Con la infraestructura de evacuación en marcha y el VMOS cada vez más cerca, Tecpetrol asegura que Vaca Muerta dejó atrás los viejos cuellos de botella. La petrolera sostuvo el cronograma de Los Toldos II, amplió su capacidad operativa y apuesta a contratos de largo plazo para preparar la próxima etapa de crecimiento: el GNL.
La puesta en marcha de nuevas obras de transporte de hidrocarburos modificó el escenario que enfrentaban las operadoras en Vaca Muerta. Lo que hace apenas dos años aparecía como una amenaza para el crecimiento por las limitaciones de infraestructura, hoy comenzó a disiparse con la entrada en operación del gasoducto Perito Moreno, la expansión de Oldelval y el avance del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
En ese contexto, Tecpetrol afirmó que logró mantener sin cambios el cronograma de desarrollo de Los Toldos II, uno de sus proyectos estratégicos en la formación neuquina, y ratificó su objetivo de iniciar la producción durante el primer semestre de 2027, en línea con la futura puesta en marcha del VMOS.
Durante el Supplier Day organizado por Econojournal, el vicepresidente de Supply Chain de la compañía, Guillermo Murphy, aseguró que la industria logró responder a uno de los mayores desafíos que planteaba la aceleración de inversiones en Vaca Muerta: contar con capacidad suficiente para ejecutar varios desarrollos de gran escala en simultáneo.
Según explicó, Tecpetrol atravesó un fuerte proceso de expansión operativa para acompañar el crecimiento previsto. La compañía pasó de trabajar con dos equipos de perforación a cuatro, tres de ellos incorporados entre fines de 2024 y 2026 con tecnología de última generación. A la vez, amplió su capacidad de fractura hidráulica de 10 a 15 sets.
“Las preocupaciones de ese momento eran invertir en rigs, invertir en sets de fractura y saber si la industria tenía capacidad para desarrollar varios proyectos al mismo tiempo. La respuesta fue sí”, sostuvo Murphy.
La magnitud del despliegue también se refleja en la logística del proyecto. Actualmente, Tecpetrol opera un campamento que alberga a más de 2.500 personas y articula trabajos con entre 700 y 760 proveedores vinculados al desarrollo de Los Toldos II.
Desde la compañía remarcan además el papel central que tiene la industria nacional en esa cadena de abastecimiento. De las 760 empresas que recibieron al menos una orden de compra, el 95% posee CUIT argentino y concentra el 75% del monto total contratado.
Una parte importante de esas firmas integra Propymes, el programa de fortalecimiento de proveedores impulsado por el Grupo Techint. Murphy precisó que unas 200 empresas vinculadas al proyecto participan de esa iniciativa, que alcanza a 1.200 pymes en todo el país.
El ejecutivo destacó que durante el último año se realizaron 35.000 horas de capacitación y otras 6.000 horas de consultoría, principalmente orientadas a seguridad y calidad operativa. “La seguridad es fundamental en las operaciones petroleras”, afirmó.
En esa línea, señaló que el objetivo de la compañía no pasa exclusivamente por alcanzar récords de productividad, sino por consolidar procesos estables y repetibles. “Si el estándar es 15 días, queremos hacer todos los pozos en 15 días”, ejemplificó.
Para Murphy, el cambio más profundo que atraviesa hoy Vaca Muerta está vinculado a la transformación del negocio. La consolidación de las exportaciones de petróleo y las perspectivas que abre la industria del gas natural licuado (GNL) dejaron atrás la lógica de corto plazo que predominó durante años, cuando la producción estaba condicionada por la demanda del mercado interno.
“Con el VMOS y el negocio exportador cambió el chip. Hoy estamos con una agenda de largo plazo”, afirmó.
Ese nuevo escenario ya comienza a reflejarse en la estrategia de contratación. Tecpetrol cerró acuerdos por cinco años para sus equipos de perforación y analiza extender esos plazos en otros servicios considerados estratégicos, entre ellos la logística de arena, un insumo clave para las operaciones de fractura.
La intención es ofrecer previsibilidad a los contratistas y facilitar la amortización de inversiones específicas destinadas al desarrollo de Vaca Muerta. “Los servicios estratégicos hoy los podemos contratar a cinco años. La logística de arena la estamos trabajando para que un camión dedicado pueda amortizarse adecuadamente”, explicó.
Con Los Toldos II avanzando según lo previsto y las principales obras de evacuación encaminadas, Tecpetrol ya pone la mirada en la próxima etapa de expansión. Para Murphy, el GNL representa “la próxima temporada” de Vaca Muerta, una fase que demandará nuevas inversiones, pero que encontrará a la industria mejor preparada gracias a la experiencia acumulada en infraestructura, perforación y desarrollo de proveedores.