Según un informe de la Fundación Éforo, el gasto público destinado a los partidos políticos y a la organización de las elecciones nacionales alcanzó $468.083 millones en 2025 (0,05% del PBI), a precios constantes de ese año, mientras que con la suspensión de las PASO, fue apenas 3% menor al de 2021. El servicio logístico del Correo Argentino, en cambio, llegó a su máximo histórico.
Un nuevo informe de Fundación Éforo constató que la suspensión de las PASO en 2025 no produjo la reducción del gasto electoral que podía esperarse al eliminar una de las instancias del calendario nacional, ya que el Estado destinó $468.083 millones a los partidos políticos y a la política electoral durante las últimas elecciones legislativas, apenas 3% menos que en 2021, cuando se realizaron dos jornadas electorales.
El dato adquiere mayor relevancia al considerar que 2025 tuvo un único despliegue logístico nacional. El gasto electoral, medido a precios constantes de 2025, se mantuvo así muy por encima de los niveles previos a la implementación de las PASO: en las legislativas de 2009, las últimas sin primarias antes de su incorporación, había alcanzado $296.967 millones. Es decir que el costo de las elecciones de medio término de 2025 fue 58% superior a las elecciones legislativas de 2009.
El principal dato que explica esta rigidez aparece en la logística. El servicio prestado por el Correo Argentino demandó $225.113 millones en 2025, el valor más alto de toda la serie analizada por Éforo, incluso por encima de los años en los que hubo tres despliegues nacionales.
En las elecciones presidenciales con balotaje de 2015 y 2023, el costo logístico había promediado $190.797 millones, mientras que en las legislativas con PASO de 2017 y 2021 el promedio fue de $183.687 millones.
El informe advierte que la información disponible no permite una apertura muy detallada de algunos de los principales conceptos de gasto, especialmente dentro de las transferencias y los servicios logísticos. En ese sentido, la vicepresidenta de Fundación Éforo, Carla Pitiot, sostuvo que “transparentar la composición de estos gastos es una condición necesaria para que la ciudadanía pueda evaluar tanto la eficiencia del sistema electoral como la equidad de la competencia política”.
El análisis muestra que la eliminación de las primarias sí generó un ahorro, pero concentrado en un rubro específico. Las transferencias —que incluyen la impresión de boletas, el operativo de seguridad y los aportes extraordinarios de campaña— cayeron $129.652 millones respecto de 2023. Sin embargo, esa reducción fue neutralizada por el incremento del servicio logístico.
El análisis de Fundación Éforo reconstruye la evolución del gasto público destinado a los partidos políticos y a la política electoral entre 2007 y 2026, con valores reexpresados a precios de 2025. El estudio identifica tres factores centrales detrás de su evolución: la incorporación de las PASO en 2009, que elevó de manera permanente el piso de gasto de los años electorales; la cantidad de despliegues requeridos por cada proceso; y el efecto de los balotajes, que agregan una tercera jornada nacional.
Los años presidenciales con segunda vuelta siguen concentrando los mayores niveles de gasto: $667.543 millones en 2015 y $574.132 millones en 2023. En cambio, 2019, cuando la elección presidencial se resolvió en primera vuelta, registró $445.012 millones.
Otro dato relevante es la evolución del financiamiento del funcionamiento ordinario de los partidos políticos. El Fondo Partidario Permanente pasó de $34.999 millones en 2015 a apenas $402 millones en 2025, con $354 millones previstos para 2026. Actualmente, representa menos del 0,1% del gasto destinado a la política electoral.
Para Fundación Éforo, los datos muestran que el sistema electoral argentino presenta una fuerte rigidez a la baja y plantean la necesidad de conocer con mayor precisión cómo se utilizan los recursos públicos.