El país reemplaza el proceso manual de validación del Tax Free Shopping por un esquema electrónico en tiempo real, más ágil, seguro y alineado con los estándares internacionales. La medida mejora la experiencia del viajero y optimiza los controles del Estado.
Argentina dio un paso decisivo en la modernización de su régimen de devolución del IVA a turistas con la implementación del Customs Approval System (CAS), una plataforma digital que sustituye el histórico sellado manual en los puntos de salida. El sistema, desarrollado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), marca el inicio de una nueva etapa para el Tax Free Shopping en el país.
El régimen de reintegro funciona desde 1998, pero hasta ahora dependía de formularios en papel y validaciones presenciales. Con la digitalización, Argentina se alinea con las prácticas más avanzadas del mundo: más de 70 países cuentan con Tax Free Shopping y los sistemas electrónicos ya son el estándar global por su trazabilidad y eficiencia.
Para los turistas, el cambio implica una mejora sustancial. El nuevo esquema permite validar compras mediante kioscos de autogestión o desde el teléfono móvil, reduciendo tiempos de espera y simplificando el trámite. Esta experiencia más ágil fortalece el atractivo del país como destino de compras y moderniza la interacción en los aeropuertos y pasos fronterizos.
La digitalización también beneficia al Estado, ya que permite gestionar perfiles de riesgo, focalizar controles y prevenir fraudes mediante registros auditables. La infraestructura tecnológica —incluidos los tótems y las soluciones móviles— fue provista por Global Blue, operador del sistema en Argentina, sin costo para el sector público.
El avance abre la puerta a una actualización clave: ampliar el universo de productos elegibles para el reintegro. La normativa vigente, que excluye bienes importados, quedó desfasada frente a la realidad del mercado actual, donde tiendas nacionales e internacionales comercializan indistintamente productos de ambos orígenes.
Según estimaciones del sector, permitir que los productos importados también accedan al beneficio podría generar ventas adicionales por más de 68 millones de dólares al año y aportar 141 millones de dólares al PBI. La adecuación normativa, señalan, sería un impulso significativo para el turismo y el comercio.
Con la puesta en marcha del CAS, Argentina inicia un proceso de modernización que promete mejorar la competitividad del país y potenciar el impacto económico del turismo internacional.