Para Arroyo, las medidas económicas “ayudan en los bolsillos” y “sirven para desendeudar a las familias”

“En un contexto complejo son muy necesarias”, dijo el diputado oficialista, aunque reconoció que el desafío pasar por “estabilizar los precios de los alimentos”.

daniel arroyo

En alusión a las medidas económicas anunciadas por el ministro Sergio Massa luego de la devaluación posterior a las elecciones PASO, el diputado nacional Daniel Arroyo (FdT) consideró que éstas “ayudan en los bolsillos” y “sirven para desendeudar a las familias” porque “la situación está crítica”.

“Después de la última devaluación volvieron a subir los precios. La verdad es que hay mucha gente que no está llegando a fin de mes y la tiene complicada. Por eso las medidas ayudan”, señaló el oficialista.

Al referirse a los anuncios, explicó que van en tres sentidos: “Tener más plata en el bolsillo, con la suma fija, el bono a los jubilados y el aumento a los planes sociales; otra es lo alimentario, la Tarjeta Alimentar es clave porque el precio de los alimentos se ha ido muy arriba; y después lo que tiene que ver con los monotributistas, el acceso al crédito y las exportaciones”.

“En un contexto complejo las medidas son muy necesarias”, insistió y se refirió al “endeudamiento de las familias”, que ante la insuficiencia del salario “terminan tomando créditos en cualquier lado y hoy eso es al 300% de interés anual”.

En declaraciones a Radio La Red, Arroyo sostuvo que en los sectores de la construcción e industria textil “hay laburo”, sin embarga aunque la gente “hace changas y labura, también va al comedor también”. “El tema está en estabilizar el precio de los alimentos”, resaltó.

Sobre los robos a comercios que se registraron la semana pasada en distintos puntos del país, el legislador aseguró que fueron “organizados”. “Los que organizaron los robos tenían el objetivo de que la gente se enganchara, pero la gente de los barrios sabe que si hay más lío, es peor, hay mucha conciencia en los barrios”, expresó.

Toniolli afirmó que “un área del Ministerio de Desarrollo trabaja para crear una empresa nacional de alimentos”

En ese sentido, el diputado oficialista adelantó que “ya está el boceto de los funcionarios de la cartera que dirige Juan Zabaleta”, y denunció que “la producción y comercialización de alimentos está en manos de oligopolios”.

El diputado nacional Eduardo Toniolli (FdT – Santa Fe) afirmó que “un área del Ministerio de Desarrollo trabaja para crear una empresa nacional de alimentos” como medida del Gobierno nacional para combatir la suba de los precios. Además, adelantó que “ya está el boceto de los funcionarios de la cartera que dirige Juan Zabaleta“.

En diálogo con FM La Patriada, el legislador sostuvo que “hay un techo para las políticas de acuerdo de precios y controles de cumplimiento de esos acuerdos”, y denunció que “la producción y comercialización de alimentos está en manos de oligopolios”.

Además, Toniolli afirmó que “hay un área dentro del Ministerio de Desarrollo Social que desde diciembre de 2019 empezó a trabajar en esta posibilidad de crear una empresa nacional de alimentos. A hacer los números, relevar inmuebles y tierras ociosas del Estado”.

El pasado viernes, Toniolli junto su par de bancada el diputado Leonardo Grosso mantuvieron un encuentro con el director nacional de Políticas Integradoras del Ministerio de Desarrollo Social, Rafael Klejzer. La reunión giró en torno a la elaboración de un proyecto de ley que permita la creación de la Empresa Nacional de Alimentos.

“Nosotros creemos que los apoyos se construyen”, afirmó el santafecino y consideró que “a veces en momentos excepcionales se necesitan medidas excepcionales”. En suma, señaló que “es una iniciativa de ley” y adelantó que “ya está el boceto generado de los funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social”.

A su vez, remarcó que “es parte de una batería de iniciativas que los movimientos sociales que integramos el Frente de Todos hemos caracterizado ‘Tierra, Techo y Trabajo’”.

