La Comisión de Cultura de Diputados emitió dictamen para cuatro proyectos con media sanción del Senado vinculados al patrimonio histórico y cultural. La reunión estuvo marcada además por los cuestionamientos al decreto que dispuso la disolución del Coro Nacional de Niños, cuyos directivos, integrantes y familiares reclamaron su derogación.
María Isabel Sanz, directora del disuelto Coro Nacional de Niños.
La Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados avanzó este martes con el tratamiento de un amplio temario de proyectos de ley, resolución y declaración, y además recibió a representantes de diversos sectores de la cultura que expresaron su preocupación por medidas adoptadas por el Poder Ejecutivo en materia cultural.
La reunión, presidida por la diputada Lorena Pokoik (UP), concluyó con la firma de dictámenes para cuatro iniciativas que ya cuentan con media sanción del Senado y quedaron así en condiciones de ser tratadas por el pleno de la Cámara en una próxima sesión.
Entre ellas figura el proyecto que declara parte integrante del patrimonio cultural inmaterial de la República Argentina al ritual, celebración y peregrinación conocido como “Camino de Brochero”. Al fundamentar la iniciativa, la diputada Carolina Basualdo (Provincias Unidas) destacó que el recorrido abarca quince localidades y constituye “un camino vivo, de fe, de historias y de festivales”, al tiempo que sostuvo que la propuesta permitirá revalorizarlo tanto en el plano nacional como internacional.
También recibieron dictamen favorable los proyectos que declaran monumento histórico nacional al edificio de LRA 3 Radio Nacional Santa Rosa, en La Pampa; bien de interés histórico nacional a la Escuela Normal “Juan Bautista Alberdi” de San Miguel de Tucumán; y monumento histórico nacional a la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi, ubicada en la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche.

La presidenta de la Comisión de Cultura, Lorena Pokoik. (Foto HCDN)
La disolución del Coro Nacional de Niños
A lo largo de toda la reunión un tema recurrente fue el debate sobre las consecuencias del decreto 687/2026, mediante el cual se dispuso la disolución del Coro Nacional de Niños. En el inicio de la reunión, la directora del mismo, María Isabel Sanz, leyó un texto en el que recordó que ese coro fue creado durante la presidencia de Humerto Illia, mientras que su disolución fue publicada en el Boletín Oficial recientemente y “tiene una repercusión inmediata y concreta tanto en la programación artística tanto de la Orquesta Sinfónica Nacional, como del Coro Polifónico Nacional”.
“Fue el único coro de niños del mundo seleccionado para cantar frente al papa Juan Pablo II y el Patriarca de Constantinopla en la misa ecuménica celebrada en la Basílica de San Pedro -continuó-. Ha compartido conciertos con los mejores coros del mundo, como los Niños Cantores de Viena”.
La directora del coro aseguró que “los objetivos para los que fue creado los viene cumpliendo sobradamente”, y continuó: “Hoy nos han disuelto como elenco estable, para ser reemplazados por un programa de formación artística”.
Contó Sanz que “hay tres ejes sobre los que se quiere justificar esta disolución. El primero es suponer que un programa de formación puede sustituir la función de un elenco estable profesional de niños, desconociendo que poseen distintos objetivos. Un programa de formación puede enseñar práctica de canto coral y hacer una tarea educativa excelente, lo cual no significa necesariamente tener disponible un elenco para llevar adelante una temporada artística, ni que pueda abordar con solvencia y seguridad un repertorio que exige una preparación vocal específica, disciplina escénica y familiaridad con el trabajo sinfónico y camarístico profesional”.
Señaló la directora que “la disolución del coro como elenco estable es reducir su actividad solo a una tarea pedagógica o social e invisibilizar su rol artístico de alto desempeño”.
El segundo eje al que se alude como motivo de su disolución es el federalismo, agregó Sanz, que se preguntó “a qué se refieren con federalismo. ¿A tener niños coreutas de todas las provincias? Pues les comento que todos los niños del país pueden audicionar para integrar el coro nacional de niños y formar parte de esta selección de niños cantores. Si el objetivo de esos programas es ampliar la educación y práctica coral, debemos aclarar que en todo nuestro territorio hay conservatorios y escuelas de música que brindan esa enseñanza desde hace décadas, además de prestigiosos coros de niños y jóvenes que cumplen esa misión”.
“Ser un coro de niños federal, no es solamente tener en sus filas integrantes de distintas provincias argentinas, sino ir hacia ellas con giras de conciertos, clases magistrales, estreno de obras y divulgación de nuestros compositores”, estimó.
Por último, puntualizó que el tercer y último eje “es quizás el más álgido. La Secretaría de Cultura recientemente ha manifestado que detectó incompatibilidades porque los menores, a través de sus padres o tutores, percibían una remuneración de la administración pública y lo relacionó con la Ley 26.390”. Aclaró que “la legislación argentina establece como regla general que los menores de 16 años no pueden trabajar, sea remunerada o no la actividad que realicen, pero es el propio Estado quien reconoce una excepción específica aplicable al trabajo artístico infantil que entendemos le cabe a nuestro coro, el cual fue creado con una planta para 40 niños y dos músicos adultos, financiada por el Presupuesto nacional y ha atravesado todos los gobiernos sin ningún inconveniente”.
“Consideramos que si hoy hay una incompatibilidad, habría que adecuar el régimen de designación o contratación de los chicos a esa legislación de excepción. No disolver un coro que artísticamente funciona excelente por una ineficacia, un problema administrativo o legal”, expresó María Isabel Sanz, que cerró con un pedido a los legisladores para que “evalúen estas reflexiones, que se despojen de sus obediencias partidarias, para poder ver más allá y acompañen el pedido de derogación del decreto que disuelve al Coro Nacional de Niños”. Y cerró: “Este coro no le pertenece a ningún partido político o funcionario de turno, sino que constituye patrimonio cultural de la Nación, nos pertenece a todos”.

