Con un pozo que alcanzó los 6.579 metros de profundidad, la compañía marcó un nuevo hito en Fortín de Piedra al introducir por primera vez el uso extendido del Motor de Fondo. Tecnología, planificación y control remoto en tiempo real explican un salto técnico que redefine los límites de la Cuenca Neuquina.
Tecpetrol volvió a correr la frontera técnica en Vaca Muerta. La compañía logró perforar un pozo de 6.579 metros de profundidad total en el bloque Fortín de Piedra, un récord para la formación no convencional que supera ampliamente la marca previa de 5.743 metros y consolida su posición entre los operadores más avanzados de la Cuenca Neuquina.
El hito no solo radica en la profundidad alcanzada, sino en la estrategia tecnológica aplicada. Por primera vez, la firma desplegó el uso del Motor de Fondo (MDF) hasta ese nivel, complementado con un conjunto de herramientas que ampliaron su rango operativo y permitieron llevar la perforación más allá de los límites tradicionales.
“Combinamos el MDF con soluciones adicionales que potenciaron su desempeño técnico y nos habilitaron a lograr resultados que estaban fuera de pronóstico”, explicó Jonathan Ghesla, Drilling Expert de Tecpetrol.
El pozo incluye además una rama horizontal de 3.390 metros, un dato clave en términos de productividad en reservorios no convencionales, donde la superficie de contacto con la formación determina el rendimiento futuro.
Para alcanzar esa meta, la empresa no partió de cero. Integró experiencias internacionales con el conocimiento específico acumulado en Fortín de Piedra, uno de los principales activos gasíferos del país. Ese cruce entre prácticas globales y expertise local permitió adaptar la ingeniería a las condiciones geológicas particulares del yacimiento.
Otro factor determinante fue la operación en tiempo real. Desde Buenos Aires, el Real Time Operations Center (RTOC) monitoreó la perforación minuto a minuto, habilitando correcciones inmediatas y decisiones operativas más precisas.
“Dirigir la ejecución desde la sala nos permite optimizar procesos y asegurar mayor precisión. Es una ventaja competitiva frente a otras operadoras de la cuenca”, señaló Iván Griso, Drilling Principal de la compañía.
El proceso de diseño y planificación también demandó una preparación extraordinaria. Durante seis meses, equipos técnicos realizaron simulaciones, evaluaciones de riesgo y ajustes sobre cada etapa del proyecto antes de avanzar con la ejecución.
“Fue un trabajo muy intensivo, con reuniones permanentes y análisis detallados. Cada decisión estuvo sustentada en datos y escenarios simulados”, explicó Roberto Damián Ron, Drilling Planning Expert.
El resultado validó la apuesta: el récord se alcanzó en el primer intento, un dato que, en un contexto de alta complejidad técnica, refuerza la capacidad operativa de la compañía.
“Es una iniciativa en la que otras empresas no lograron resultados. Haberlo conseguido en la primera ejecución nos genera una enorme satisfacción”, destacó Ghesla.
Más allá de la tecnología, en Tecpetrol subrayan un factor organizacional. El proyecto implicó la coordinación de equipos multidisciplinarios bajo un objetivo común, desde la ingeniería hasta la ejecución en campo y el monitoreo remoto.
“El éxito demuestra nuestra capacidad como organización y el compromiso con el que encaramos desafíos complejos”, afirmó Alexis Pagani, Well Design Director.
Lejos de considerar el logro como un punto de llegada, en la compañía lo plantean como un nuevo piso tecnológico. El objetivo ahora es optimizar las herramientas utilizadas y seguir empujando los límites de perforación en la formación.
“Esto es un punto de partida. Sentamos una base sólida para ir más lejos y enfrentar nuevos desafíos”, concluyó Pagani.