La canadiense Fredonia Mining presentó una evaluación económica preliminar positiva para El Dorado-Monserrat, en Santa Cruz. El proyecto proyecta producir 146.000 onzas de oro equivalente por año durante más de 17 años y muestra indicadores económicos que lo posicionan entre las iniciativas de mayor potencial del Macizo del Deseado.
La minera canadiense Fredonia Mining dio un paso clave en el desarrollo de su proyecto aurífero El Dorado-Monserrat, en la provincia de Santa Cruz, al presentar una Evaluación Económica Preliminar (PEA) con resultados favorables que refuerzan las perspectivas de crecimiento de la iniciativa.
Según los datos difundidos por la compañía, el emprendimiento tendría capacidad para producir en promedio 146.000 onzas de oro equivalente anuales a lo largo de una vida útil estimada en más de 17 años. La proyección mejora durante los primeros años de operación, cuando la producción alcanzaría las 183.000 onzas por año, con un pico cercano a las 193.000 onzas previsto para el tercer año.
Ubicado en el Macizo del Deseado, uno de los distritos metalíferos más importantes de Argentina, El Dorado-Monserrat forma parte del conjunto de proyectos que impulsan la actividad exploratoria en Santa Cruz. Actualmente, una docena de iniciativas mineras desarrollan trabajos en la región, considerada estratégica para el crecimiento del sector.
El estudio también detalla que, además de las onzas de oro equivalente, la operación podría generar un promedio anual de 117.000 onzas de oro y 2,41 millones de onzas de plata durante todo el ciclo productivo.
En términos económicos, la evaluación muestra indicadores sólidos. El proyecto registra un Valor Actual Neto (VAN) estimado en 1.494 millones de dólares, calculado con una tasa de descuento del 10%, junto con una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 65%, parámetros que reflejan una elevada rentabilidad potencial.
El plan de desarrollo contempla una explotación convencional a cielo abierto mediante equipos de carga y transporte, complementada con un sistema de procesamiento basado en lixiviación en pilas. La propuesta minera se concentra inicialmente en los depósitos Main Veins, ubicados en el corredor norte, y La Herradura, en el corredor sur, separados por una distancia aproximada de siete kilómetros.
Para poner en marcha el proyecto será necesaria una inversión inicial de 345,7 millones de dólares. De ese monto, 143 millones se destinarían a la adquisición de flota minera, 91 millones a instalaciones de procesamiento e infraestructura, mientras que otros 112 millones cubrirían costos de preproducción y capital de trabajo.
Como parte de la próxima etapa, Fredonia prevé reanudar este mes las campañas de perforación de relleno y exploración sobre nuevas vetas mineralizadas. Los trabajos estarán acompañados por estudios metalúrgicos, geotécnicos e hidrológicos destinados a optimizar el diseño definitivo de la operación.
La hoja de ruta de la empresa incluye además la finalización de los estudios ambientales durante el primer trimestre de 2027, un paso fundamental para avanzar en la obtención de permisos vinculados a la exploración y al futuro desarrollo minero.
Desde la compañía también resaltaron el acompañamiento del gobierno provincial para acelerar la evolución de la iniciativa, en un contexto en el que Santa Cruz busca consolidar a la minería como uno de los motores centrales de inversión, empleo y generación de divisas.