El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires presentó la Plataforma Ciudadana de Firmas, una herramienta que permite celebrar acuerdos de manera remota, sin papel ni encuentros presenciales. El sistema apunta a reforzar la seguridad jurídica, mantener los documentos bajo jurisdicción argentina y acelerar la digitalización de las contrataciones.
En un nuevo avance hacia la digitalización de los procesos legales, el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (CECBA) presentó la Plataforma Ciudadana de Firmas (PCF), una herramienta que permite suscribir contratos y acuerdos de manera completamente remota, sin necesidad de papel, tinta ni reuniones presenciales.
El lanzamiento se realizó durante la 16° edición de Expo Real Estate, uno de los encuentros más importantes del sector inmobiliario de la región, y contó con la participación de la presidenta del CECBA, Magdalena Tato, y del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
La nueva plataforma está orientada tanto a ciudadanos como a empresas que necesitan formalizar acuerdos de forma ágil y segura. Entre los documentos que podrán firmarse mediante este sistema se encuentran contratos de alquiler, convenios comerciales y otros actos jurídicos que no requieren certificación notarial.
Según destacaron desde el Colegio, uno de los principales diferenciales de la PCF es el resguardo de la información. A diferencia de muchas plataformas comerciales, los documentos firmados permanecen alojados en el sistema únicamente durante 48 horas y luego son eliminados, quedando exclusivamente en poder de las partes intervinientes. De esta forma, se evita que la documentación quede almacenada de manera permanente en servidores de terceros o sometida a legislaciones extranjeras.
La entidad subrayó además que la herramienta fue diseñada para garantizar la vinculación inseparable entre la firma y el documento firmado, una característica que busca elevar los estándares de seguridad jurídica en operaciones que hoy suelen realizarse a través de plataformas digitales de menor nivel de control.
La plataforma incorpora una serie de mecanismos técnicos destinados a validar la autenticidad de cada firma. El sistema registra variables biométricas y de comportamiento, como la presión ejercida durante la firma, la velocidad del trazo y la aceleración de los movimientos.
Además, una vez firmado, el documento queda bloqueado para impedir modificaciones posteriores. La firma tampoco puede ser extraída o incorporada a otros archivos, lo que reduce riesgos de manipulación o fraude documental.
Desde el Colegio remarcaron que todo el proceso se desarrolla bajo jurisdicción argentina y que la información técnica se encuentra protegida conforme a la normativa local, un aspecto que gana relevancia en un contexto de creciente preocupación por la privacidad de los datos.
Durante la presentación, Magdalena Tato sostuvo que la transformación tecnológica obliga al notariado a adaptarse a nuevas modalidades de contratación sin resignar seguridad jurídica.
"La forma en que las personas firman cambió y llegó para quedarse. Por eso desarrollamos una herramienta que combina la velocidad y simplicidad que demanda el mundo digital con las garantías que históricamente brinda una institución especializada en seguridad jurídica", afirmó.
La titular del Colegio aseguró además que el objetivo no es reemplazar la función notarial, sino ampliarla y acercarla a las nuevas necesidades de la sociedad. En ese sentido, planteó que los escribanos deben consolidarse como referentes de confianza también en los entornos digitales.
Cuando una operación requiera un nivel superior de validación, la PCF podrá integrarse con el Sistema Digital de Firmas (SDF), desarrollado por la propia institución. Ese mecanismo permite que un escribano verifique a distancia la identidad, capacidad y voluntad de los firmantes mediante herramientas de validación biométrica y videoconferencia, otorgando al acto la misma eficacia jurídica que tendría en una escribanía.
La Plataforma Ciudadana de Firmas se suma a una serie de desarrollos tecnológicos impulsados por el Colegio en los últimos años. Entre ellos se destacan GEDONO y VADONO para la gestión y validación de documentos notariales digitales, el Acceso Digital al Archivo de Protocolos (ADAP), que permite consultar millones de documentos históricos, y el propio Sistema Digital de Firmas.
Para la entidad, estas iniciativas forman parte de una estrategia más amplia destinada a modernizar la actividad notarial y adaptarla a una economía cada vez más digitalizada.
En ese marco, Expo Real Estate también distinguió al Colegio de Escribanos porteño con el Premio al Aporte Institucional, en reconocimiento a su trayectoria en materia de innovación tecnológica aplicada a la seguridad jurídica. La incorporación de la nueva Plataforma Ciudadana de Firmas representa, según la institución, un nuevo paso en la construcción de un modelo de escribanía digital orientado a simplificar trámites, fortalecer la confianza y ampliar el acceso a servicios legales.