La diputada de LLA cuestionó a quienes le adjudican los resultados de dichas evaluaciones a la gestión de Javier Milei y las diferenció de las pruebas Aprender. "fo que mide PISA No es la foto de ayer, es la trayectoria acumulada de 12 años de un modelo que flexibilizó la repitencia, bajó la exigencia y censuró la evaluación", alertó.
La legisladora de La Libertad Avanza (LLA) y especialista en educación, Marina Kienast, arremetió contra el peronismo por las críticas a los resultados de las pruebas PISA, luego de que le adjudicaran los mismos a la gestión del Presidente Javier Milei, y alertó que son el reflejo de los conocimientos que los alumnos tenían tres años atrás.
A través de sus redes sociales, la diputada diferenció las pruebas PISA de las Aprender y explicó que fue lo que ocurrió. "Estigmatización. Se llenaron la boca con esa palabra. Pero estigmatización es que un chico de 15 años no sepa leer ni resolver un problema básico de matemática y lo dejen pasar de año igual", comenzó señalado y aseguró que "es increíble el daño que hacen simplemente por querer maquillar resultados. Por suerte, hoy tenemos un Gobierno que no le tiene miedo a hacer lo que hay que hacer: medir y mostrar la verdadera realidad de nuestros chicos. Esa es la única forma de garantizarles la educación que se merecen".
A la vez que recogió una frase que circuló en las últimas horas en las redes para hacer un profundo descargo. "'Si las pruebas Aprender dan bien es por Milei, pero si las PISA dan mal es culpa de la herencia'. Circula mucho este argumento para chicanear, pero ese relato se cae con metodología y datos duros", detalló Kienast.
"Las pruebas Aprender se toman todos los años y miden si las políticas aplicadas en el aula, como el Plan Nacional de Alfabetización, están funcionando en tiempo real. Las pruebas PISA se toman cada tres años. Lo que mide PISA No es la foto de ayer, es la trayectoria acumulada de 12 años de un modelo que flexibilizó la repitencia, bajó la exigencia y censuró la evaluación", diferenció la legisladora y remarcó que "PISA muestra la factura del pasado, Aprender marca la dirección del cambio.".
Finalmente, la libertaria concluyó asegurando que "confundir ambos instrumentos es, en el mejor de los casos, ignorancia metodológica; en el peor, mala fe para defender el sistema que arruinó la educación".