La Cámara baja aprobó la creación de una segunda sala en la Cámara Federal marplatense y dispuso la reorganización del tribunal tucumano, donde se sumará un juez.
La Cámara alta convirtió en ley la creación de una sala en la Cámara Federal de Mar del Plata y la organización de salas y creación de un cargo de juez en la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán.
Respecto de las salas tucumanas, se organiza en dos salas la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. También se crea un cargo de juez de Cámara en la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán y eleva, en consecuencia, su integración total a 6 miembros.
La diputada tucumana Gladys Medina justificó la iniciativa con una serie de datos que a continuación leyó. En 2012, la Cámara Federal recibió 957 causas; en 2015, tras el traspaso de los expedientes previsionales dispuesto por la Corte Suprema de Justicia, ese número saltó a 3.062. Y desde entonces, el ingreso de causas no cesó de crecer. “Mientras tanto, la estructura del tribunal es la misma que en 1990: un cuerpo único y 5 jueces que deben resolver absolutamente todo. Por eso es importante la división en dos salas y la creación de un cargo de juez para atender los miles de expedientes que se presentan”, concluyó la legisladora de Independencia.
Se aprobó por 205 votos afirmativos.
Lo aprobado imputa el gasto al presupuesto general del Poder Judicial de la Nación, y dispone que el magistrado que se designe tomará posesión del cargo una vez que se acredite la existencia del crédito presupuestario correspondiente.
También dispone que, hasta tanto tome posesión del cargo el magistrado designado, cada sala estará integrada por 2 jueces con la presidencia común de un juez de Cámara, quien actuará indistintamente en cualquiera de ellas cuando, por discrepancia entre sus integrantes, sea necesario alcanzar la mayoría de las voluntades para una decisión jurisdiccional.
Las salas creadas tendrán la misma competencia material, territorial y funcional que tiene actualmente la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán. Por último, dentro del plazo de 90 días a partir de la sanción de esta ley, la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán deberá dictar su propio reglamento de funcionamiento y subrogancias respecto a la integración de las salas en los supuestos de licencias, vacancias, recusaciones y excusaciones de sus integrantes.
Otra sala para Mardel
También fue convertida en ley una iniciativa que crea una segunda sala en la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, que se identificará con el número II y funcionará con 3 secretarías de cámara.
Crea los cargos de juez de cámara, secretarios de cámara, funcionarios y personal administrativo y de servicio que se detallan en el anexo al proyecto. Asimismo dispone que las causas que ingresen al fuero serán distribuidas de acuerdo a las reglamentaciones vigentes y a las decisiones que el propio tribunal en pleno adopte.
La diputada Karina Banfi defendió el proyecto venido en revisión del Senado, impulsado allí por Maximiliano Abad, que busca saldar un debate que no es nuevo en el Congreso, según señaló la diputada radical, quien habló de una necesidad que “viene siendo planteada desde hace décadas y responde a la realidad objetiva de la creciente conflictividad de casos y el volumen de trabajo que enfrenta el tribunal”.
Detalló la diputada que ya intentaron crear esa nueva sala en 1992, 1994, en el 2000 y 2005. Nunca se logró y se perdió estado parlamentario. Luego detalló la “situación de sobrecarga funcional” que presenta, que hace que la consideren “colapsada”. Puso como ejemplo que existen 15 cámaras de apelaciones en el interior del país; 4 abarcan la provincia de Buenos Aires: La Plata, Mar del Plata, San Martín y Bahía Blanca. De las 4 cámaras bonaerenses, Mar del Plata es la única unicameral, y sin embargo esta desproporción se agiganta cuando vemos el tamaño de su jurisdicción: el 40% del territorio bonaerense.
Por su parte, el oficialista Alejandro Carrancio dio cifras: casi 9.000 causas por año maneja esta cámara, con una sola sala que no tiene tres jueces sino dos, lo cual reviste la importancia que se cuente con una nueva casa, remarcó el legislador libertario. Contó que hubo 11.535 resoluciones dictadas el año pasado, lo que demuestra la alta conflictividad que tiene la zona.
El proyecto fue aprobado por 210 votos afirmativos.