Ante empresarios y dirigentes, el gobernador de Entre Ríos reivindicó el ajuste del gasto, la reforma previsional y los incentivos a la inversión. Aseguró que la provincia perdió durante años recursos por el déficit de la Caja de Jubilaciones y sostuvo que el Estado debe concentrarse en facilitar el crecimiento del sector privado.
El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, defendió las reformas económicas y administrativas impulsadas por su gestión durante su participación en el ciclo organizado por Fundación Mediterránea, donde compartió panel con sus pares de Catamarca, Raúl Jalil; de San Juan, Marcelo Orrego; de Córdoba, Martín Llaryora; y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La exposición se desarrolló en el bloque denominado Políticas públicas para la inversión y la competitividad, un espacio destinado a debatir el rol de los gobiernos provinciales en la generación de condiciones para atraer inversiones y promover el crecimiento económico.
Durante su intervención, Frigerio destacó una serie de medidas que, según sostuvo, apuntan a mejorar la competitividad de Entre Ríos. Entre ellas mencionó la puesta en marcha del Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI), la reducción de impuestos y la reciente reforma previsional.
"Las provincias pueden y están haciendo mucho para aportar a construir una Argentina más competitiva", afirmó el mandatario, al tiempo que remarcó que su administración avanzó con transformaciones que "durante muchos años fueron prometidas, pero nunca concretadas".
En ese sentido, hizo especial hincapié en la situación de la Caja de Jubilaciones provincial. "Entre Ríos pierde un millón de dólares por día por el déficit previsional", señaló, y sostuvo que la reforma aprobada recientemente permitirá ordenar gradualmente las cuentas públicas y liberar recursos para otras áreas estratégicas.
El gobernador defendió además los cambios introducidos en el sistema jubilatorio, al señalar que buscan garantizar la sostenibilidad financiera de largo plazo sin afectar derechos adquiridos ni el régimen del 82 por ciento móvil. A ello sumó el acuerdo alcanzado con la ANSES para recibir un adelanto de 120.000 millones de pesos destinado a cubrir parte del déficit previsional previsto para 2026.
Frigerio también puso el foco en la necesidad de mantener bajo control el gasto público. "Los gobernadores estamos arriba de cada peso que se gasta", aseguró, al describir una administración orientada a evitar la expansión de erogaciones que no generen resultados concretos.
Según detalló, la provincia afronta cada mes el pago de 120.000 salarios y cerca de 80.000 jubilaciones. En ese marco, adelantó que trabaja en un proceso de ordenamiento que permita reducir progresivamente ese peso sobre las cuentas públicas, acelerar la baja de impuestos y destinar más recursos a obras y servicios.
Consultado sobre la importancia de construir consensos políticos duraderos, el mandatario consideró necesario alcanzar acuerdos básicos que den previsibilidad. "Siempre es bueno acordar cosas que en otros países son obviedades, pero que claramente por nuestra historia acá todavía no lo son", planteó.
Para Frigerio, además, existe un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y el sector productivo. "La gente nos está demandando otras cosas", sostuvo, y afirmó que los gobiernos provinciales y municipales deben dedicar buena parte de sus esfuerzos a generar condiciones favorables para quienes invierten y producen.
En esa línea, recordó que Entre Ríos fue la primera provincia en adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque destacó que paralelamente creó su propio esquema de beneficios fiscales. "En Entre Ríos no se cobran impuestos provinciales ni municipales por 15 años a quienes invierten. Creo que el impuesto más caro es la inversión que no se hace", afirmó.
El gobernador precisó que 156 empresas ya se incorporaron al RINI y que los proyectos presentados comprometen la generación de unos 3.000 nuevos puestos de trabajo, principalmente en el sector industrial.
A estas medidas se suman reducciones en las alícuotas de Ingresos Brutos y del Impuesto de Sellos para actividades productivas e infraestructura, además de la eliminación de más de un centenar de tasas provinciales.
Finalmente, Frigerio respaldó el rumbo económico nacional y destacó el papel que, a su entender, deben desempeñar las provincias en la actual etapa de transición. "El Estado tiene un trabajo muy importante de acompañar, facilitar y bajar impuestos", señaló. Y concluyó con un llamado a avanzar en acuerdos con la Nación que otorguen previsibilidad y mejores condiciones a quienes decidan invertir y generar empleo.