La joven estuvo tres meses detenida en el país vecino, acusada por gestos racistas. Tras recuperar la libertad y regresar a la Argentina, mantuvo un encuentro con la senadora Patricia Bullrich antes de regresar a Santiago del Estero.
La abogada argentina que había sido detenida en Brasil por realizar gestos racistas finalmente regresó al país y, antes de reencontrarse plenamente con su entorno, mantuvo una reunión con la senadora nacional Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista del Senado y exministra de Seguridad. El encuentro fue dado a conocer por la propia Bullrich a través de un posteo en redes sociales, en el que destacó el acompañamiento recibido durante el proceso que derivó en su liberación.
“Me junté con Agostina antes de que vuelva a su casa con su familia”, escribió la senadora, en referencia a la abogada, y subrayó el trabajo realizado para lograr su regreso. Según señaló, el resultado fue producto de “un gran trabajo de sus abogados, el acompañamiento incondicional de su familia y el apoyo del Gobierno”.
Bullrich también deslizó una crítica al clima que rodeó el caso desde que se hizo público, al afirmar que la joven volvió “a pesar de algunas manos sucias e interesadas”, una frase que sugiere disputas políticas o mediáticas en torno a la detención y al modo en que se abordó el episodio. En el cierre del mensaje, la senadora buscó bajar el tono de la controversia: “Hoy hay una sola cosa importante: que está acá”.
Me junté con Agostina antes de que vuelva a su casa con su familia.
Hubo un gran trabajo de sus abogados, el acompañamiento incondicional de su familia y el apoyo del Gobierno. Y sí, a pesar de algunas manos sucias e interesadas, volvió.
Hoy hay una sola cosa importante: que… pic.twitter.com/Aa3rqIJCAT
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) April 2, 2026
La reunión con Bullrich le dio al regreso de la abogada una carga política. La exministra de Seguridad fue una de las dirigentes más visibles del oficialismo en brindar respaldo público durante el conflicto, un apoyo que ahora buscó escenificar con el encuentro, al que presentó como un gesto previo al reencuentro familiar.
Algo similar a lo que hizo hace algunas semanas con Nahuel Gallo, el gendarme retenido durante más de un año en Venezuela por el régimen vigente en ese país.