Santa Fe y San Juan sellaron una alianza estratégica para convertir a los puertos santafesinos en una nueva puerta de salida para el cobre argentino. El acuerdo apunta a reducir la dependencia logística de Chile, impulsar el uso del ferrocarril y fortalecer una cadena de valor minera con fuerte participación industrial nacional.
Santa Fe y San Juan avanzan en una alianza clave para redefinir la logística del cobre argentino y fortalecer una salida exportadora por territorio nacional. El acuerdo firmado entre ambas provincias busca aprovechar los puertos santafesinos y la Hidrovía Paraná-Paraguay como alternativa para la producción cuprífera que comenzará a crecer con fuerza en los próximos años.
El convenio marco, rubricado durante la Expo San Juan Minera 2026, apunta a diversificar las rutas de exportación de los futuros proyectos mineros y reducir la fuerte dependencia que hoy existe de la infraestructura portuaria chilena.
La iniciativa cobra relevancia en un contexto de acelerado desarrollo de grandes emprendimientos de cobre en la cordillera sanjuanina, que demandarán soluciones logísticas competitivas para colocar su producción en los mercados internacionales.
El ministro de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan, Gustavo Fernández, remarcó que Santa Fe ocupa una posición estratégica dentro de ese esquema. Según explicó, se trata de la única provincia argentina con antecedentes concretos en la exportación de concentrados de cobre.
"Son los únicos puertos argentinos con experiencia en este tipo de operaciones. Durante la etapa productiva de Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, los embarques salían por terminales santafesinas", recordó el funcionario.
Más allá de sumar una nueva vía para la salida de minerales, el proyecto también busca potenciar la infraestructura ferroviaria y consolidar una alternativa logística soberana para una actividad que históricamente encontró en Chile su principal corredor de exportación.
Desde la administración de Maximiliano Pullaro consideran que el crecimiento de la minería abre una oportunidad para ampliar la base productiva provincial y posicionar a la industria santafesina como proveedora de bienes y servicios para el sector.
"Ya no somos solo el motor del campo. Queremos consolidarnos como socios estratégicos del desarrollo minero argentino", sostienen desde el gobierno provincial.
La apuesta se apoya en una red de más de 6.400 empresas industriales con experiencia en ingeniería, metalmecánica, energía, petróleo y gas, sectores que comparten capacidades y demandas tecnológicas con la minería de gran escala.
Esa integración ya comenzó a mostrar resultados concretos. La empresa santafesina RAFA S.A. fue recientemente contratada para construir parte del campamento del proyecto Vicuña, uno de los desarrollos cupríferos más importantes de San Juan.
La magnitud de la oportunidad quedó reflejada en la respuesta laboral que generó la iniciativa: la compañía recibió más de 3.000 postulaciones para cubrir los primeros puestos vinculados a la obra.
La cooperación entre ambas provincias también contempla el intercambio de experiencias en materia de infraestructura y desarrollo logístico.
Uno de los aspectos centrales es el trabajo conjunto en torno a las zonas francas. San Juan busca aprovechar el conocimiento acumulado por Santa Fe en la gestión de estos espacios para aplicarlo al desarrollo de la Zona Franca de Jáchal, una obra considerada estratégica para el futuro minero provincial.
El proyecto prevé una inversión cercana a los US$4 millones y apunta a transformarse en un nodo logístico e industrial especializado en servicios para la minería.
Con esta alianza, Santa Fe y San Juan buscan anticiparse al crecimiento que promete la nueva ola de inversiones cupríferas. El objetivo es que una porción cada vez mayor del valor agregado, el empleo y la logística quede dentro del país, fortaleciendo una cadena minera con impronta federal y capacidad para competir en los mercados globales.