Las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires bajaron 3,1% interanual en mayo, pero el monto total operado subió 8,5%. El mercado se mantiene activo, aunque el crédito hipotecario se desploma y condiciona la expansión.
El mercado inmobiliario porteño mostró en mayo una dinámica mixta: leve retroceso en la cantidad de operaciones, pero crecimiento en los montos y una marcada contracción del crédito hipotecario.
De acuerdo con el informe de los escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, durante el quinto mes del año se registraron 5.435 escrituras de compraventa, lo que implicó una baja del 3,1% en comparación con las 5.610 operaciones de igual período de 2025. En la medición mensual también se observó una leve caída del 0,7% frente a abril, cuando se habían contabilizado 5.572 actos.
Sin embargo, el volumen total de dinero involucrado en las transacciones mostró una evolución en sentido contrario. En mayo se alcanzaron los $848.932 millones, lo que representó un incremento interanual del 8,5% y confirmó una tendencia de valorización en las operaciones.
El promedio por escritura se ubicó en $156.197.247, equivalentes a unos 110.080 dólares al tipo de cambio oficial. Así, el valor medio avanzó un 12% en pesos respecto de un año atrás, aunque medido en moneda estadounidense registró una baja del 7,7%, reflejando el impacto de la dinámica cambiaria.
En lo que va del año, el desempeño general del mercado se mantiene relativamente estable. Entre enero y mayo se concretaron cerca de 23.500 compraventas, apenas un 1,2% menos que en el mismo período de 2025. Este nivel de actividad da cuenta de una demanda que sigue presente, pese a las restricciones del contexto económico.
El principal dato de alerta proviene del crédito hipotecario. En mayo se firmaron 587 escrituras con financiamiento, lo que significó un desplome del 54,8% en relación con el mismo mes del año pasado. En el acumulado anual, las hipotecas suman 3.387 operaciones y representan apenas el 10,8% del total de las compraventas.
La presidenta del Colegio de Escribanos porteño, Magdalena Tato, subrayó esta dualidad: “Mayo confirma una tendencia que venimos observando desde enero: el mercado de compraventas se sostiene con solidez, pero el crédito hipotecario se desacelera respecto a 2025”.
Según explicó, en los primeros cinco meses del año se registra una caída superior al 37% en la cantidad de hipotecas interanuales. “La demanda de vivienda existe —lo demuestran las más de 23.000 escrituras acumuladas—, pero necesita financiamiento accesible para convertirse en operaciones concretas”, señaló.
En ese sentido, advirtió que el desafío de cara al segundo semestre será reactivar el crédito como motor del sector. “Es necesario generar nuevas herramientas que permitan recomponer ese círculo virtuoso que históricamente impulsan los préstamos para la vivienda”, sostuvo.
El comportamiento del mercado deja en evidencia una paradoja: mientras las operaciones continúan en niveles relativamente sostenidos y los montos crecen, la falta de financiamiento limita el potencial de expansión, en un escenario donde el acceso al crédito vuelve a convertirse en un factor decisivo.