Una cronología de los hechos que sucedieron tras el atentado contra la vida de la entonces vicepresidenta de la Nación. El repudio de los espacios políticos. El feriado nacional decretado por el Ejecutivo. Una Sesión Especial un sábado.
En la noche del jueves 1ero de septiembre de 2022, cuando el reloj marcaba cerca de las 21.30 horas, un cimbronazo paralizó el mundo de la política argentina y a todo un país sin antecedentes desde el retorno de la democracia. La noticia de último momento en la televisión, en las radios y en los portales web decía una sola frase: “Intentaron asesinar a la vicepresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner”.
El lugar de los hechos fue nada más y nada menos que la puerta de su propio domicilio, un departamento ubicado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Luego de un jueves de intensa agenda legislativa en el Senado de la Nación, la funcionaria había decidido saludar a sus militantes, que realizaban una vigilia en la puerta de su vivienda, antes de ingresar.
En ese momento, un hombre se le acercó evadiendo la custodia, sacó un arma y le apuntó en la cabeza a la vicepresidenta. Gatilló dos veces, pero la bala afortunadamente no salió. En tanto, ella rápidamente se cubrió con sus manos y se agachó para evitar más agresiones; mientras tanto sus guardaespaldas intentaron ponerla a resguardo.
Tras la detención se supo quién encabezó el intento de magnicidio: su nombre es Fernando Andrés Sabag Montiel, de 35 años y de nacionalidad brasileña. Sabag Montiel intentó dispararle a la ex presidenta con una pistola Bersa calibre 40.
La investigación quedó a cargo de la a jueza federal María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo. El expediente fue caratulado como "homicidio agravado en grado de tentativa". También intervino la Procuración General de la Nación y la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI).
Inmediatamente que trascendió la noticia, el bloque de diputados y senadores llamado Frente de Todos emitieron sendos comunicados en repudio de lo ocurrido. En los textos difundidos, denunciaron “incitaciones al odio vertidas desde distintos ámbitos del poder político, mediático y judicial contra la expresidenta”, y pidieron a toda la dirigencia política, medios de comunicación y sociedad a la búsqueda de la paz social.
En el mismo sentido se expresaron los bloques opositores, los dirigentes de Juntos por el Cambio fueron los primeros quienes se solidarizaron, pidieron un esclarecimiento de los hechos de forma inmediata, llamaron al diálogo y a una democracia en paz sin violencia.
También se adhirió el Frente de Izquierda quienes condenaron el hecho y fustigaron a Javier Milei, entonces diputado nacional, por su silencio. No así el otro bloque libertario de ese momento, “Avanza Libertad”, conducido por José Luis Espert y Carolina Píparo quienes si se hicieron eco de lo sucedido y se manifestaron en redes sociales.
En la medianoche del 2 de septiembre, el entonces presidente de la Nación Alberto Fernández habló por cadena nacional para anunciar un feriado nacional para que el pueblo argentino pueda expresarse "en defensa de la vida, de la democracia y en solidaridad con nuestra vicepresidenta", y calificó el hecho como "de una enorme gravedad, es el más grave que ha sucedido desde que hemos recuperado nuestra democracia".
"Estamos obligados a recuperar la convivencia democrática que se ha quebrado por el discurso del odio que se ha esparcido desde diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos de la sociedad argentina. Podemos disentir, podemos tener profundos desacuerdos, pero en una sociedad democrática los discursos que promueven el odio no pueden tener lugar porque engendran violencia y no hay ninguna posibilidad de que la violencia conviva con la democracia", había expresado el mandatario.
Horas más tarde, diputados y senadores del Frente de Todos anunciaron sendas sesiones para repudiar el atentado a CFK. Además, la diputada Cecilia Moreau –en ese entonces presidenta de la Cámara baja- anunció la convocatoria a conformar una comisión investigadora bicameral sobre el atentado contra la vida de la vicepresidenta".
De manera inusual y en medio de un clima de fuerte conmoción, el Congreso de la Nación abrió las puertas del recinto de la Cámara de Diputados el sábado 3 al mediodía. En dicha sesión, se aprobó un proyecto consensuado de repudio al atentado: fue una redacción que no contuvo entonces los conceptos de “violencia política” y “discursos de odio”, algo de lo que finalmente se habló durante todo el debate.
Por el lado del Senado, el oficialismo realizó la sesión el jueves 8 de septiembre cerca del mediodía, la cual estuvo presidida por la presidente provisional del cuerpo, Claudia Ledesma Abdala de Zamora, y aprobó un proyecto de repudio con ayuda de los aliados. De la misma, el interbloque Juntos por el Cambio no asistió, al igual que la cordobesa Alejandra Vigo.
Unas semanas después del intento de asesinato de CFK, apareció el nombre de un diputado del bloque Pro bajo sospecha. Era el de Gerardo Milman. Fue tras la declaración de quien era su asesor quien afirmó haber escuchado al legislador en el bar Casablanca, días antes del hecho, decir: “Cuando la maten, yo voy a estar camino a la costa”.
Milman negó las acusaciones desde el primer momento y se declaró inocente. Desde el Congreso, el bloque FdT pidió la expulsión de la Cámara del diputado por “inhabilidad moral”, pero no trascendió.
La Justicia, llevó a cabo peritajes sobre los teléfonos celulares vinculados al legislador a través de Gendarmería Nacional. Sin embargo, los análisis concluyeron que no existían registros de audio, mensajes o llamadas que validaran los dichos del testigo ni lo vincularan con lo sucedido.
Un año después del atentado contra CFK, Milman fue absuelto. La jueza federal a cargo del caso decidió archivar la causa y avanzó legalmente contra el testigo por presunto falso testimonio.
Así las cosas, los condenados fueron:
Sabag Montiel fue condenado a 10 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 al ser considerado el autor material del intento de magnicidio contra CFK, pero, debido a que poseía una condena previa por tenencia de pornografía infantil, el tribunal unificó el castigo en una pena única de 14 años de prisión.
En tanto, Brenda Uliarte (su expareja) recibió una condena de 8 años de prisión al ser considerada partícipe necesaria del ataque, mientras que Nicolás Carrizo, inicialmente señalado como el líder de la "Banda de los Copitos", fue absuelto de los cargos después de que la propia fiscalía retirara la acusación al no comprobarse su participación directa.