La petrolera ratificó a Vaca Muerta como eje de su crecimiento regional y avanza con un proyecto adherido al RIGI que contempla inversiones por más de US$1.000 millones. Mientras completa obras e infraestructura en Loma Jarillosa Este, la compañía busca multiplicar su producción y alcanzar los 20.000 barriles equivalentes diarios en los próximos años.
GeoPark reafirmó su apuesta por Vaca Muerta y confirmó que el desarrollo de sus activos en Neuquén será el principal motor de crecimiento de la compañía en la región. Así quedó reflejado en el balance operativo correspondiente al segundo trimestre de 2026, donde la empresa destacó los avances registrados en el bloque Loma Jarillosa Este y la puesta en marcha de un ambicioso plan de inversión superior a los US$1.000 millones.
El proyecto, que lleva adelante en asociación con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), fue presentado para adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y apunta a transformar la escala de producción de la compañía en la formación shale. La meta es pasar de los actuales 1.500 barriles equivalentes de petróleo por día a una plataforma productiva de 20.000 boepd en un plazo de tres años.
Durante el período comprendido entre abril y junio, GeoPark mantuvo una producción bruta promedio de 1.400 boepd en Argentina. En paralelo, concentró sus esfuerzos en el desarrollo de infraestructura y en la ejecución de tareas operativas destinadas a preparar el terreno para una mayor actividad durante la segunda mitad del año.
Las operaciones se focalizaron principalmente en Loma Jarillosa Este, donde la compañía completó la perforación del Pad 1030, integrado por tres nuevos pozos horizontales orientados a la explotación de recursos no convencionales. Los resultados obtenidos mostraron indicadores alineados con los estándares más competitivos de la cuenca neuquina: un tiempo promedio de perforación de 14,2 días por rama lateral y extensiones horizontales que alcanzaron los 2.450 metros.
Además, se perforaron dos pozos verticales complementarios destinados a la gestión de agua y al monitoreo del comportamiento del reservorio, una infraestructura clave para acompañar el desarrollo futuro del bloque.
La campaña de complementación también avanzó según el cronograma previsto. Al cierre de junio, la empresa había ejecutado 119 de las 218 etapas de fractura hidráulica programadas en los cinco pozos del pad, mientras que el inicio de la producción comercial de la locación está previsto para el tercer trimestre de este año.
Otro de los hitos destacados del período fue la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), obtenida en junio. La autorización habilita la totalidad de las campañas de perforación contempladas en el plan de desarrollo del bloque y despeja uno de los principales requisitos regulatorios para acelerar la actividad.
Con el objetivo de sostener un programa continuo de perforación, GeoPark firmó además un contrato por tres años con Helmerich & Payne (H&P), que le garantizará la disponibilidad de un equipo de última generación dedicado exclusivamente a las operaciones en Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste. El inicio de actividades de la torre está previsto para fines del cuarto trimestre de 2026.
En paralelo, la compañía avanzó en el frente comercial y logístico mediante un acuerdo estratégico con Pan American Energy (PAE). El convenio asegura capacidad de procesamiento y exportación de crudo hasta diciembre de 2027, con acceso a las terminales de Puerto Rosales y Punta Colorada, dos instalaciones claves para la evacuación de la producción futura.
La petrolera considera que estos acuerdos permiten asegurar tanto la capacidad operativa como la comercialización del crudo que se proyecta extraer en los próximos años, un aspecto central para respaldar el crecimiento previsto en la cuenca.
La estrategia de GeoPark refleja, además, una transformación más amplia dentro de Vaca Muerta. El desarrollo del shale neuquino dejó de estar concentrado exclusivamente en las grandes compañías integradas y comenzó a atraer a operadores de escala media que encuentran condiciones favorables para expandirse gracias al RIGI, la disponibilidad de servicios especializados y el acceso a infraestructura compartida.
Con ese escenario de fondo, la compañía apuesta a combinar la generación de caja de sus activos convencionales en Colombia con una fuerte expansión en Neuquén. El objetivo es ganar escala en el mercado energético regional y consolidar una nueva etapa de crecimiento apoyada en el potencial de Vaca Muerta.