país en el mercado global de gas natural licuado en la próxima década. El objetivo es capitalizar el potencial del shale argentino y abastecer la creciente demanda internacional mediante exportaciones a gran escala.
Desde YPF destacaron el impacto económico del proyecto. Su presidente y CEO, Horacio Marín, señaló que la planta será clave para el procesamiento del gas destinado a exportación y subrayó que el desarrollo implicará inversiones por miles de millones de dólares, con la generación de más de 5.000 puestos de trabajo durante su ejecución.
El ejecutivo también puso el foco en el rol de Neuquén como epicentro del crecimiento del shale gas y mencionó la importancia de una normativa en discusión en la Legislatura provincial para dar previsibilidad a inversiones de gran escala. Según la compañía, la articulación entre el sector público y privado será determinante para acelerar los plazos del proyecto.
En el sector energético, la adjudicación es leída como una señal del avance del programa Argentina LNG, que empieza a consolidar definiciones técnicas y de ingeniería más allá de las negociaciones comerciales y financieras aún en curso.
Con Vaca Muerta como base de abastecimiento y una infraestructura diseñada para exportar GNL, el proyecto se perfila como uno de los desarrollos energéticos más ambiciosos del país. En ese esquema, la planta de tratamiento en Neuquén aparece como la pieza que puede transformar el potencial gasífero en una plataforma exportadora de escala global.