El Gobierno aprobó el proyecto número 20 del régimen y avaló una inversión de Pampa Energía para explotar hidrocarburos en Neuquén. Prevén exportaciones por US$17.000 millones y la creación de hasta 1.800 empleos.
El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su estrategia para atraer inversiones energéticas al aprobar la incorporación del proyecto número 20 al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Se trata de una iniciativa de Pampa Energía en Vaca Muerta que demandará US$4.500 millones y apunta a ampliar la producción de hidrocarburos en uno de los principales reservorios no convencionales del mundo.
La confirmación llegó de la mano del ministro de Economía, Luis Caputo, quien difundió la decisión a través de sus redes sociales. Allí destacó que el emprendimiento no solo implicará un fuerte desembolso de capital, sino que también generará impacto en el empleo: se proyectan unos 800 puestos de trabajo directos y cerca de 1.000 indirectos.
El proyecto, denominado Rincón de Aranda, contempla un desarrollo integral en la cuenca neuquina con un horizonte de 30 años. Según los datos oficiales, la iniciativa prevé la producción de 305 millones de barriles de petróleo, con exportaciones estimadas en torno a los US$17.000 millones a lo largo de su vida útil. En el Palacio de Hacienda subrayan que se trata de uno de los emprendimientos más relevantes dentro de la cartera actual del régimen.
Desde el equipo económico destacan además el efecto que tuvo el RIGI sobre la escala del proyecto. Caputo remarcó que las condiciones promovidas por el esquema —pensado para ofrecer estabilidad fiscal y cambiaria a largo plazo— permitieron a la compañía incrementar en un 50% la actividad de explotación y producción prevista inicialmente en el área.
La aprobación se inscribe en una política más amplia de impulso al sector energético. En febrero, el Ejecutivo decidió prorrogar el plazo para adherirse al RIGI hasta el 8 de julio de 2027 y, en paralelo, amplió su alcance para incluir nuevas actividades dentro de la cadena de petróleo y gas. De este modo, se habilitó la presentación de proyectos destinados a la explotación y producción de hidrocarburos líquidos y gaseosos en tierra, con un piso mínimo de inversión fijado en US$600 millones.
Con la incorporación de Rincón de Aranda, el RIGI acumula 20 proyectos aprobados que suman unos US$46.000 millones. Sin embargo, el pipeline de inversiones podría escalar aún más en el corto y mediano plazo: hay al menos otras 21 iniciativas en evaluación por parte del Comité Evaluador, lo que refuerza las expectativas oficiales de consolidar a Vaca Muerta como uno de los motores clave de generación de divisas para la economía argentina.