Inviolabilidad de la propiedad privada: el oficialismo llega al recinto del Senado con los votos al límite.
¿La quinta será la vencida? Es la pregunta incesante que resuena en la Cámara alta, camino a la sesión programada para este jueves 6 de agosto en la que el oficialismo se propone debatir finalmente el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el Poder Ejecutivo.
Es la quinta, porque ese debate ya fue programado en cuatro oportunidades, tal cual venimos detallando en otras notas, aunque en rigor tres fueron las veces que el proyecto fue incluido en el temario que llegó al recinto y esas mismas veces quedó apartado o, directamente, no pudo hacerse la sesión.
Pero más allá de la interpretación cuantitativa, lo cierto es que cada vez que el tema fracasó en su llegada al debate fue simplemente por la ausencia de votos para respaldarlo. Y como el oficialismo ya entendió de una buena vez -y después de dos años de intenso aprendizaje- que no se va al recinto si no se cuenta con la certeza de que el proyecto propuesto será aprobado, se permite la licencia de anunciar el debate pero evita iniciarlo si no existe la convicción de ganar. Bien que hace.
Camino a una nueva oportunidad para debatir este controvertido tema que tiene en la venta de tierras a extranjeros su talón de Aquiles, el oficialismo trabaja intensamente para verificar la cantidad de voluntades con que cuenta para sacar la ley no solo en la votación en general, sino también en particular.
Por aquello de que las negras también juegan, la oposición hace paralelamente sus cuentas para saber con qué puede encontrarse este jueves cuando arranque -si sucede- la sexta sesión ordinaria del período en curso. Así las cosas, el interbloque encabezado por José Mayans inicia este poroteo con 25 votos, a los que suma los 3 de Convicción Federal, el bloque encabezado por Carolina Moisés, que el 20 de mayo pasado -fecha en la que se firmó el dictamen- expresó que era posible mejorar la iniciativa y propuso avanzar hacia un texto más consensuado. Pero ante la falta de acuerdo, presentaron su propio dictamen alternativo.
Intentos por “mejorar” la iniciativa ha habido, por demás, al punto tal de que hubo ya nada menos que quince textos que han circulado en los más de dos meses transcurridos desde entonces, pero está claro que nunca hasta ahora prevaleció el consenso. La cuestión es que a ese grupo de 28 se sumarían, si no se modifica el capítulo de tierras como pretenden, tres radicales, la salteña Flavia Royón y la cordobesa Alejandra Vigo.
La decena de senadores radicales es el sector determinante en todos los debates de la Cámara. Cuando el dictamen, el presidente de esa bancada, Eduardo Vischi, respaldó el despacho destacando que varias de las modificaciones reflejaban propuestas de su bancada, y consideró coherente que las provincias tengan un rol central en la regulación de la venta de tierras a extranjeros. Lo cierto es que, como dijimos, el 30% de ese bloque no está de acuerdo con el texto: estos son los senadores Maximiliano Abad (Buenos Aires), Flavio Fama (Catamarca) y Daniel Kroneberger (La Pampa).
El rechazo alcanzaría entonces un piso de 33 senadores, lo que hace decisivo el voto de los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce (en duda), y los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano más cerca de la negativa que de la aprobación, por lo que prevalece todavía la indefinición en el seno del oficialismo.
Ahora bien, con un resultado tan ajustado, no puede descartarse que haya un empate. Y si tenemos en cuenta que la vicepresidenta Victoria Villarruel se ha pronunciado en contra de la extranjerización de tierras, vale remarcar que ella no presidirá este jueves la sesión del Senado, por lo que en ese caso deberá desempatar el presidente provisional, Bartolomé Abdala. Pasa que el presidente Javier Milei no estará el jueves en el país, por lo que Villarruel no podrá ejercer al frente de la Cámara alta. Milei viaja el miércoles a las 20 a Ecuador, donde pasará todo el jueves y el viernes llegará a Colombia para asistir a la asunción del presidente electo Abelardo de la Espriella.