En un acto realizado frente al domicilio donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria, el diputado recordó el clima político previo al intento de asesinato de 2022, apuntó contra sectores del Poder Judicial y los medios de comunicación, y advirtió sobre el impacto de la crisis económica en la sociedad.
Al cumplirse cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Kirchner, el diputado nacional Máximo Kirchner encabezó este martes un acto frente a la vivienda de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria. En su discurso, agradeció a los partidos políticos que suscribieron un documento conjunto por la fecha y trazó un recorrido sobre el clima político y mediático que, a su juicio, precedió al atentado del 1 de septiembre de 2022.
Kirchner recordó que, en los días previos al ataque, Cristina Kirchner continuaba desarrollando actividad política e institucional y mencionó, entre otras cuestiones, reuniones vinculadas a proyectos energéticos como Vaca Muerta y la producción de gas natural licuado. En ese marco, sostuvo que existía un “hostigamiento permanente” hacia la entonces vicepresidenta y cuestionó especialmente el accionar de sectores del Poder Judicial y de los medios de comunicación.
“Trataban a Cristina como una verdadera mierda humana”, afirmó, al tiempo que consideró que se estaba generando un contexto social que naturalizaba la violencia contra su figura pública. Según expresó, ese escenario hizo que para algunos sectores el atentado no generara el repudio que hubiera correspondido ante un hecho de semejante gravedad institucional.

En otra parte de su intervención, el dirigente de La Cámpora volvió a cuestionar la investigación judicial sobre el ataque y sostuvo que quienes habrían planificado y financiado el atentado permanecen fuera del alcance de la Justicia. “El Poder Judicial nunca hizo lo más mínimo para saber cómo se pergeñó un ataque tan cobarde”, aseguró.
Asimismo, evocó la portada publicada al día siguiente del atentado por un importante diario nacional, que tituló: “La bala que no salió, pero el fallo que sí saldrá”. Para Kirchner, esa frase constituyó una muestra del tratamiento que recibió la causa judicial contra su madre y del clima político de aquellos años.
Hacia el final de su discurso, amplió sus críticas hacia la situación económica actual y advirtió sobre las consecuencias sociales de la crisis. En ese sentido, sostuvo que las dificultades económicas atraviesan a toda la sociedad más allá de las pertenencias partidarias y señaló que la pérdida de expectativas de futuro afecta especialmente a los jóvenes.
“La crisis económica no mira qué votás”, afirmó, al tiempo que llamó a reconstruir los vínculos sociales y promover espacios de debate. “Los argentinos y argentinas tenemos que volver a encontrarnos, abrazarnos y a debatir y discutir en todos los lugares que podamos el país que queremos”, concluyó.