Al cierre de la entrevista, Toniolli se refirió a las posibilidades de aprobar la creación de una empresa nacional de alimentos en el Congreso: “Este tipo de iniciativas en un escenario como el Congreso requieren de una validación con bloques políticos que están en otra frecuencia”, y concluyó: “Están envalentonados con ideas fuerzas contrarias a la intervención del Estado”.

El FdT presentó en la Legislatura un paquete de medidas para combatir la escalada de precios

Claudia Neira anunció los proyectos que impulsaron en la Legislatura porteña, a través de los cuales buscarán mitigar el incremento de los precios en los alimentos.

Debido a la escalada de precios de los alimentos en las últimas semanas, la diputada del Frente de Todos (FdT) Claudia Neira presentó un paquete de seis medidas económicas en la Legislatura porteña con la intención de mitigar el incremento en los mismos y aseguró que “el Gobierno de la Ciudad no debe ser un espectador de la situación y debe actuar”.

A través de sus redes sociales, la opositora indicó que en primera instancia se buscará reducir los ingresos brutos para la cadena alimentaria. “La primera medida es una reducción a 0% de la tasa de Ingresos Brutos a la mayor parte de la producción de la cadena alimenticia. Este impuesto tiene un efecto acumulativo en toda la cadena de producción, distribución y comercialización que afecta al precio final del producto”, afirmó.

Al mismo tiempo que aseveró que “Ingresos Brutos es la principal fuente de recursos de la Ciudad, a pesar de ser un impuesto muy distorsivo. En esta situación extraordinaria por los efectos de la guerra, su reducción podría permitir bajar los precios de los alimentos” y detalló que “se prevé un estricto control por parte del Estado para que la baja en la alícuota sea trasladado -en toda la cadena de producción- al precio final que paga el consumidor. En caso que no suceda, la reducción se retrotraería al valor actual para el contribuyente que no cumpla”.

“Por el lado de los ingresos, proponemos que se instrumenten descuentos a través del Banco Ciudad en la compra de alimentos de la Canasta Básica. Esta medida permite actuar con rapidez y eficacia en aminorar el peso de los alimentos en los gastos de las personas”, agregó y recordó que “esta medida se implementó en el 2019, con lo cual, entendemos que -al igual que en ese momento- la Ciudad y el Banco Ciudad pueden afrontar un descuento de estas características, en una situación excepcional como la que vivimos”.

En tercer lugar, desde el Frente de Todos propusieron que la actualización de Ciudadanía Porteña sea mensual, en lugar de semestral. “También proponemos la modificación en la actualización del monto que la Ciudad le otorga a los beneficiarios de Ciudadanía Porteña. Actualmente se actualiza de forma semestral y, por la dinámica de aumento de precios, es importante que sea de forma mensual”, destacó e indicó que “para ese mismo Programa proponemos un bono extraordinario de seis mil pesos para paliar los aumentos en los alimentos, rubro al que se destina este subsidio. En línea con la iniciativa del Gobierno Nacional, entendemos que es necesaria una mejora rápida en los sectores vulnerables”.

Además solicitaron que “se aumenten las partidas destinadas a comedores comunitarios, dado que el presupuesto destinado a este rubro es menor a la pauta inflacionaria proyectada para este año. Ya tenemos reportes de reducción en las entregas de comida” y resaltó que “la Ciudad posee los recursos para hacer estas medidas. Lo vemos todo el día en la calle con el enorme despilfarro, por ejemplo, en la nueva cartelería de ‘La Transformación no para’ o la enorme masa de recursos que se destinan a publicidad”.

“En el 2021 la Secretaría de Medios aumentó su gasto -con relación a lo presupuestado- un 473%, la Dirección General de Comunicación Directa un 331%, entre otras. Por ello, presentamos un Pedido de Informes para saber las readecuaciones que tienen previstas”, agregó y concluyó aseverando que “el año pasado, aprovecharon los cambios en las pautas macroeconómicas para asignar recursos a áreas no prioritarias. ¿Cuál es la prioridad de Larreta, su campaña presidencial o el poder adquisitivo de los porteños?”.

