En el 220° aniversario del desembarco de Santiago de Liniers, el intendente Julio Zamora encabezó los actos conmemorativos y reivindicó el valor histórico de la Reconquista como un símbolo de esfuerzo colectivo. Además, destacó la necesidad de seguir trabajando para transformar el distrito y afrontar los desafíos pendientes.
En el marco del 220° aniversario del desembarco de Santiago de Liniers, el municipio de Tigre realizó una serie de actividades conmemorativas encabezadas por el intendente Julio Zamora y la secretaria de Educación y Promoción Social, Gisela Zamora. Durante la jornada, las autoridades destacaron la relevancia histórica de la fecha y convocaron a fortalecer la unidad de la comunidad para continuar impulsando el desarrollo del distrito.
"Fue un día muy emotivo y un verdadero hito para nuestra comunidad", expresó el jefe comunal. En ese sentido, sostuvo que la llegada de Liniers a Tigre, en agosto de 1806, representó uno de los antecedentes más importantes del proceso que culminó con la independencia nacional.
Según señaló Zamora, la Reconquista de Buenos Aires frente a las invasiones inglesas permitió que los criollos comprendieran su capacidad para defenderse por sí mismos, un aprendizaje que luego abriría paso a la Revolución de Mayo y a la Declaración de la Independencia. Además, consideró que ese episodio histórico debe servir como inspiración para afrontar los desafíos actuales de la ciudad.
"Estamos para trabajar por Tigre. Nos interesa nuestro distrito y seguir transformando la comunidad porque todavía tenemos mucha obra por delante", afirmó. Y agregó que las metas colectivas sólo pueden alcanzarse con esfuerzo, compromiso y la participación de todos los vecinos.
Las actividades comenzaron en la Plaza Daniel María Cazón, donde se descubrió una placa conmemorativa por los 220 años del desembarco de Liniers. Posteriormente, las autoridades colocaron una ofrenda floral en el monolito que recuerda aquel acontecimiento.
La ceremonia continuó en el Museo de la Reconquista, donde funcionarios municipales rindieron homenaje ante el busto de Santiago de Liniers. Allí también se entonó el Himno Nacional Argentino y participaron estudiantes de la Escuela Primaria N.° 6 "Bartolomé Mitre" y de la Escuela Secundaria N.° 9 "Marco Sastre", quienes portaron la bandera de ceremonia y actuaron como escoltas.
Por su parte, Gisela Zamora subrayó el valor simbólico de la fecha para los vecinos del distrito y destacó el rol que desempeñaron quienes acompañaron a las tropas durante la Reconquista.
"Recordamos la llegada de Santiago de Liniers y también a los vecinos que se sumaron para defender nuestro territorio. Hoy Tigre enfrenta nuevos desafíos; hemos avanzado mucho, pero todavía quedan objetivos por cumplir. Estoy convencida de que podremos alcanzarlos si trabajamos unidos, como ocurrió en aquel momento histórico", manifestó.
Durante el acto también tomó la palabra el padre José Luis "Cote" Quijano, mientras que la presidenta del Instituto de Estudios Históricos de Tigre, Mabel Trifaro, repasó los principales acontecimientos vinculados con la Reconquista y la historia local.
Al cierre de la jornada, Trifaro destacó la masiva participación de vecinos y remarcó que el 4 de agosto constituye una de las fechas más significativas para la identidad tigrense.
"Si bien no es la fecha de fundación de Tigre, representa el hecho histórico más importante de nuestra ciudad. Por eso lo recordamos cada año y lo sentimos como algo propio", señaló.
El 4 de agosto de 1806 fue establecido oficialmente como el "Día de Tigre" mediante la Ordenanza Municipal N.º 1998/55. La fecha recuerda el desembarco de Santiago de Liniers en el actual territorio del distrito para organizar la Reconquista de Buenos Aires, un episodio que quedó incorporado entre los antecedentes históricos que contribuyeron a la construcción de la Nación argentina.