La Provincia puso en marcha el seguimiento del plan de abandono de 1.160 pozos hidrocarburíferos que eran operados por YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge. Las tareas, a cargo de Clear Servicios, se ejecutarán durante cinco años bajo estrictos controles técnicos y ambientales.
El Gobierno de Santa Cruz comenzó a supervisar la ejecución del plan de abandono de 1.160 pozos hidrocarburíferos distribuidos en distintas áreas de la Cuenca del Golfo San Jorge que anteriormente estaban bajo operación de YPF. La iniciativa, ya aprobada por la Provincia, contempla un plazo de cinco años para completar las tareas previstas.
El estado de avance del programa fue evaluado en una reunión encabezada por el secretario de Estado de Hidrocarburos, Juan Carlos Morales, junto a autoridades y equipos técnicos del Ministerio de Energía y Minería. Del encuentro participaron además representantes de Clear Servicios, la empresa responsable de ejecutar las intervenciones.
Durante la presentación, la firma informó el inicio de los trabajos incluidos en el cronograma aprobado por las autoridades provinciales. El plan establece una ejecución progresiva de las tareas de abandono, que deberán ajustarse a los estándares técnicos y de seguridad vigentes para este tipo de operaciones.
Según se informó, las intervenciones seguirán los lineamientos fijados por la Resolución 05/96 de la Secretaría de Energía de la Nación, normativa que regula los procedimientos para el abandono temporal o definitivo de pozos, define categorías de riesgo y establece criterios de prioridad para su tratamiento.
El programa también incorpora recomendaciones y prácticas técnicas elaboradas por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), con el fin de garantizar una correcta ejecución de las tareas y minimizar posibles impactos sobre el ambiente.
Desde el Ministerio de Energía y Minería indicaron que el monitoreo del plan se llevará adelante de manera conjunta entre las secretarías de Estado de Hidrocarburos, Fiscalización y Control Ambiental Energético y Minero, y Recursos Hídricos. El objetivo será verificar el cumplimiento de cada una de las etapas previstas, así como las condiciones de seguridad exigidas por la normativa.
Las autoridades destacaron que uno de los puntos centrales del seguimiento será la protección de los recursos hídricos y la prevención de riesgos ambientales asociados al cierre definitivo de las instalaciones.
La iniciativa se desarrolla en el marco del proceso de transferencia de áreas que dejaron de ser operadas por YPF y pasaron a manos de nuevas compañías. En ese contexto, la administración provincial busca asegurar que las obligaciones vinculadas al abandono de pozos sean cumplidas por las empresas responsables, de acuerdo con el plan aprobado y las exigencias regulatorias vigentes.