Piden que la Ciudad adhiera al plan de reducción de desperdicios alimenticios

La oficialista Mercedes De Las Casas (VJ) presentó una iniciativa para que la Legislatura adhiera a la Ley Nacional N° 27.454 y evitar desechar alimentos que aún sean aptos para su consumo.

La legisladora de Vamos Juntos (VJ) Mercedes De Las Casas presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley para que la Ciudad adhiera a la Ley Nacional N° 27.454 (B.O. N° 33.984), que crea el “Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos”, a fin de evitar que se desechen alimentos que aún estén aptos para su consumo.

En los fundamentos de la iniciativa, la oficialista explicó que la Ley “tiene por objeto la reducción del impacto social y medio ambiental causado por los residuos de productos alimenticios aptos para consumo humano y su derivación a otras finalidades tendientes a su aprovechamiento, así como también determinando los procedimientos para su correcta gestión dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

Además recordó que “la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura  (FAO), determinó que el volumen mundial del desperdicio de alimentos ‘comestibles’ es de 1.300 millones de toneladas, equivalente a un tercio de la producción mundial de alimentos” e indicó que “llamativamente, según datos de la última edición del informe anual sobre el hambre de la FAO, el número de personas hambrientas en el mundo ronda los 800 millones, lo que supone una de cada nueve personas”.

Al mismo tiempo que precisó que “el desperdicio de alimentos es una problemática a nivel mundial. Con la pérdida y desperdicio de alimentos, no solo se desaprovechan  recursos productivos,  como recursos hídricos, tierra, energía, mano de obra, combustibles, dinero, entre muchos otros, sino que también se generan emisiones de gases de efecto invernadero en vano, generando un impacto negativo en el ambiente y acelerando los efectos del cambio climático. Las 1.300 millones de toneladas que se desperdician en el mundo generan una huella de carbono de unos 3.300 millones de toneladas de CO2, que se liberan a la atmósfera cada año”.

“Otras implicancias negativas de la generación excesiva de residuos son la disminución de la vida útil de los rellenos sanitarios, y una mayor cantidad de sitios impactados. Además, la pérdida y desperdicio de alimentos genera consecuencias económicas”, sentenció.

Para Moreau, con la ley de Etiquetado Frontal se va a “subir un escalón en la prevención”

a miembro informante del proyecto de ley de Promoción de Alimentación Saludable Cecilia Moreau aseguró que “el Estado argentino no va a mirar para otro lado y va a dar la pelea” respecto a la “pandemia” de la obesidad en la población que genera “enfermedades crónicas no transmitibles” como la presión arterial elevada, colesterol y diabetes.

La presidenta de la Comisión de Legislación General de la Cámara baja, Cecilia Moreau (Frente de Todos), fue la encargada de respaldar el dictamen de mayoría del proyecto de ley de Etiquetado Frontal de Alimentos y consideró que “vivimos en un mundo atravesado por las enfermedades crónicas no transmitibles” como la obesidad y “nuestro país no es la excepción”.

En ese contexto, planteó que el “Estado argentino no va a mirar para otro lado y va a dar la pelea ante esta situación que nos alarma” en referencia a la obesidad, la mal nutrición y los “engaños en la alimentación”.  

“Con esta ley vamos a subir un escalón en la prevención de la salud y la garantía de los derechos de todos los argentinos y lo hacemos basándonos en evidencia científica”, remarcó.

Al respecto, señaló que “el octágono negro es la forma más eficaz de que los consumidores detecten nutrientes críticos en los productos alimenticios”.

“La verdad es que muchas veces las etiquetas son engañosas y nos ilegibles o incomprensibles y los consumidores tienen el derecho a saber que es lo que está ocurriendo y lo que está consumiendo e ingiriendo”, agregó.

En ese sentido, señaló que “la información nutricional que hoy se nos brinda no solo es ilegible por el tamaño de la letra sino porque hay una gran parte de la población no sabe que esa información existe”.

