La vicejefa de Gobierno porteño acusó a ese organismo internacional de fomentar la caída de los nacimientos, debido a su campaña pro aborto.
Tras su último cruce en las redes sociales, la vicejefa de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Clara Muzzio, volvió a apuntar contra Amnistía Internacional por la caída de la natalidad.
A través de su cuenta de X -ex Twitter-, la funcionaria afirmó que "Amnistía Internacional presenta como uno de sus grandes hitos haber apoyado la legalización del aborto en Argentina. Desde ese momento, su palabra carece de autoridad, no solo para responderme a mí sobre lo que dije acerca del tema, sino sobre los derechos humanos de las personas en general".
"Que una organización con un nombre tan hermoso como Amnistía (que evoca el acto magnánimo de dejar atrás una ofensa mediante el olvido) ni siquiera se atreva a dudar de que en un embarazo al menos hay dos vidas en litigio y se asuma únicamente como representante de una de ellas cuestiona su legitimidad para hablar sobre este tema y sobre buena parte de su actividad pública, que debería estar dedicada a la indispensable defensa de los inocentes, los perseguidos, los torturados y los asesinados", añadió.
Sobre esa misma línea, Muzzio precisó que "en el mundo se producen aproximadamente 73 millones de abortos por año, según la OMS. Seres en algún grado de gestación que iban a nacer, pero cuyas vidas fueron desechadas. Para que semejante operación pueda realizarse, se requiere que gran parte de la humanidad haya inventado argumentos ficticios para considerar a esos embriones como cosas no verdaderamente humanas ni del todo vivas, algo así como un conglomerado de células con los mismos derechos que un tumor. De otro modo, estaríamos reconociendo que millones de personas eliminan a sus propios hijos. La idea resulta intolerable".
Por lo que remarcó: "para quienes apoyan el aborto es indispensable desacreditar cualquier argumento que afirme la vida y los derechos de quienes aún no nacieron" e indicó que "el aborto requiere que esos seres en gestación sean considerados no del todo reales y, mucho menos, seres humanos".
Además, Muzzio sostuvo que "esa es la idea que se impuso en gran parte de la opinión pública, al punto de que nos parece natural la flagrante contradicción de que una organización que dice defender los derechos humanos, como Amnistía Internacional, se haya convertido en un aparato de propaganda del aborto".
"No quiero enfocarme solamente en esta organización, porque hay otras muy importantes de escala mundial que hacen lo mismo. Por lo cual, hablar en contra del aborto, como lo hago y seguiré haciendo, se parece a luchar contra gigantes", resaltó.
Finalmente, Muzzio concluyó planteando que no sabe "cuándo sucederá, pero estoy segura de que en un futuro no muy lejano la humanidad mirará hacia atrás y sentirá vergüenza por lo que hizo con quienes todavía no habían nacido. También mirará con esos mismos ojos a las instituciones que fueron cómplices".