El acto, realizado en el Salón Azul, contó con una nutrida participación. Fue impulsado por la senadora libertaria Nadia Márquez, quien profesa ese credo.
Por primera vez, el Salón Azul del Senado fue escenario de un reconocimiento federal a escuelas evangélicas. La iniciativa fue organizada por la senadora Nadia Márquez (LLA) y contó con la participación de diputados, senadores, autoridades de la Secretaría de Educación de la Nación, directivos de instituciones educativas y pastores.
En el marco del Día de las Escuelas Evangélicas, se realizó en la Cámara alta un acto de reconocimiento a 110 escuelas evangélicas provenientes de 15 provincias, poniendo en valor su aporte a la educación del país.
La entrega de diplomas de honor tuvo como anfitriona a la senadora Márquez y como oradores al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem; al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; y al director Nacional de Educación Pública de Gestión Privada, Social y Cooperativa, Patricio Barber Soler.
Durante el encuentro participaron más de 200 personas y se entregaron las distinciones a representantes de instituciones educativas evangélicas de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Neuquén, Mendoza, Santiago del Estero, Misiones, Entre Ríos, Córdoba, Chubut, Río Negro, San Luis, Formosa, Chaco y Corrientes.
El reconocimiento contó con la firma de doce senadores nacionales: Bartolomé Abdala, Ezequiel Atauche, Juan Carlos Pagotto, Gonzalo Guzmán Coraita, María Emilia Orozco, Enzo Fullone, Pablo Cervi, Juan Cruz Godoy, Romina Almeida, Ivanna Arrascaeta, Luis Juez y Nadia Márquez, todos del oficialismo.
Márquez, impulsora y conductora del encuentro, reivindicó "el derecho de las instituciones educativas evangélicas a desarrollar su identidad y su proyecto educativo en el marco de la libertad religiosa". La neuquina recordó su propia experiencia vinculada a la educación cristiana y destacó "la importancia de la participación también en los ámbitos donde se toman decisiones públicas".
Por su parte, Menem agradeció a las escuelas evangélicas "educar mucho más allá de las aulas" y expresó: "Cuando una escuela enseña a un chico a esforzarse, a respetar, a ser solidario y a comprender que cada decisión tiene consecuencias, está haciendo mucho más que transmitir conocimientos: está contribuyendo a formar personas íntegras, con valores y con vocación de servicio".
En tanto, Barber Soler destacó que las escuelas evangélicas "se consolidaron como pilares del sistema educativo, tanto por su búsqueda de la excelencia académica como por su propuesta de formación integral", y recordó el legado del pastor y educador William Morris, referente de la educación evangélica en la Argentina. Señaló que su obra "demostró que la fe puede transformarse en acción pedagógica y que la educación constituye una herramienta fundamental para generar dignidad, libertad, inclusión y oportunidades". "La fe tiene que ser transmitida, la fe es educable y es para educar", subrayó.
La jornada concluyó con la entrega de los diplomas y un reconocimiento al trabajo que realizan estas instituciones en distintas regiones del país. "El acto dejó un mensaje claro: educar implica no solamente transmitir conocimientos, sino también formar personas, fortalecer comunidades y contribuir a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y comprometida con el prójimo", se ponderó a través de un comunicado.
Entre las autoridades presentes participaron los senadores nacionales Bartolomé Abdala, Romina Almeida, Ivanna Arrascaeta, Enzo Fullone y Gonzalo Guzmán Coraita; los diputados nacionales Gastón Riesco, Mónica Becerra y Soledad Mondaca. En representación de ACIERA, la Alianza de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, participó su presidente, el pastor Christian Hooft.
El Día de las Escuelas Evangélicas se celebra cada 15 de septiembre en Argentina en memoria del pastor y educador William Case Morris, quien falleció en esa fecha en 1932 tras dedicar su vida a la educación y el bienestar de la niñez en sectores vulnerables.