Fue en el marco de un plenario de las comisiones de Comercio y PyMES donde los representantes de cámaras empresariales y especialistas expusieron sobre la situación del desarrollo del comercio en las distintas regiones del país y llevaron su reclamo a los diputados.
Un plenario de las comisiones de Comercio y Pequeñas y Medianas Empresas, que presiden los diputados del bloque Provincias Unidas Juan Fernando Brügge y Pablo Farías, respectivamente, recibieron este martes a representantes del Mercado de Abasto y frutihorticultura quienes pidieron a los legisladores “leyes que sean para todos iguales y no tener una competencia desleal”.
Juan Fernando Brügge, presidente de la Comisión de Comercio, afirmó que los Mercados de Abasto cumplen un rol “importantísimo en las economías regionales y son los conductores entre los productos primarios, el pequeño productor y los grandes centros de consumo en el país”.
“Indagar en la economía real del interior nos va a permitir poder dimensionar cuál es en definitiva las resoluciones que podemos tomar y los reclamos a elevar al Ejecutivo a las áreas pertinentes cuando veamos que se puede producir una distorsión”, cerró.
El primer expositor fue Eduardo Flores, presidente de la Cooperativa Mercado Concentrador Frutihortícola de Santiago del Estero, contó que la entidad surgió en 1987 como “una necesidad de incursar debates que permitan fortalecer y hacer crecer la actividad en el país”. Así, contó que son 23 mercados activos y 5 socios adherentes.
Flores comentó que articulan con SENASA con quien negocia los acuerdos e interactúan para la solución de las problemáticas de los mercados de cada provincia. “También trabajamos sobre la conciencia de desperdicios que es un problema serio porque la mayoría de los mercados tiene una asociación estratégica con el banco de alimento de Argentina como una manera de colaborar y dar soluciones a los desperdicios”, informó.
“Hace unos años se hizo un relevamiento que estableció que 870 mil hectáreas son las que se producen en el país dedicada a la frutihorticultura, lo que representa 15 millones de toneladas anuales de los cuales el 68% está destinado al consumo interno y arriba del 70% lo manejan los mercados concentradores como eslabón estratégico que hacen posible la organización y comercialización”, explayó y remarcó que son “garantes del control de calidad y sanidad”.
El titular de la entidad resumió que se encargan de: “Organizar la oferta y demanda; formación de precios, sanidad e inocuidad, abastecimiento de economías regionales, responsabilidad ambiental y trazabilidad de la mercadería”. Respecto de este último punto, indicó que, en colaboración con SENASA, tiene un seguimiento desde la cosecha al mercado de venta.
“Los mercados hacemos todo esto solo y nunca hemos molestado a ningún Gobierno”, resaltó y planteó que durante la pandemia los mercados “fueron denostado por la suba de precios mal entendiendo que era una actitud más bien privada. En época de pandemia ningún mercado cerró. La hemos pasado mal porque tardábamos más de 6 días en poder llevar la mercadería, pero hemos cumplido con el deber”, y detalló que, de manera directa, los mercados tienen más de 100 mil trabajadores y 400 mil de manera indirecta.
Flores planteó que como mercados proponen a futuro una “modernización de la infraestructura, formalización de la actividad, simplificación y armonización normativa y eso les toca de sancionar leyes que no se superpongan, que sean aplicables, fortalecimiento del sistema de trazabilidad e inocuidad, generación de información, mejora de logística y reducción de desperdicios”.
Por su parte, Juan Perlo de la Asociación de Productores Hortícolas de la provincia de Córdoba contó que tienen “problemas hace muchos años con el Estado, pero no es Tan fácil, sobre todo con los ministerios”. Al referirse al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), apuntó: “Deja mucho que desear porque dentro de los mercados estamos siendo auditados permanentemente por SENASA mensualmente y los mercados tienen que cumplir con un manual de procedimiento. Los mercados no vendemos frutas y verduras, vendemos sanidad”.
“A veces somos escuchado y a veces no. Es avance y retroceso no ayudan porque las políticas tienen que ser para todos, y no solo para la industria. Nosotros somos escuchados medianamente porque no movemos muchas agujas. Estamos siendo auditados hoy en día y nos golpea mucho internamente. Queremos que también auditen afuera. Estamos en un lugar equivocado. Nosotros defendemos la legalidad, la comercialización del mercado y al productor primario, pero necesitamos ser más escuchados”, planteó y remató: “Espero que los diputados del interior escuchen los reclamos de un sector que nuclea miles de trabajadores”.
Desde Santa Fe, Leandro Monjo referente de Mercado de Productores y Abastecedores alertó que “estamos pasando por situaciones económicas complejas y se dan situaciones de venta afuera de los mercados que complican nuestra situación, con el agravante del poco control fitosanitario que tiene esa mercadería que también puede llegar a la mesa de las familias, mientras nosotros somos auditados”, y manifestó: “Este es un tema que vamos a tratar con SENASA, pero necesitamos del apoyo conjunto del Gobierno y ser escuchados”.
En tanto, Daniel Guerrero, de la Cooperativa de Feriantes Mayoristas frutihortícola del Norte Argentino, Jujuy, manifestó que “hoy los mercados no están funcionando bien y la problemática es muy grande en cuestiones de falta de control y un Estado no tan presente”, y relató que “las ferias hoy son la problemática porque trabajan de manera ilegal, se abastecen de circuitos poco claros”.
“Vengo a pedir que podamos trabajar con un acompañamiento del Estado. Esta oportunidad es única y queremos que el Congreso empiece a trabajar en herramientas que permita que nos reconozcan como un rol fundamental a la hora del abastecimiento a nivel nacional. Que nos permita garantizar que todas las inversiones que hagamos tengan previsibilidad. Que los controles sean parejos, no queremos dejar sin trabajo a nadie, pero queremos las reglas claras porque no es justo”, expresó y analizó: “Hoy conviene estar fuera del sistema porque se sigue trabajando. Queremos una competencia leal”.
En representación de la Cámara Argentina de Bananas (Camabana), Franco Sibilia, y en la misma línea que su preopinante, pidió “las mismas reglas para todos para no tener una competencia desleal”, y en ese sentido, explicó: “Hoy nosotros vemos que la comercialización está cambiando y que los nuevos consumidores de frutas y verduras no van a comprar a la verdulería, sino que lo compran mediante los celulares. Se está achicando la comercialización dentro del mercado”.
Juan Velázquez del Mercado Concentrador de Chubut objetó “la falta de normativas claras”, al indicar que “termina siendo perjudicial estar dentro de un mercado porque los costos son altísimos”, y advirtió: “Por fuera, no hay normas ni hay controles”.
“SENASA en Patagonia está ausente, pero en el mercado si auditan, por fuera no hacen nada. No hay ningún tipo de control. Se hace difícil operar sin reglas ni normas claras. Necesitamos que empiecen a encaminar una solución”, concluyó.
Durante la reunión informativa, además, expusieron representantes del Mercado Concentración de Neuquén; de Accionistas privados Mercado de Abasto de Villa María; y del Mercado Concentrador el Charrúa de Entre Ríos.