En un extenso discurso ante financistas en Misiones, el Presidente reivindicó las leyes aprobadas durante su gestión, defendió las reformas impulsadas en el Congreso y proyectó un escenario de fortalecimiento parlamentario para La Libertad Avanza. También cargó contra la oposición, afirmó que el oficialismo volverá a imponerse en las próximas elecciones y prometió profundizar su programa de gobierno.
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, Javier Milei aprovechó su exposición ante la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en Puerto Iguazú, para enviar un mensaje con fuerte contenido político, electoral y legislativo. Más allá de las referencias económicas, el Presidente centró parte importante de su discurso en reivindicar la agenda de reformas aprobada por el Congreso, cuestionar a la oposición y anticipar que una mejor performance electoral le permitirá acelerar los cambios que impulsa su administración.
Milei sostuvo que uno de los principales objetivos de su gobierno es consolidar reformas institucionales que limiten la discrecionalidad de futuras administraciones. En ese marco destacó la aprobación de la reforma del Banco Central para reforzar su independencia, el proyecto denominado “grillete fiscal” para impedir déficits en la administración pública y la iniciativa “Inocencia Fiscal II”, orientada, según explicó, a reducir controles estatales sobre los contribuyentes.
También reivindicó los avances parlamentarios en materia comercial, señalando la aprobación de acuerdos de libre comercio con Singapur y con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), así como el envío al Congreso de proyectos vinculados a la protección de la propiedad intelectual y a la apertura económica.
El Presidente aseguró que el oficialismo logró aprobar transformaciones que consideró históricas aun sin contar con mayorías propias. Entre ellas mencionó la Ley de Modernización Laboral, el presupuesto con equilibrio fiscal y modificaciones en la legislación ambiental.
En ese contexto, vinculó directamente el futuro de esas reformas con los resultados electorales. “Si nosotros replicamos un resultado parecido al del año pasado, vamos a tener mayoría en Diputados y vamos a estar a dos senadores de tener quórum en el Senado”, afirmó ante el auditorio. Y agregó una frase que sintetizó el tono político de su intervención: “Si con este Congreso hicimos todas esas reformas, abróchense los cinturones porque ahí sí van a ver lo que es acelerar a fondo”.
“Durante el debate de la reforma del Banco Central en la Cámara de Diputados vimos dirigentes opositores llorando porque no podrían ejecutar la política monetaria que a ellos les gusta, que no es otra cosa que la de mantener la maquinita prendida los 365 días del año, tal como vimos en el 2023”.
La mirada electoral atravesó buena parte de sus definiciones. Milei sostuvo que las próximas elecciones servirán para consolidar el rumbo de su gestión y vaticinó una nueva victoria del oficialismo. Al referirse a la oposición, señaló que “el año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado”.
En varios pasajes vinculó las dificultades económicas y financieras registradas durante su gestión con acciones impulsadas desde la oposición. Mencionó los supuestos intentos de juicio político promovidos en su contra y denunció que sectores opositores buscaron desestabilizar al Gobierno mediante proyectos legislativos destinados, según su visión, a romper el equilibrio fiscal.
El mandatario también reivindicó los resultados obtenidos en las elecciones legislativas previas, al señalar que el rumbo oficial “fue validado por los argentinos en las urnas”. A su juicio, ese respaldo electoral constituye una señal para los mercados y para quienes analizan inversiones de largo plazo en el país.
Las críticas opositoras ocuparon otro tramo central de su exposición. Cuestionó particularmente a dirigentes que se opusieron a la reforma del Banco Central y sostuvo que durante el debate parlamentario algunos legisladores se resistieron a perder herramientas de emisión monetaria. Asimismo, atacó a referentes económicos vinculados al kirchnerismo y volvió a asociar al peronismo con las políticas que, según afirmó, llevaron a la Argentina a la inflación y el déficit fiscal.
De cara al tramo final de su mandato, Milei insistió en que el objetivo es dejar institucionalizados cambios que resulten difíciles de revertir por futuros gobiernos. “Es la primera vez que alguien desde el Estado le quita poder al Estado”, afirmó, al defender las reformas impulsadas durante estos casi tres años de gestión.
Así, más que una exposición económica ante ejecutivos de finanzas, el discurso en Misiones terminó siendo una pieza política orientada a mostrar al oficialismo como una fuerza en expansión parlamentaria, convencida de que las próximas elecciones serán decisivas para profundizar su programa de reformas y consolidar un nuevo equilibrio de poder en el Congreso.