A la hora de citar estadísticas, consideró que “el 66 por ciento de la población tiene sobrepeso. El 32, obesidad. 42 por ciento presión alta y el 30 por ciento colesterol elevado. Los chicos de entre 5 y 17 años el 41 por ciento tiene exceso de peso. Y el 13,5 de los menores de 5 años tienen sobrepeso.

Con respecto a las polémicas, aclaró: “No estamos legislando sobre ninguna industria. No quereos prohibir ningún producto. Solo queremos brindarles al consumidor información concisa y concreta de lo que consume.

“En la curricula escolar se va a incluir el saber nutricional y el Estado nacional va a tener que priorizar la contratación de alimentos y bebidas que no tengan ni un sello de octágono lo que impactará a favor de la salud de los niños que asisten a comedores escolares”, destacó.

Los puntos principales del proyecto de ley de etiquetado frontal de alimentos

Un repaso por los aspectos centrales de la iniciativa que cuenta con media sanción del Senado y el oficialismo aspira a tratar este martes en la Cámara de Diputados.

etiquetado frontal de alimentos

*La ley tiene como objetivo garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada a través de la promoción de una alimentación saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas, para promover la toma de decisiones asertivas y activas, y resguardar los derechos de las consumidoras y los consumidores; advertir sobre los excesos de componentes como azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, a partir de información clara, oportuna y veraz; y promover la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles.

*Quedan obligados a cumplir con la norma “todas las personas, humanas o jurídicas, que fabriquen, produzcan, elaboren, fraccionen, envasen, encomienden envasar o fabricar, distribuyan, comercialicen, importen, que hayan puesto su marca o integren la cadena de comercialización de alimentos y bebidas analcohólicas de consumo humano” en todo el país.

*Los productos que tengan un exceso de componentes críticos (azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías) deberán incluir en su cara principal un sello de advertencia, según corresponda. En tanto, los que contengan edulcorantes, deberán además llevar la inscripción “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”; y aquellos con cafeína, deberán tener la leyenda “contiene cafeína, evitar en niños/as”.

*Las etiquetas de advertencia se extienden a cajas, cajones, y cualquier otro tipo de empaquetado que contenga los productos en cuestión.

*El sello será un de octógono de color negro con borde y letras de color blanco en mayúsculas. Su tamaño no podrá ser inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase; y no podrá estar cubierto de forma parcial o total por ningún otro elemento. Los envases menores a 10 centímetros cúbicos también deberán llevarlos.

*Los valores máximos de azúcares, grasas saturadas, grasas totales y sodio establecidos deben cumplir los límites del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud.

*Se exceptúa de la colocación de sello en la cara principal al azúcar común, aceites vegetales y frutos secos.
Los alimentos con este tipo de sellos tendrán una serie de prohibiciones para la incorporación de ciertas palabras o imágenes en los envases, como por ejemplo personajes infantiles, dibujos animados, entre otros, que fomenten su consumo o compra.

*La iniciativa establece la prohibición de “toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de los alimentos y bebidas analcohólicas envasados, que contengan al menos un sello de advertencia, que esté dirigida especialmente a niños, niñas y adolescentes”.

*El Consejo Federal de Educación deberá promover la inclusión de actividades didácticas y de políticas que establezcan los contenidos mínimos de educación alimentaria nutricional para todos los niveles.
Los alimentos y bebidas que contengan al menos un sello de advertencia no podrán ser “ofrecidos, comercializados, publicitados, promocionados o patrocinados” en las escuelas.

*El incumplimiento de la ley prevé sanciones para las empresas, que van desde apercibimientos hasta clausuras, acorde a lo establecido en la normativa de Lealtad Comercial -decreto 274/2019-.

*Las industrias grandes tendrán un plazo de seis meses desde la publicación en el Boletín Oficial para adaptarse a la ley, y podrán extender ese plazo por seis meses más a criterio del Poder Ejecutivo. En el caso de las PyMEs, el plazo para la aplicación será de 18 meses, también prorrogables.

*Los alimentos y bebidas cuya fecha de elaboración sea anterior a la entrada en vigencia no se retirarán del mercado, pudiendo permanecer a la venta hasta agotar su stock.

