El Gobierno aprobó la incorporación de Compañía Mega al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La empresa desembolsará más de US$365 millones para ampliar su capacidad de procesamiento de líquidos de gas natural, en una apuesta estratégica para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta.
El Gobierno nacional oficializó la adhesión de Compañía Mega al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), habilitando una inversión de más de US$365 millones destinada a ampliar la producción de líquidos de gas natural (LGN). La iniciativa se suma al conjunto de proyectos estratégicos vinculados al desarrollo de Vaca Muerta y apunta a fortalecer la infraestructura energética del país.
La incorporación al régimen quedó establecida mediante la Resolución 1381/2026, publicada en el Boletín Oficial. Allí se encuadra el proyecto dentro del sector de petróleo y gas y se detallan las obligaciones, plazos y compromisos asumidos por la compañía para acceder a los beneficios contemplados por la normativa.
El plan contempla una inversión total de US$365,4 millones, de los cuales más de US$359 millones corresponden a activos computables bajo las condiciones establecidas por el RIGI. Como parte de los requisitos del programa, la empresa se comprometió a ejecutar desembolsos acelerados durante los primeros años: más de US$121 millones en el primer año y cerca de US$153 millones en el segundo.
Según el cronograma presentado, la inversión mínima exigida deberá completarse antes del 1 de octubre de 2027. En tanto, el inicio de las operaciones comerciales está previsto para el 28 de febrero de 2029, con una vida útil estimada de 18 años para el proyecto.
La ampliación permitirá incrementar en 1.500 toneladas diarias la producción de líquidos de gas natural en el Complejo Industrial Mega, que actualmente procesa unas 5.500 toneladas por día. El objetivo es capturar parte del creciente volumen de gas proveniente de los desarrollos no convencionales de Vaca Muerta y transformarlo en productos de mayor valor agregado.
Para alcanzar esta meta, la compañía ejecutará obras en tres instalaciones estratégicas. Los trabajos abarcarán la ampliación de la Planta de Separación Loma La Lata, en Neuquén; el refuerzo del poliducto que conecta Loma La Lata con Bahía Blanca y atraviesa Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires; y la expansión de la Planta de Fraccionamiento ubicada en el polo petroquímico bonaerense.
Debido a que se trata de una ampliación de una operación ya existente que no estaba adherida previamente al RIGI, el esquema aprobado contempla mecanismos específicos de control. La nueva unidad de negocio deberá funcionar de manera independiente y mantener registros contables diferenciados respecto de Compañía Mega S.A., con el propósito de garantizar que los incentivos alcancen exclusivamente a la nueva inversión.
En esa línea, la empresa presentó un plan de separabilidad que incluye sistemas de monitoreo, trazabilidad y conciliación de operaciones. El esquema busca asegurar que los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios otorgados por el régimen se apliquen únicamente a las obras incorporadas al proyecto y no a la infraestructura preexistente.
Otro de los aspectos destacados de la iniciativa es el compromiso con el desarrollo de proveedores nacionales. La compañía informó que el 60% de las contrataciones vinculadas a bienes, servicios y obras de infraestructura será destinado a empresas locales durante las etapas de construcción y operación, una cifra que triplica el mínimo del 20% exigido por la legislación vigente.
Con la aprobación definitiva, Compañía Mega accederá a los incentivos previstos en la Ley 27.742. Entre ellos se encuentran facilidades para la importación de bienes de capital, equipamiento tecnológico y materiales necesarios para la ejecución del proyecto mediante franquicias aduaneras específicas.
Además, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) habilitará un CUIT especial para la unidad adherida al régimen, mientras que el Banco Central instrumentará los beneficios cambiarios contemplados por la normativa, luego de verificar el cumplimiento de las condiciones exigidas para la inversión.
La adhesión representa un nuevo impulso para la expansión de la infraestructura energética asociada a Vaca Muerta y consolida el interés de las principales compañías del sector por aprovechar los incentivos creados para atraer inversiones de gran escala.