Necesitado de sostener mayorías para avanzar con sus proyectos, el oficialismo comenzó a incorporar iniciativas de bloques aliados en los temarios de las sesiones. La estrategia ya se refleja en Diputados y también empieza a tomar forma en el Senado, donde legisladores de la oposición amigable logran que propuestas propias ingresen en la agenda parlamentaria.
Gobierno en minoría en las dos cámaras más allá de haber reforzado su dotación al ganar las elecciones de medio término, La Libertad Avanza debe trabajar intensamente en vísperas de cada sesión para lograr los votos necesarios para avanzar con las leyes. Nobleza obliga, mal no le ha ido hasta ahora. Pero necesitaba cambiar.
Así se lo hicieron saber los bloques dialoguistas, aquellos que durante estos dos años y medio le han permitido aprobar o resistir leyes afines o adversas. Y el Gobierno entendió que para avanzar con las iniciativas que promueve la gestión de Javier Milei, necesita algo más que negociar con los gobernadores: acordar también con los bloques dialoguistas para hacerle lugar en los temarios de cada sesión a proyectos de la oposición que no vayan contra el espíritu de su gestión.
Los memoriosos recuerdan que luego de ser aprobada la extensísima Ley de Bases -tras su segunda intentona, superado el fracaso de ese oficialismo bisoño en su primer verano legislativo-, desde el Pro se escucharon voces que hicieron saber que habiendo conseguido ese flamante gobierno las leyes que necesitaba, ellos avanzarían con su propia agenda.
Está claro que el Gobierno hizo oídos sordos a esa observación, que de todas formas quedó latente, aunque no puesta en práctica. Sí terminó desembocando en esporádicos apoyos rebeldes a ciertas iniciativas de la oposición más dura.
Como sea, en una reciente reunión de jefes de bloque de esa oposición dialoguista, se hizo trascender que diputados del Pro pidieron el tratamiento de dos iniciativas propias, como para dar inicio a esa participación demandada. Así quedó acordado en ambas cámaras y ya han comenzado a ser contemplados en las comisiones y, más concreto, están llegando a ser integrados a los temarios de las sesiones.
Eso se verá en la sesión de este miércoles en Diputados, cuando se tratarán nada menos que 16 temas, siendo dos de ellos proyectos del Ejecutivo a los que esta administración asigna prioridad. Luego hay dos tratados internacionales importantes, y a continuación figura una docena de propuestas promovidas por la oposición amigable.
Los proyectos que realmente le interesan al oficialismo son la reforma a la Carta Orgánica del BCRA y la propuesta conocida como Inocencia Fiscal II, que figuran al tope del llamado a sesionar. Luego se ubican tratados entre el Mercosur y Singapur y otro de cooperación en materia de Patentes. En ese orden: no es que el oficialismo ha diagramado una sesión donde las propuestas opositoras se vayan mechando. Fiel a su estilo, La Libertad Avanza espera la aprobación de todo eso y a continuación vendrá el menú dialoguista. Tampoco es que sea algo para criticar, y la oposición no ha objetado el diagrama de esta sesión que incluye una serie de designaciones de capitales nacionales para ciudades argentinas, iniciativas que se contraponen con el espíritu libertario, pero que son muy esperadas y bien vistas por los habitantes del interior, por cuanto proporcionan beneficios a esos parajes.
Aquí están, de quiénes son
Veamos entonces, uno por uno, a quiénes corresponden las iniciativas que comenzarán a ver la luz desde este miércoles.
En el temario previsto para la sesión de la Cámara de Diputados está prevista una iniciativa para reducir la alícuota a la fécula de mandioca, propuesta por los diputados misioneros, encabezados por Oscar Herrera Ahuad.
Luego vienen las capitales nacionales, a saber:
A continuación, se promueven la organización de dos salas en la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, propuesta de la senadora tucumana Sandra Mendoza, ya aprobada en el Senado el 4 de junio pasado, integrado a un proyecto de Beatriz Ávila; y un proyecto de ley por el que se crea una segunda sala en la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata. En este caso, el proyecto viene con media sanción del Senado y es del radical Maximiliano Abad.
Por último, la declaración como parte integrante del patrimonio inmaterial de la República Argentina, en los términos de la Ley 26.118, de ratificación de la convención para la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial, el ritual, celebración y peregrinación del denominado “Camino de Brochero”. Este es otro proyecto que viene con media sanción del Senado, aprobado el 18 de septiembre del año pasado, correspondiendo el texto a la senadora cordobesa Alejandra Vigo.
Lo que viene en el Senado
En la Cámara alta se cocina una sesión en la que también se sumarán proyectos de senadores que forman parte de la oposición, como las iniciativas promovidas sobre el carbono, que impulsan -cada una por su lado- la salteña Flavia Royón (un marco regulatorio voluntario de carbono) y la misionera Sonia Rojas Decut (presupuestos mínimos de protección ambiental aplicable al desarrollo de los mercados de carbono y su integración al mercado de capitales nacional).
También avanza en comisiones la creación del Parque Interjurisdiccional Marino Monte León, impulsado por la santacruceña Natalia Gadano, como así también la designación de cónsules y vicecónsules, donde la oposición más cercana tiene especial interés. Fundamentalmente el radicalismo.
Y hablando del radicalismo, su presidente, Eduardo Vischi, tiene un proyecto para crear el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), previsto para ser tratado este miércoles en un plenario de Presupuesto y Hacienda, Legislación General y Economías Regionales.
Hay también iniciativas como estas:
Asimismo avanza hacia el dictamen otro proyecto de Ávila, sobre un Programa de Detección de la Hipoacusia.