*Se encomienda al Poder Ejecutivo a la reformulación del texto del Código Alimentario Argentino, a efectos de adecuar sus disposiciones con la ley en cuanto corresponda.

Diputados piden que el Gobierno concientice sobre alimentación saludable

El legislador Juan Martín presentó un proyecto para incentivar las campañas de alimentación saludable en el Año de las Frutas y Verduras, según declaró la ONU.

Diputados nacionales, encabezados por Juan Martín (UCR-Santa Fe) pidieron que el Gobierno nacional, en el marco de la declaración de la ONU del 2021 como Año Internacional de las Frutas y Verduras, realice campañas que alienten ese consumo.

Destacaron, además de las ventajas para la salud, los beneficios para las economías regionales. “Es imperioso hacerlo porque ya más del 40% de niños, niñas y adolescentes presentan problemas de exceso de peso”, advirtieron.

En Argentina el 41,1% de los niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años presenta exceso de peso, mientras que esta problemática afecta al 67,9% de las personas mayores de 18 años, estos y otra serie de datos grafican la gravedad de la situación alimenticia en el país.

“El objetivo es crear conciencia, sensibilizar respecto a la necesidad de adoptar políticas públicas que potencien los beneficios nutricionales para la salud del consumo de más frutas y verduras como parte de una alimentación y un estilo de vida diversificados, equilibrados y saludables”, señaló Juan Martin, autor del proyecto.

La iniciativa señala que en 2016 el Ministerio de Salud de la Nación elaboró las Guías Alimentarias para la Población Argentina, GAPA, que recomiendan un consumo diario de 5 porciones de frutas y verduras variadas en tipo y color. La ingesta actual se encuentra muy por debajo. También indica que en Diputados se encuentra en tratamiento el proyecto de etiquetado frontal de alimentos, con el que se busca disminuir el consumo productos con exceso de grasas, calorías, azúcares o sodio.

Además, Martín plantea que “hace falta incentivar alimentos más nutritivos como son las frutas y verduras, y desalentar los alimentos que en exceso pueden producir daños a la salud. La ley de etiquetado frontal es un paso muy importante que hay que dar, pero no se puede agotar allí”.

En Argentina, el consumo diario de alimentos saludables es significativamente menor en los grupos de niveles educativos bajos y en los de menores ingresos. También es alarmante lo que se observa al comparar poblaciones según su edad: el patrón alimentario de niños, niñas y adolescentes es significativamente menos saludable que el de los adultos. Los datos indican que es muy baja la proporción de estudiantes que reciben la provisión diaria, por parte de las escuelas, de alimentos recomendados como frutas y lácteos.

La iniciativa destaca que “la defensa de los productos frescos está en consonancia con el objetivo de reforzar el papel de los pequeños productores y los agricultores familiares y fomenta opciones comerciales más amplias para millones de familias rurales”.

“La amplia variedad de ecosistemas hacen de Argentina un país capaz de producir distintos tipos de frutas y hortalizas frescas para abastecer tanto los mercados internos como internacionales, representando esta iniciativa una herramienta más para potenciar y atender las economías regionales”, remarcó Juan Martín.

Acompañan esta iniciativa los diputados del interbloque Juntos por el Cambio Claudia Najul, Dina Rezinovsky, Hernán Berisso, Albor Cantard, Diego Mestre, Leonor Martinez Villada, Lidia Ascarate, Gisela Scaglia, Josefina Mendoza, Fabio Quetglas, Lorena Matzen y Gabriela Lena, y del Frente de Todos Esteban Bogdanich y German Martínez.

Weretilneck propuso IVA 0 para carnes y alimentos de la canasta básica

“La eximición del IVA a la canasta básica de alimentos es una cuestión de justicia para que las familias con bajos ingresos no abonen el 10,5% del IVA cuando compran lo elemental para sobrevivir”, sostuvo.