Graciela Tomasini Vilariño, madre de un integrante del quórum.
Durante el desarrollo de la reunión hablaron madres y padres d los miembros del coro. La primera fue Graciela Tomasini Vilariño, quien además hizo escuchar un audio del 5 de mayo en el que una voz femenina le daba garantías de continuidad al coro y aseguraba que no solo iba a seguir, sino también se iba a completar con sus 40 miembros. Al final contó que era la voz de la diputada libertaria María Cecilia Ibáñez, a quien a su juicio el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, la había mandado a decir eso. “La hizo quedar muy mal, la hizo decir cosas que nunca cumplió”, remarcó, para advertir luego que se habían enterado también de que le iban a hacer un homenaje a María Bolati, por su “destacada trayectoria al frente de la Dirección Nacional de Elencos Estables”. “La persona que cerró el Coro y que nos maltrató durante 4 años. Yo no quiero representantes así, me indigna como ciudadana y me decepciona”.
Completó esa parte de la reunión, en representación de los niños que integran el Coro Fátima Crespo, una joven de 15 años que leyó un texto donde resaltó todo lo que significa esa institución para ellos. “Cuando nos dijeron que el coro cerraba muchos sentimos miedo, tristeza e incertidumbre. Para algunas personas puede parecer solo una actividad, pero para nosotros no es solo un coro. Es un lugar al que llegamos después de la escuela, donde pasamos gran parte de nuestra infancia y adolescencia, donde aprendimos a confiar en otros chicos, y donde encontramos algo que nos hace felices y nos apasiona de verdad. Lo que más nos duele es que todo el esfuerzo por el que luchamos tantos años puede perderse”, relató la adolescente.

Fátima Crespo habló en representación de sus compañeros.
A continuación, se registró el momento más emotivo, cuando los niños cantaron ante diputados e invitados. Pero al concluir, con un cerrado aplauso y el público de pie, se suscitó un incidente entre uno de los padres de los chicos del Coro, que increpó a los diputados del oficialismo. “¡Quince años tiene mi hijo! ¡Merece por lo menos el respeto de que lo escuchen y no que habalaran entre ustedes mientras estaba cantando!”, gritó el padre, tras lo cual continuó diciendo: “Yo los voté y me arrepiento el día en que los voté”.
La presidenta de la comisión, Lorena Pokoik trató de poner calma y dijo: “Entiendo la indignación de un padre cuando su
Entiendo la idginacion de un padre cuando sus niños menores están cantando, con lágrimas en los ojos y un conjunto de diputados da la espalda… Algunos sí y otros no”, aclaró luego.
Y dirigiéndose a los miembros del Coro les aseguró: “Hay varios proyecto de varios bloques y varios diputados intentando derogar el decreto del presidente que elimina el Coro Nacional de Niños. Les prometemos que vamos a hacer todo lo posible para que ambas cámaras logren derogar ese decreto y podamos restituir el Coro Nacional de Niños. Vamos a hacer todo lo posible”.

El Coro Nacional de Niños interpretó una canción en la comisión.
Reconocimiento y beneplácito
Durante el encuentro, los legisladores abordaron además una serie de iniciativas de reconocimiento y beneplácito vinculadas a distintos actores y expresiones de la cultura. Entre ellas se destacó un proyecto de la diputada María Luisa Estevarena (LLA) para expresar condolencias a la familia del cineasta Lucas Vignale, fallecido recientemente en un accidente en Brasil.
Asimismo, se analizaron propuestas para reconocer la tarea de bibliotecas populares, librerías, editoriales y talleres literarios; destacar la obra del escritor santafesino Juan José Saer; valorar el aporte a la salud mental del libro No están locos. Historias reales sobre adicciones y salud mental; y expresar beneplácito por la publicación de La Huella Democrática, obra que resalta la memoria política e institucional argentina.
Los invitados también se refirieron a la situación de diversos regímenes de promoción y protección cultural, entre ellos la Ley de Fomento del Libro y la Lectura, la Ley de Precio Uniforme de Venta al Público de Libros y la Ley de Doblaje, y plantearon su preocupación por el impacto que podrían tener cambios o modificaciones sobre esas herramientas de fomento cultural.