Desde París, donde acompaña al presidente Javier Milei en la edición europea de Argentina Week, el canciller Pablo Quirno expuso ante el Coloquio de IDEA un panorama optimista sobre la inserción internacional del país. Destacó la expansión de los acuerdos comerciales, defendió el RIGI como herramienta estratégica para atraer inversiones y convocó al empresariado a asumir un rol central en el crecimiento de las próximas décadas.
La apertura al mundo, el impulso a las exportaciones y la atracción de inversiones fueron los ejes del mensaje que el canciller Pablo Quirno envió al 62º Coloquio de IDEA. A través de un video grabado desde París, donde participa junto a buena parte del gabinete nacional de la edición europea de Argentina Week, el funcionario transmitió una visión optimista sobre el futuro económico del país y lanzó un desafío directo al sector privado.
Quirno sostuvo que las transformaciones impulsadas por el Gobierno permitieron recuperar previsibilidad para la actividad económica y mejorar las perspectivas de inversión.
“Hace tres años muchas empresas apenas podían proyectar sus negocios con un horizonte de unas pocas semanas. Con el equilibrio fiscal, la desregulación y el respeto por los contratos, el presidente Milei devolvió años al cálculo empresario”, afirmó. Según el ministro, esa nueva capacidad de planificación es la base para construir “un entramado productivo capaz de sostener décadas de crecimiento”.
El canciller también puso el foco en la estrategia de inserción internacional que impulsa el Ejecutivo. En sintonía con el mensaje que Javier Milei había transmitido durante la jornada anterior, destacó el interés que despierta la Argentina entre empresarios e inversores internacionales.
“Hay una enorme expectativa por la Argentina y por las oportunidades que ofrece el país”, aseguró, al tiempo que reivindicó el trabajo diplomático para ampliar el acceso a mercados externos.
En ese marco, señaló que la red de acuerdos comerciales del país atraviesa una etapa de expansión. “Partimos de instrumentos que cubrían apenas el 10% del PBI mundial. Los acuerdos ya concluidos nos acercan al 30% y nuestro objetivo es alcanzar una cobertura del 50% en el mediano plazo y del 80% en los próximos cuatro años”, afirmó.
Quirno respaldó esos objetivos con datos sobre el desempeño exportador. Recordó que entre 2011 y 2024 el volumen de exportaciones creció sólo un 9%, mientras que en los primeros ocho meses de este año las ventas al exterior alcanzaron los 67.248 millones de dólares, un 21,4% más que en igual período de 2025. Además, destacó que las pequeñas y medianas empresas lograron el mejor registro exportador de los últimos 13 años.
Uno de los principales capítulos de su exposición estuvo dedicado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que definió como una herramienta clave de la estrategia geopolítica argentina.
“El RIGI revaloriza nuestros activos estratégicos y moviliza las inversiones que nos posicionan en la primera línea del abastecimiento mundial de insumos críticos”, sostuvo. Según detalló, el esquema ya acumula 25 proyectos aprobados por más de 55.000 millones de dólares, mientras que el universo de iniciativas vinculadas al régimen superaría los 200.000 millones.
En la recta final de su discurso, el funcionario vinculó el potencial económico argentino con el lema elegido por IDEA para esta edición: “Invirtiendo la historia: 20 años, de promesa a potencia”.
“Los próximos 20 años empiezan con los compromisos que ustedes asuman y las inversiones que pongan en marcha”, afirmó ante los empresarios reunidos en Mar del Plata. Y redobló la apuesta: “Para transformar definitivamente nuestra historia es necesario que hagan de la Argentina el proyecto más ambicioso de sus compañías”.
Quirno aprovechó además su intervención para responder a los cuestionamientos sobre el impacto de Vaca Muerta en el resto de la economía, una referencia que fue interpretada como una réplica a recientes declaraciones del exministro Alfonso Prat-Gay.
“A quienes todavía se preguntan si Vaca Muerta derrama, les propongo escuchar a las empresas que ya aportan la ingeniería, los servicios y el equipamiento que impulsan su expansión”, afirmó.
Como respaldo, destacó que entre enero y agosto las exportaciones energéticas alcanzaron los 10.667 millones de dólares, con un crecimiento interanual cercano al 49%.
El canciller también adelantó avances en materia de infraestructura para potenciar el desarrollo energético y minero. En particular, mencionó el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa presentada la semana pasada en Nueva York que busca mejorar la conectividad entre las provincias mineras, Vaca Muerta y los puertos del Atlántico.
El proyecto contempla nuevas obras de infraestructura y la modernización de ferrocarriles, ductos y redes energéticas y digitales, con el objetivo de fortalecer la competitividad exportadora y ampliar la capacidad logística del país.
Así, desde París y ante uno de los principales foros empresariales de la Argentina, Quirno cerró su mensaje con una convocatoria explícita al sector privado: acelerar inversiones para convertir el potencial económico del país en una realidad sostenida durante las próximas décadas.