El senador nacional por Juntos Somos Río Negro, Alberto Weretilneck, presentó un proyecto de ley para llevar a 0% el impuesto al valor agregado para los diversos productos que componen la Canasta Básica Alimentaria. Será hasta el 31 de diciembre todo el país, prorrogable por seis meses. Incluye carnes, frutas y verduras, aceites, azúcar, harinas, huevo, leche y yerba, entre otros.

“El incremento del costo de la canasta básica -superior al índice de inflación- genera la necesidad imperiosa de tomar medidas para paliar el enorme costo que actualmente deben afrontar los sectores más vulnerables de la sociedad, al que además se suma un terrible e histórico contexto socioeconómico, como consecuencia de la pandemia. Esta medida procura amortiguar costos sobre el consumo de productos que son de imperiosa necesidad”, explicó.

En este sentido, propuso establecer un mecanismo de diálogo permanente con los diferentes actores para garantizar la mayor efectividad.

La carga tributaria, para quienes integran en Argentina el sector más humilde de la población, representa el 34% de su ingreso bruto, y el IVA es el principal factor. “Esto se ve reflejado en los datos de la distribución del ingreso, que consolidan una tendencia estructural en la economía argentina, donde la desigualdad económica entre ricos y pobres no ha parado de crecer hasta niveles escandalosos”, manifestó.

Weretilneck explicó que el costo fiscal estimado de su propuesta rondaría los $155.000 millones anuales, considerando los datos de recaudación del año 2020. “Evidentemente es una cifra considerable, sin embargo, no lo es si la evaluamos a la luz de la justicia distributiva que proponemos. Las exenciones siempre son justificables y válidas. La eximición del IVA a la canasta básica de alimentos es una cuestión de justicia para que aquellos sectores más vulnerables no abonen el IVA cuando compran lo elemental para sobrevivir”.

Los productos y alimentos alcanzados son: Aceite de girasol, maíz y mezcla; Arroz; Azúcar; Carnes: Asado, carnaza común, espinazo, paleta, carne picada, nalga, pollo, carne de pescado; Conservas de frutas, hortalizas y legumbres; Harina de maíz y de trigo; Huevos; Leche fluida entera o descremada con aditivos; Pan; Pan rallado y/o rebozador; Pastas secas; Yerba mate, mate cocido y té; y Yogur entero y/o descremado.

En nuestro país la evolución de la alícuota del impuesto fue creciendo con el transcurso del tiempo, y en 1995 llegó al 21% que se mantiene en la actualidad. De esta manera, la Argentina es el país con mayor porcentaje de América Latina, sólo superado por Uruguay, que aplica el 22%. En Chile y Colombia aplican un 19%, en Brasil 17%, y en Bolivia el 13%. En el resto del mundo el promedio está en el 15%, y contempla tasas más bajas para los productos básicos como alimentos y medicamento.

Vallejos polémica: “Tenemos la maldición de exportar alimentos”

Lo expresó la diputada del Frente de Todos al hablar de la necesidad de desacoplar los precios internacionales de los domésticos. La reacción de la oposición.

Siempre disruptiva, la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos armó una nueva polémica al afirmar que “tenemos la maldición de exportar alimentos, de modo que los precios internos son tensionados por la dinámica internacional”. Así las cosas, consideró “imperioso desacoplar precios internacionales y domésticos, ya que los domésticos deben regirse por la capacidad de compra en pesos de los argentinos”.

Las declaraciones de la presidenta de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja fueron hechas a radio El Destape, en un contexto que la legisladora estaba analizando la evolución de los precios de productos que son commodities.

“Hay que hacer un análisis profundo de lo que está ocurriendo en el mundo, de cómo el propio escenario de la pandemia ha impactado, más alguna circunstancia si se quiere climática, que obviamente siempre afecta a los precios de la economía, y termina afectando la oferta de determinados commodities, o productos, y todas esas variables en conjunto también han tenido un impacto en la cuestión de los precios de los alimentos”, explicó la legisladora, para encender a continuación la polémica: “Porque Argentina tiene una desgracia. A veces se piensa que es una bendición, que en algún punto lo es, porque en situaciones de crisis como la que hoy vivimos, donde el comercio internacional se desploma, bueno, mal que bien la demanda por alimentos siempre se mantiene, porque obviamente es lo último que cualquier país del mundo abandona. Porque lo último que dejás es de comer. Y entonces siempre hay demanda por los productos que la Argentina le vende al resto de mundo”.

