Las exportaciones energéticas volvieron a convertirse en el motor del comercio exterior argentino. Impulsadas por las ventas de petróleo crudo, crecieron casi 98% en julio y permitieron que el país duplicara su superávit comercial respecto del mismo mes del año pasado.
El fuerte crecimiento de las exportaciones de petróleo consolidó al sector energético como uno de los principales generadores de divisas de la Argentina y fue clave para que el país cerrara julio con un superávit comercial de US$2.115 millones, más del doble del registrado en igual mes de 2025.
Según el último informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborado por el INDEC, el resultado positivo estuvo impulsado principalmente por el desempeño de Combustibles y Energía, rubro que alcanzó exportaciones por US$1.506 millones, con un salto interanual de 97,8%.
Dentro del sector, las mayores ventas de petróleo crudo explicaron gran parte de la mejora. La balanza comercial energética arrojó un superávit de US$722 millones durante julio, muy por encima de los apenas US$12 millones obtenidos un año atrás. Las exportaciones del segmento se duplicaron respecto de 2025, con un incremento de US$603 millones en los despachos de aceites crudos de petróleo, mientras que las importaciones retrocedieron 8,6%.
La tendencia positiva también se reflejó en el acumulado del año. Entre enero y julio, el saldo comercial energético alcanzó US$5.806 millones, frente a los US$3.151 millones registrados en el mismo período de 2025.
Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones del sector crecieron 50%, traccionadas por un aumento de 59,2% en los envíos de petróleo crudo al exterior. Este desempeño reafirma el protagonismo de Vaca Muerta y de la industria hidrocarburífera en el esquema exportador argentino.
En contraste, las importaciones energéticas mostraron una leve baja de 0,5% en el período. La reducción respondió principalmente a menores compras externas de gasoil y gasolinas, excluyendo los combustibles destinados a la aviación.
El contexto internacional también jugó a favor. Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente impulsaron los precios internacionales del petróleo, potenciando el efecto de los mayores volúmenes exportados por Argentina y fortaleciendo los ingresos por ventas externas.
A nivel general, las exportaciones argentinas alcanzaron en julio los US$8.854 millones, lo que representó un crecimiento interanual de 14,1%. El avance estuvo explicado tanto por una mejora de 12,4% en los precios como por un incremento de 1,5% en las cantidades exportadas.
Por su parte, las importaciones cayeron en volumen. Aunque los precios de los bienes comprados en el exterior aumentaron 8,4%, las cantidades importadas se redujeron 9,2%, lo que contribuyó a sostener el saldo positivo de la balanza comercial. En total, el intercambio comercial argentino sumó US$15.593 millones, un 6,7% más que en julio del año pasado.
Detrás del liderazgo de Combustibles y Energía se ubicaron las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), cuyas exportaciones crecieron 11,2% interanual y aportaron US$219 millones adicionales respecto de julio de 2025.
Con el petróleo como principal motor y una creciente participación de Vaca Muerta en las ventas externas, el sector energético continúa consolidándose como uno de los pilares del superávit comercial argentino y de la generación de divisas para la economía nacional.