El diputado nacional puso en duda la consistencia de la nueva agenda sobre Malvinas impulsada por el Gobierno y acusó al Presidente de mantener posiciones contradictorias en materia de política exterior. También cuestionó el alineamiento con Estados Unidos e Israel y reclamó recomponer vínculos con países que históricamente respaldaron el reclamo argentino de soberanía.
El diputado nacional Eduardo Valdés criticó el reciente giro del Gobierno nacional respecto de la cuestión Malvinas y advirtió que las medidas anunciadas por la administración de Javier Milei carecen de una política de fondo coherente con el histórico reclamo argentino sobre las islas.
En declaraciones al programa +Perfil, conducido por Jorge Fontevecchia, el legislador peronista sostuvo que el oficialismo busca retomar una agenda vinculada a la soberanía en el Atlántico Sur, aunque puso en duda la autenticidad de ese posicionamiento.
“Hay que ver cuánto dura la agenda malvinera de Milei. Se viste de malvinero pero por momentos parece que es Leopoldo Fortunato Milei. Hay dos nombres que generan urticaria en los argentinos cuando se los menciona respecto de la causa Malvinas: Margaret Thatcher, a quien alabó, y Pinochet, a quien alabó la semana pasada”, afirmó.
En ese marco, resumió su crítica con una frase contundente: “Ser malvinero y pinochetista no rima”.
Valdés también apuntó contra la política exterior del Gobierno y se preguntó cuál será el futuro de la representación diplomática argentina en el Reino Unido. “¿Qué va a pasar con la embajadora argentina en el Reino Unido, la doctora Mariana Plaza? En la Cancillería se conoce la ‘Doctrina Plaza’: está prohibido hablar de soberanía”, sostuvo.
Asimismo, consideró que el oficialismo modificó su postura sobre Malvinas por razones coyunturales y vinculó el cambio con la estrategia política de la Casa Rosada. “Antes de que se malvinizaran con este movimiento de Santiago Caputo para retomar la agenda, denostaron la bandera de la selección en boca de Milei, Monteoliva habló del ‘mapita’ de las Malvinas, y ahora se visten de malvineros para retomar la iniciativa, aprovechando que Trump está enojado con el Reino Unido”, señaló.
Según el diputado, esas acciones responden a una lógica especulativa más que a una convicción genuina sobre la causa. “Es muy evidente que están especulando y no hay una conciencia genuina sobre el tema. Hagan algo para que les creamos, porque así es muy difícil”, expresó.
Por otra parte, Valdés reclamó una revisión de la estrategia diplomática argentina y destacó la importancia de los apoyos internacionales al reclamo de soberanía. “Nuestro principal aliado en el tema Malvinas fue históricamente Brasil. El canciller Quirno debería viajar a Brasil y pedir disculpas. El otro gran aliado en la causa Malvinas es China”, afirmó.
El legislador también cuestionó el posicionamiento de la Argentina en organismos multilaterales y advirtió sobre las implicancias de los alineamientos internacionales del Gobierno. “Quedamos con Estados Unidos e Israel en todas las votaciones de la ONU, los países que siempre votan en contra de nuestro reclamo por Malvinas, junto con Reino Unido. Las principales empresas que están en el proyecto Sea Lion son israelíes del operativo Navitas”, sostuvo.
Finalmente, Valdés hizo referencia a la próxima visita papal y manifestó su expectativa de que contribuya a mejorar el clima político y social. “Espero que la visita papal nos humanice a todos y logremos crear en Argentina y en la región un gran espacio de convivencia en la diferencia”, concluyó.