La petrolera italiana Eni adquirió el 50% del bloque offshore OFF-5 de Uruguay y se convirtió en operadora del proyecto junto a YPF. La alianza fortalece la apuesta por la exploración en aguas ultraprofundas del Atlántico Sur, una región que despierta creciente interés tras los hallazgos de hidrocarburos frente a las costas de Namibia.
YPF dio un paso clave en su estrategia de expansión regional al incorporar a la italiana Eni como socia en uno de los bloques offshore más prometedores de Uruguay. La compañía europea adquirió el 50% de participación en el área OFF-5 y asumió la operación del proyecto, una decisión respaldada por las autoridades regulatorias uruguayas.
La operación representa un hito para la petrolera bajo control estatal argentino. A través de Miwen, sociedad perteneciente al Grupo YPF, la empresa poseía la totalidad de los derechos sobre el bloque desde fines de 2023. Tras el acuerdo, conservará la mitad de la concesión y participará como socio no operador, mientras que Eni conducirá las tareas exploratorias y de desarrollo gracias a su amplia experiencia en exploraciones en aguas profundas.
El bloque OFF-5 se extiende sobre una superficie cercana a los 17.000 kilómetros cuadrados y está ubicado a unos 200 kilómetros de Punta del Este. Se trata de una de las áreas más desafiantes de la plataforma marítima uruguaya, con profundidades que superan los 4.100 metros y requieren tecnología de avanzada para llevar adelante cualquier actividad exploratoria.
La llegada de Eni responde a una estrategia habitual en la industria energética global: compartir riesgos y costos en zonas de frontera exploratoria. La petrolera italiana aportará capacidad técnica, recursos financieros y desarrollos tecnológicos específicos para operaciones en ambientes complejos, con el objetivo de acelerar la evaluación del potencial hidrocarburífero de la zona.
Dentro del nuevo esquema societario, Miwen mantendrá el 50% de la concesión, garantizando la presencia del Grupo YPF en un activo estratégico. Eni controlará el otro 50%, además de asumir la operación integral del bloque. En tanto, la estatal uruguaya Ancap continuará supervisando el cumplimiento de los compromisos contractuales y las distintas etapas del programa exploratorio.
El interés creciente por las cuencas marítimas de Uruguay está estrechamente vinculado a los recientes descubrimientos realizados en Namibia. Especialistas del sector sostienen que ambas regiones comparten características geológicas debido a la configuración que tuvieron antes de la separación de los continentes africano y sudamericano.
Los importantes hallazgos registrados en la costa africana revalorizaron el potencial exploratorio del margen uruguayo. Según estudios de la industria, las probabilidades de encontrar acumulaciones comerciales de hidrocarburos pasaron del 10% al 23% durante el último año, un incremento que impulsó la llegada de grandes compañías internacionales al Atlántico Sur.
En ese contexto, Uruguay logró posicionarse como una de las nuevas fronteras energéticas de la región. Además de YPF y Eni, otras multinacionales obtuvieron licencias sobre bloques cercanos, alimentando una creciente competencia por los recursos offshore del país.
La asociación en OFF-5 también profundiza una relación estratégica que ambas compañías ya desarrollan en otros proyectos de gran escala. YPF y Eni son socias en la iniciativa Argentina LNG, destinada a convertir la producción de Vaca Muerta en exportaciones de gas natural licuado hacia los mercados internacionales.
Esa cooperación quedó formalizada el año pasado mediante un memorando de entendimiento firmado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el CEO de Eni, Claudio Descalzi. El proyecto contempla la instalación de infraestructura sobre la costa de Río Negro para procesar y exportar GNL, consolidando una alianza que ahora se extiende también a la exploración offshore en Uruguay.