El proyecto del jefe del bloque radical del Senado comenzará a debatirse esta semana en un plenario de comisiones. La iniciativa apunta a complementar los regímenes ya vigentes y ofrece beneficios fiscales para promover inversiones productivas, generar empleo y fortalecer la competitividad de distintos sectores económicos.
El Senado comenzará a debatir esta semana un proyecto impulsado por el titular de la bancada radical, Eduardo Vischi, que propone la creación del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una herramienta destinada a fomentar inversiones productivas de gran escala mediante beneficios impositivos y de devolución fiscal.
La iniciativa será analizada este miércoles en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Legislación General; y Economías Regionales, Economía Social, Micro, Pequeña y Mediana Empresa. Se trata, además, de uno de los proyectos promovidos por la oposición dialoguista que cuentan con respaldo oficialista para avanzar en el trámite parlamentario.
El RIIR busca incentivar inversiones nacionales y extranjeras, promover el desarrollo económico, fortalecer las cadenas de valor, incrementar las exportaciones y favorecer la creación de empleo. Para ello, establece un régimen aplicable en todo el país dirigido a empresas que superen los límites máximos establecidos para la categoría de mediana empresa tramo 2.
Según el texto, podrán acceder a los beneficios aquellas compañías que realicen inversiones productivas por un monto mínimo de 12 millones de dólares durante los dos primeros años de vigencia del régimen.
El proyecto, que lleva también las firmas de los radicales Mercedes Valenzuela, Eduardo Galaretto, Daniel Kroneberger y Mariana Juri, y de la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, define como inversiones productivas a la adquisición, fabricación o importación de bienes muebles nuevos, excluidos los automóviles, y a la realización de obras destinadas directamente a actividades productivas. En cambio, deja expresamente afuera las inversiones financieras, de portfolio y los bienes de cambio.
Una de las principales ventajas previstas es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, que permitiría a las empresas recuperar más rápidamente sus inversiones desde el punto de vista fiscal. Para los bienes muebles, por ejemplo, la amortización podría realizarse en dos cuotas anuales, mientras que determinados equipamientos vinculados al riego agrícola o a la eficiencia energética podrían amortizarse en una sola cuota.
Además, el RIIR contempla la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA generados por las inversiones alcanzadas por el régimen, una medida orientada a mejorar el flujo financiero de los proyectos productivos.
El texto también pone el foco en sectores considerados estratégicos. Así, prevé incentivos especiales para inversiones en sistemas de riego, equipos de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes, los cuales podrán acceder a los beneficios independientemente del monto invertido.
Entre las limitaciones establecidas, el proyecto prohíbe que una misma inversión reciba simultáneamente beneficios del RIIR y del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Asimismo, excluye a empresas con deudas fiscales exigibles o con antecedentes de condenas por delitos tributarios, cambiarios o de corrupción.
En los fundamentos, Vischi sostiene que la propuesta busca complementar los regímenes vigentes y ampliar los incentivos para que también lleguen a empresas de gran porte que inviertan en la economía real. Según el senador correntino, el objetivo es transformar la inversión en producción, empleo genuino y mayor competitividad para los sectores productivos argentinos.