El diputado Juan Pablo Luque reclamó al SEGEMAR avanzar en la recategorización de las arenas de fractura de Chubut para habilitar su desarrollo a escala industrial. Sostiene que la provincia cuenta con un recurso estratégico, más cercano a Vaca Muerta que los proveedores actuales, y con potencial para generar empleo, inversiones y una nueva cadena productiva vinculada al boom hidrocarburífero.
El diputado nacional Juan Pablo Luque impulsa una revisión de la clasificación de las arenas de fractura de Chubut con el objetivo de convertirlas en un insumo estratégico para la industria hidrocarburífera y abrir la puerta a un desarrollo industrial de gran escala orientado a Vaca Muerta.
El planteo fue presentado ante especialistas del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) durante una reunión de comisión en el Congreso. La iniciativa apunta especialmente a los yacimientos ubicados en la zona de Dolavon, donde existen reservas que, según sostuvo el legislador, reúnen condiciones técnicas aptas para abastecer la creciente demanda de arena utilizada en la fractura hidráulica de los pozos no convencionales.
Uno de los principales argumentos de Luque es la ventaja logística que ofrece Chubut frente a los proveedores actuales. Mientras las arenas provenientes de Entre Ríos recorren alrededor de 1.200 kilómetros para llegar a Vaca Muerta, los depósitos chubutenses se encuentran a unos 900 kilómetros de Neuquén. Esa diferencia, afirmó, podría traducirse en menores costos de transporte y una mayor competitividad para la provincia.
La arena de fractura es un insumo clave para el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales. Actualmente, Entre Ríos concentra la mayor parte del abastecimiento del mercado, mientras que Río Negro también participa con producciones de calidad inferior para determinadas aplicaciones. En ese contexto, Chubut busca posicionarse como una alternativa capaz de disputar una porción de un negocio que crece al ritmo de la expansión de Vaca Muerta.
Según datos expuestos por el diputado, el abastecimiento de arena moviliza hoy cerca de 4.000 camiones diarios hacia la cuenca neuquina. Las proyecciones indican que esa demanda continuará en ascenso y podría alcanzar los 14 millones de toneladas anuales hacia 2030, lo que supondría triplicar los niveles actuales de consumo.
Luque destacó además que las arenas de Chubut presentan una elevada concentración de cuarzo, una característica valorada por la industria debido a la resistencia y dureza que exige la actividad de fractura hidráulica. Incluso señaló que algunos de los yacimientos provinciales ya fueron sometidos a evaluaciones bajo estándares internacionales de calidad.
Sin embargo, para avanzar hacia una explotación masiva, el legislador considera necesario resolver primero una cuestión regulatoria. Actualmente, las arenas de la provincia están catalogadas como recursos de tercera categoría y su aprovechamiento se encuentra asociado principalmente a la construcción. Por ello solicitó la intervención técnica del SEGEMAR para analizar una posible recategorización que reconozca su potencial estratégico para la actividad energética.
La modificación permitiría establecer un marco más adecuado para ordenar la explotación del recurso, incentivar inversiones y diseñar herramientas de desarrollo productivo orientadas a una industria con mayores volúmenes y valor agregado.
La apuesta, según explicó Luque, no se limita a la extracción de arena. El objetivo es consolidar una cadena productiva integral que incluya procesamiento, acondicionamiento, logística y transporte, generando oportunidades de empleo y actividad económica en distintos puntos de la provincia.
Pese a la cercanía geográfica con Neuquén y a la disponibilidad del recurso, Chubut todavía no logró insertarse de manera significativa en el esquema de abastecimiento de Vaca Muerta ni cerrar contratos relevantes con operadoras como YPF. Por eso, el legislador considera que la revisión técnica y regulatoria constituye un paso indispensable para transformar un recurso hoy subutilizado en una oportunidad concreta de desarrollo.
La propuesta busca, en definitiva, posicionar a Chubut en uno de los segmentos que más crecerán durante los próximos años de la mano del desarrollo no convencional, aprovechando una demanda en expansión y un recurso que la provincia ya tiene disponible.