El diputado de la Coalición Cívica presentó un proyecto de ley que establece el derecho de los usuarios de servicios financieros a cambiar de banco o entidad crediticia sin necesidad de autorización del proveedor original. La iniciativa busca promover la competencia entre entidades, facilitar la renegociación de créditos y mejorar el acceso al financiamiento.
El diputado nacional Maximiliano Ferraro impulsó un proyecto de ley para incorporar al ordenamiento jurídico argentino el derecho a la portabilidad financiera, una herramienta que permitiría a los usuarios trasladar cuentas, tarjetas y préstamos de una entidad financiera a otra mediante un procedimiento simplificado.
La iniciativa establece que los consumidores podrán cambiar uno o varios servicios financieros de proveedor sin requerir el consentimiento de la entidad de origen. El mecanismo abarca cajas de ahorro, cuentas corrientes, tarjetas de débito, crédito y prepagas, así como préstamos personales, prendarios e hipotecarios, entre otros productos que determine la autoridad de aplicación.
Según el texto, la operación se iniciará mediante una solicitud del usuario ante una nueva entidad, la cual podrá requerir al proveedor original un certificado con la información de los productos vigentes. A partir de esos datos, el nuevo proveedor podrá formular una oferta de portabilidad con las condiciones para concretar el traslado.
El proyecto fija además plazos para cada etapa del procedimiento. El proveedor original tendrá cinco días corridos para emitir el certificado de cuentas y servicios, mientras que la nueva entidad dispondrá de diez días para presentar una oferta. Una vez aceptada por el usuario, el nuevo proveedor asumirá la responsabilidad de ejecutar la portabilidad y concretar la cancelación o migración de los productos involucrados.
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la posibilidad de aplicar la portabilidad a créditos hipotecarios mediante el mecanismo de pago por subrogación. De esa manera, una entidad financiera podría cancelar la deuda vigente del usuario y asumir la posición acreedora, manteniendo las garantías existentes y permitiendo mejorar las condiciones de financiamiento.
En los fundamentos, Ferraro sostiene que la medida favorecerá una competencia permanente entre entidades financieras, incentivándolas a mejorar las condiciones ofrecidas a sus clientes. El legislador destaca especialmente su impacto sobre los créditos hipotecarios de largo plazo, ya que permitiría aprovechar reducciones de tasas de interés o mejoras en la situación económica de los deudores.
El diputado señala además que la portabilidad financiera ya existe en países como Chile, Brasil y México, así como en la Unión Europea, y la presenta como una alternativa de mercado para ampliar el acceso al crédito sin intervenir contratos ni alterar las reglas del sistema financiero.
La propuesta prevé que el Banco Central de la República Argentina sea la autoridad de aplicación y quede facultado para reglamentar el procedimiento e incorporar herramientas tecnológicas que permitan reducir plazos y simplificar los trámites entre entidades.
El expediente 4334-D-2026 fue girado a las comisiones de Finanzas y de Legislación General.