Empresarios y representantes de cámaras vinculadas a la minería, la energía y la industria expusieron ante un plenario de comisiones sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias. La mayoría destacó los resultados del RIGI vigente y planteó propuestas para perfeccionar la nueva iniciativa.
El Senado continuó este miércoles con el análisis del proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como “Súper RIGI”, durante una reunión plenaria de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General.
Se trató de la cuarta jornada de debate sobre la iniciativa, que contempla beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para grandes proyectos de inversión. En encuentros anteriores habían expuesto funcionarios del Ministerio de Economía y especialistas en cuestiones ambientales, mientras que esta vez fue el turno de representantes de sectores directamente involucrados en el desarrollo de inversiones productivas.
Uno de los principales expositores fue Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, quien destacó el impacto que, a su juicio, tuvo el RIGI vigente sobre la actividad. Entre los aspectos que consideró más relevantes mencionó la mejora de la competitividad tributaria frente a países que compiten por las mismas inversiones, la posibilidad de un acceso más flexible a divisas y la opción de recurrir a tribunales internacionales para la resolución de controversias.
También participó Pablo Cattoni, director institucional de Sidersa, la única empresa industrial que hasta el momento obtuvo aprobación dentro del régimen actual. El ejecutivo se refirió al proyecto de construcción de una planta siderúrgica en San Nicolás, que demandará una inversión estimada en 300 millones de dólares, y afirmó que la herramienta permite impulsar proyectos de gran escala apoyándose en una cadena de proveedores mayoritariamente nacionales.
Desde la Unión Industrial Argentina, Diego Leal planteó la necesidad de introducir modificaciones al proyecto para fortalecer la participación de la industria local. En particular, propuso que la porción de inversiones destinada a bienes y servicios sea cubierta exclusivamente con producción nacional, con el objetivo de potenciar el desarrollo de proveedores argentinos.
Por su parte, Carlos Ormachea, titular de la Cámara de Explotación y Producción de Hidrocarburos, sostuvo que el régimen vigente facilitó la concreción de inversiones que posiblemente no se habrían realizado en otras condiciones y aceleró la ejecución de proyectos que se encontraban en carpeta.

En la misma línea se expresó Esteban Gramblicka, asesor legal de la Cámara Argentina de Energía, quien consideró que el RIGI fue determinante para la toma de decisiones de inversión en el sector energético. Además, afirmó que las condiciones actuales permiten proyectar a la Argentina como un futuro exportador de energía, tanto para abastecer mercados regionales como para impulsar desarrollos vinculados al gas natural licuado.
Tras las exposiciones y las consultas de los senadores, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde (LLA), dispuso un nuevo cuarto intermedio para continuar con el análisis de la iniciativa en una próxima reunión. El debate busca reunir aportes de distintos sectores antes de avanzar con el tratamiento legislativo del denominado “Súper RIGI”.