A 64 años de la desaparición del dirigente metalúrgico, una mujer que se presentó como hija del policía señalado por el secuestro habría revelado a Felipe Vallese hijo el lugar donde estarían los restos de su padre. La denuncia ya fue llevada ante la Justicia, que inició actuaciones para investigar la nueva pista.
El destino final de Felipe Vallese, considerado el primer desaparecido político de la Argentina, podría comenzar a esclarecerse después de más de seis décadas de incertidumbre. Una revelación transmitida telefónicamente desde México abrió una nueva línea de investigación en torno al paradero de sus restos y motivó una presentación judicial para reabrir el caso.
Vallese desapareció el 23 de agosto de 1962. Tenía 22 años, era obrero metalúrgico, delegado gremial de la fábrica TEA y militante de la Juventud Peronista y de la Resistencia Peronista. Aquella noche fue secuestrado en el barrio de Flores por un grupo de hombres armados en un operativo vinculado a la persecución de militantes peronistas.
Según testimonios recogidos durante décadas, el joven fue trasladado por distintas dependencias policiales, sometido a torturas y visto por última vez en muy grave estado físico. Desde entonces, la pregunta sobre el destino de su cuerpo permaneció sin respuesta.
Ahora, de acuerdo con el relato de Felipe Vallese hijo, una mujer que dijo ser hija del policía señalado como responsable del secuestro se comunicó con él para revelarle que el cuerpo de su padre habría sido enterrado en el fondo de una vivienda perteneciente a su progenitor.
La novedad fue difundida públicamente tras una misa celebrada el 24 de agosto pasado en la Catedral de Buenos Aires, en ocasión del 64° aniversario de la desaparición de Vallese. En ese marco, Vallese hijo encomendó al dirigente sindical Victorio Pirillo dar a conocer la información.
Según el documento, el hijo del dirigente se presentó ante la Justicia para impulsar la reapertura de la causa, al tratarse de un delito de lesa humanidad que no prescribe. Lo hizo con el asesoramiento de los abogados Mariano Duhalde y Raúl Zaffaroni.
Además, ya se habrían realizado tareas preliminares sobre el inmueble señalado en la denuncia, con intervención judicial y la participación de especialistas forenses. También se incorporaron planos de la propiedad y datos relacionados con la ubicación del pozo ciego, un elemento que podría resultar relevante para la investigación.
“Existe la posibilidad cierta hoy de encontrar el cadáver de mi padre”, afirmó Vallese hijo al relatar el contenido de la llamada telefónica que recibió desde México, según consta en el documento.
La investigación continúa su curso y podría aportar, por primera vez en más de seis décadas, datos concretos sobre uno de los casos más emblemáticos de la historia del movimiento obrero y político argentino.