Vallejos continuó: “Pero la maldición de todo eso es que los precios de los productos también indispensables que tenemos que consumir los argentinos, como son los alimentos, terminan muy tensionados por la dinámica de lo que ocurre en el comercio internacional de esos bienes”.

En este marco, Vallejos piensa que “allí hay una serie de medidas a adoptar que tiendan a desacoplar la evolución de los precios internacionales, con la de los precios domésticos, porque la de los precios domésticos tiene que regirse por la capacidad de compra que tienen los argentinos. Sino, los salarios de los argentins y de las argentinas tendrían que estar atados a la evolución del dólar, la evolución del precio internacional de los alimentos, y estaríamos a mano. Pero sabemos que no es así”.

“Los empresarios cuando negocian paritarias muestran una ecuación de los costos que tienen, de lo que pueden pagar, y en función de lo que son los precios domésticos, estiman y negocian las paritarias, los salarios de los trabajadores”, apuntó la diputada kirchnerista. Entonces, continuó, “si los salarios están en pesos, los precios de los alimentos en la Argentina tienen que estar regidos por lo que ocurre con el peso y particularmente por lo que ocurre con los salarios y con los ingresos en pesos de los argentinos”.

“Y bueno, el precio obviamente internacional se debe regir por otras reglas que obviamete pueden beneficiar en algún punto a la Argentina, porque son divisas que ingresan a la economía y obviamente son indispensables para sustentar el proceso de crecimiento y desarrollo de nuestro país, concluyó Vallejos.

Críticas de la oposición

Previsiblemente salieron a cruzarla desde Juntos por el Cambio. Uno de los primeros fue el vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda,

Luciano Laspina, quien advirtió que es “la primera vez que leo que exportar alimentos es una ‘maldición’. ¿Cómo califican los países que los importan? ¿Bendecidos? La ‘maldición de los recursos naturales’ es un debate clásico sobre cómo administrar ‘la abundancia’ que sintetiza todo lo que hizo y hace mal el kirchnerismo”, expresó.

Desde la Coalición Cívica, la diputada Lucila Lehmann fue más severa, al hablar de “dos burradas al precio de una: hay que ser muy ridícula para considerar una ‘maldición’ tener la bendición natural de poder producir y exportar alimentos; por políticas populistas te convierten en pobre y después la culpa de no poder comprar alimentos es de los productores”.

A su vez, la diputada radical Karina Banfi señaló que “en todo el mundo las políticas que garantizan el acceso a los alimentos en calidad, precio y cantidad se enfocan en la demanda, no en reprimir a la oferta con impuestos y regulaciones. Hagamos un país mejor para todos y todas, Fernanda”.

“Estas políticas erradas que lastiman la confianza de quienes producen para exportar son una de las causas de nuestro estancamiento.

Después nos hablan de ‘falta de dólares’ y ‘restricción externa’. La restricción al crecimiento son estas políticas”, concluyó.

“La maldición es que no entienda nada acerca de cómo hacer que Argentina crezca y mejore la vida de los argentinos”, señaló por su parte la senadora del Pro Laura Rodríguez Machado.

Para el diputado del Pro Jorge Enríquez, “la maldición argentina es tener dirigentes que crean que exportar alimentos es una maldición”. En tanto que Cristian Ritondo señaló: “Para la diputada Vallejos, tener uno de los complejos agroindustriales más importantes del mundo es una maldición. ¿Así vamos reconstruir la Argentina? Poner trabas al sector que más divisas genera sólo nos puede traer pobreza”.

Vallejos le contestó al jefe del bloque Pro a través de Twitter: “Hola, Cristian. Tener un complejo agroindustrial competitivo como el argentino está buenísimo. Pero que tu canasta exportadora esté dominada por bienes salario (alimentos) es una maldición para el pueblo cuando tiene que pagar los alimentos a precio internacional”.