Dirigentes de la oposición cuestionaron con dureza al Presidente tras la decisión de Brasil de retirar a su embajador en la Argentina. Mientras desde el oficialismo Lilia Lemoine defendió la postura del Gobierno y apuntó contra Luiz Inácio Lula da Silva, referentes opositores advirtieron sobre el impacto de la escalada diplomática con el principal socio comercial del país.
La decisión de Brasil de retirar a su embajador en la Argentina generó una inmediata repercusión en el ámbito político local, con fuertes críticas de sectores opositores al presidente Javier Milei, a quien responsabilizaron por el deterioro de la relación bilateral.
La diputada nacional Mónica Frade (Coalición Cívica) atribuyó la situación al estilo de conducción del jefe de Estado. “Estas son las consecuencias de tener a un improvisado a cargo, a alguien que pone el dogma por delante de los intereses de la Nación”, sostuvo. Y agregó que se trata de “una crisis inédita con el principal socio comercial del país y con un pueblo hermano”.
La legisladora también cuestionó la política exterior del Gobierno al señalar que “la foto de Thatcher, el baile con Trump, el alineamiento con Netanyahu parecían gestos pintorescos”. A su juicio, esos posicionamientos derivaron en “quizá la peor crisis diplomática que haya vivido nuestro país”. Además, afirmó que “Milei llamando ‘corrupto’ a Lula es como los patos tirándoles a las escopetas”.
En la misma línea se expresó el radical Pablo Juliano, quien ironizó: “¿Hay una guerra con Brasil y no lo sabemos?”. Luego respondió que no, pero sostuvo que “Argentina tiene un Presidente que no está en eje, porque no tiene ningún tipo de lógica la crisis que el presidente fabricó la semana pasada y refrendó en cada una de las entrevistas que dio después”.
Juliano advirtió además sobre las consecuencias económicas del conflicto diplomático. “¿Qué pensará el sector privado sobre generar conflictos con tu principal socio comercial?”, se preguntó. Y concluyó que “el fanatismo ideológico y el ego de Milei sacrifican más de 200 años de relación bilateral entre pueblos y naciones”.
Desde Unión por la Patria también se sumaron las críticas. El titular de la bancada de diputados nacionales, Germán Martínez, sostuvo que “Milei nos está llevando a una crisis sin precedentes en la relación con Brasil” y reclamó “reponer la sensatez política”.
“Basta de locuras. Urge reponer la sensatez política”, enfatizó el legislador santafesino, quien además vinculó el conflicto diplomático con el debate legislativo sobre la propiedad de la tierra. “En este marco, algunos le quieren dar los votos en el Senado para extranjerizar las tierras argentinas. No están midiendo las consecuencias”, advirtió.
Milei nos está llevando a una crisis sin precedentes en la relación con Brasil.
Basta de locuras. Urge reponer la sensatez política.
Y en este marco, algunos le quieren dar los votos en el Senado para extranjerizar las tierras argentinas.
No están midiendo las consecuencias. pic.twitter.com/ix2uKXqacP
— GERMAN MARTINEZ (@gerpmartinez) August 5, 2026
En contraste con las críticas opositoras, la diputada libertaria Lilia Lemoine salió a respaldar la posición del Gobierno nacional y cargó contra el mandatario brasileño. “Hablame de problemas mentales: Lula se enoja por una ofensa personal y retira al embajador. Paga con la diplomacia de su país su berrinche. A lo Pedro Sánchez”, escribió en la red social X.
La legisladora fue aún más allá al afirmar que el presidente brasileño “es muy frágil y/o está gagá”, y agregó: “Así me imagino a Villarruel de presidente”.
Las reacciones reflejan la creciente tensión política que provocó la crisis diplomática entre ambos países y anticipan que el tema tendrá repercusión tanto en el Congreso como en el debate público, en momentos en que la relación con Brasil ocupa un lugar central por su peso político, económico y comercial para la Argentina.