El proyecto se aprobó por unanimidad. Fue impulsado por los padres de Joaquín Stefano Gatto, un niño que falleció luego de que se le cayera un arco de fútbol. También aprobaron otra iniciativa complementaria.
Los padres de Joaquín Stefano Gatto siguieron los detalles de la sesión desde los palcos.
La Cámara de Diputados dio media sanción por unanimidad, con 220 votos a favor, al proyecto denominado “Ley Joaquín”, sobre medidas de seguridad en actividades deportivas y recreativas, surgido a partir del caso de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años oriundo de Ramos Mejía, quien en enero pasado falleció luego de que un arco de fútbol cayera sobre él durante un campamento en Neuquén.
La iniciativa fue motorizada por los padres del menor y presentada por la diputada de Unión por la Patria Luciana Potenza, oriunda de la misma localidad que la familia. Durante el debate en comisiones se consensuaron modificaciones con el oficialismo y el texto obtuvo el respaldo unánime.
El proyecto busca establecer “la obligatoriedad de medidas de seguridad relativas a la instalación, sujeción y mantenimiento de arcos, aros, postes y todo otro elemento deportivo o juegos de plaza instalados en espacios públicos y privados, destinados a prácticas deportivas y/o recreativas, para prevenir accidentes y resguardar la integridad física de niños, niñas y adolescentes y de toda persona que haga uso de dichos elementos”.
Las instituciones tanto públicas como privadas “deberán asegurar que todo el equipamiento e infraestructura cumpla con condiciones óptimas de estabilidad, sujeción y amortiguación para prevenir desprendimientos, vuelcos o impactos graves conforme a las especificaciones de anclaje, peso y protección para cada disciplina y/o juego de plaza que establezca el Órgano Coordinador, sin perjuicio de aquellas disposiciones complementarias que establezcan las jurisdicciones en el marco de su respectiva normativa de adhesión y reglamentación”.
La iniciativa establece que “la Subsecretaría de Deportes de la Nación, dependiente del Ministerio del Interior de la Nación, funcionará como órgano de coordinación y asistencia para la aplicación de la ley, elaborando estándares técnicos mínimos y las guías de implementación de las medidas de seguridad establecidas”.
En tanto, cada provincia y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires “establecerán, en su legislación de adhesión o reglamentación, la autoridad local de aplicación, el régimen de control y supervisión del cumplimiento de la presente ley, y eventuales sanciones y multas, conforme a sus competencias territoriales”.
Los padres en los palcos
En su intervención en el recinto, la diputada Luciana Potenza recordó que sus padres, Serena y Adrián -presentes en el recinto, observando la sesión desde uno de los palcos-, “con enorme solidaridad, trabajaron porque entendieron que no era un hecho aislado, y en todos lados pasaban accidentes como este”. Señaló que “los clubes, las escuelas, las plazas, son lugares fundamentales y los adultos tenemos que garantizar que los chicos puedan jugar tranquilos y no sucedan estos accidentes”.
Potenza pidió por último a sus colegas “que lleven esta iniciativa a sus provincias, que puedan reglamentarlas allí, en la provincia de Buenos Aires ya fue aprobada; no nos cuesta nada y podemos salvar vidas de muchos pibes y pibas”.
Su colega sanjuanino Jorge Chica resaltó el papel de los padres de Joaquín, que “transformaron su dolor más profundo en una causa para proteger a todos los chicos de la República Argentina”.
Propuesta de modificación
Existía un proyecto complementario del diputado del Pro Fernando de Andreis, pero sin dictamen. El legislador decidió incorporarlo a la propuesta que se encaminaba hacia su aprobación, a través de una modificación al dictamen. En su intervención, contó que desde hacía un tiempo se había involucrado con el tema de los arcos mal amurados, y detalló tres casos puntuales y trágicos.
En ese sentido contó que en los últimos diez meses, 3 chicos murieron por arcos mal amurados. Y 12 desde 2017. “Un arco de fútbol que parece inofensivo, cuando cae, son entre 900 y 2.000 kilos de fuerza, imagínense”, ejemplificó.
Por eso propuso una modificación para introducir en el proyecto debatido, para establecer un plan de concientización para toda la comunidad deportiva, para que no solo dirigentes, sino también los docentes, padres, madres, jugadores y chicos, tengan en cuenta que hay que revisar la seguridad de los arcos y alertar del peligro que conlleva colgarse.
El diputado Chica dijo aceptar las modificaciones, tras lo cual, siendo las 3.47 de la madrugada del jueves, se dio por terminada una sesión que había arrancado a las 12.17.