El diputado Santiago Roberto presentó un proyecto de ley para instituir el 1° de septiembre como “Día Nacional de la Lucha contra la Violencia Política”. La iniciativa fue impulsada en un nuevo aniversario del intento de asesinato contra la exmandataria y busca promover jornadas de reflexión, concientización y defensa de la convivencia democrática.
Sabaj Montiel y Brenda Uliarte, principales acusados por el intento de magnicidio contra CFK. (Foto Chaco Día por Día)
Al cumplirse un nuevo aniversario del intento de magnicidio contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el diputado nacional Santiago Roberto presentó un proyecto de ley para declarar el 1° de septiembre de cada año como “Día Nacional de la Lucha contra la Violencia Política”. La propuesta quedó registrada bajo el expediente 4380-D-2026 y fue girada a la Comisión de Legislación General.
La iniciativa establece que la fecha se convierta en una jornada nacional de reflexión sobre las distintas manifestaciones de violencia política que atravesaron la historia argentina y de reconocimiento al valor de la convivencia pacífica entre las fuerzas políticas en el marco del Estado de derecho.
Asimismo, faculta al Poder Ejecutivo a desarrollar actividades de capacitación, difusión, prevención y concientización orientadas a promover la erradicación de toda forma de violencia política.
En los fundamentos, Roberto señala que el proyecto retoma iniciativas presentadas anteriormente por la exdiputada Gisela Marziotta, que perdieron estado parlamentario o no llegaron a ser tratadas. También vincula expresamente la propuesta con el atentado ocurrido el 1° de septiembre de 2022 contra Fernández de Kirchner, al que define como el hecho de mayor violencia política desde el retorno de la democracia.
El legislador sostiene que la recuperación democrática de 1983 permitió construir un acuerdo de convivencia pacífica entre los distintos actores políticos, pero advierte sobre un deterioro de ese consenso en los últimos años. En ese marco, considera que la creación de una jornada nacional de memoria y reflexión contribuirá a fortalecer las prácticas democráticas, el respeto al adversario político y la resolución pacífica de los conflictos.
Según el texto, el 1° de septiembre se convertiría en una jornada dedicada a la memoria, la reflexión y la promoción de conductas políticas respetuosas de los derechos humanos, con el objetivo de reafirmar los valores democráticos y desalentar toda forma de violencia en la vida pública.