Durante el acto por el aniversario del fallecimiento del Libertador, el gobernador misionero reivindicó la lucha contra el absolutismo y advirtió sobre quienes pretenden decidir “qué pensar” o “quién puede hablar”. Sus declaraciones se producen en medio de la tensión política que mantiene con Carlos Rovira y del reordenamiento interno en el oficialismo provincial.
En el marco de los actos por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, pronunció un discurso cargado de definiciones políticas en el que reivindicó la figura del Libertador para advertir sobre los riesgos de la concentración del poder y defender los valores de la libertad.
Sin mencionar de manera directa al exgobernador y actual diputado provincial Carlos Rovira, sus palabras fueron interpretadas como un nuevo capítulo de la creciente disputa por el liderazgo político en la provincia.
Durante su alocución, Passalacqua retomó una de las consignas asociadas a la gesta sanmartiniana para sostener que la lucha por la independencia también implicó enfrentarse a formas de ejercicio absoluto del poder. “Hay que romper las cadenas con el absolutismo”, afirmó, al señalar que se trata de una enseñanza que los argentinos deben tener presente cotidianamente.
El mandatario provincial sostuvo que la misión de San Martín trascendía la expulsión del dominio español y apuntaba a la construcción de una sociedad basada en la libertad y la igualdad de derechos. En ese sentido, remarcó que no se trataba de reemplazar una forma de opresión por otra. “No era una libertad para que el opresor ponga el pie sobre el oprimido; era una libertad para todos”, expresó.
Passalacqua vinculó esa reflexión histórica con la actualidad y definió al absolutismo como la pretensión de imponer qué deben pensar las personas, qué pueden decir o quiénes tienen derecho a expresar sus opiniones. Según planteó, fue precisamente ese tipo de concepción política la que San Martín combatió a lo largo de su vida.
Asimismo, advirtió que las aspiraciones de poder absoluto pueden reaparecer en cualquier época. “Siempre va a aparecer uno que quiera ser un absoluto”, señaló, para agregar que los pueblos deben conservar un espíritu crítico y rebelde, tal como atribuyó al propio Libertador.
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte movimiento dentro de la política misionera. En las últimas semanas cobró fuerza un proceso de reconfiguración interna a partir de la creación del bloque legislativo Movimiento por lo que Viene, integrado por 17 diputados provinciales alineados con el gobernador. A ello se sumó el respaldo público de más de treinta intendentes al nuevo espacio.
Ese escenario alimentó las especulaciones sobre una redistribución del poder dentro del oficialismo provincial y puso en evidencia diferencias con Rovira, figura central de la política misionera durante las últimas dos décadas.
El acto conmemorativo reunió a representantes de los tres poderes del Estado, legisladores nacionales y provinciales, exgobernadores, intendentes, fuerzas de seguridad, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil.
La ceremonia incluyó la colocación de una ofrenda floral, un minuto de silencio, actividades culturales y un desfile cívico-militar. En el cierre de su discurso, Passalacqua retomó una de las frases más emblemáticas atribuidas a San Martín: “Seamos libres, que lo demás no importa nada”, y convocó a reflexionar sobre la vigencia de ese mensaje en la actualidad.