La diputada nacional de La Libertad Avanza presentó en el Congreso un proyecto para establecer estándares mínimos de bienestar animal en todo el país. La iniciativa reconoce a los animales de compañía como seres sintientes, incorpora las “Cinco Libertades” como principio rector y fija requisitos para criaderos, refugios, pensionados y hogares de tránsito.
En un acto celebrado en el Salón Auditorio del Anexo de Diputados, Karen Reichardt (La Libertad Avanza) presentó un proyecto de ley para crear un Régimen Nacional de Presupuestos Mínimos destinado a regular el funcionamiento de criaderos, refugios, hogares de tránsito y pensionados de animales de compañía en todo el país.
La propuesta es una actualización de otra iniciativa que iba en ese sentido, presentada semanas atrás, y busca establecer criterios básicos para garantizar condiciones adecuadas de alojamiento, alimentación, higiene, atención veterinaria y cuidado, además de prevenir situaciones de maltrato, abandono, hacinamiento y reproducción indiscriminada.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es el reconocimiento expreso de los animales de compañía como seres sintientes. Asimismo, incorpora como eje rector las denominadas “Cinco Libertades” del bienestar animal, estándares internacionales vinculados a la alimentación, la salud, la seguridad, el comportamiento natural y la protección frente al miedo y el sufrimiento.
“Queremos establecer reglas claras y condiciones mínimas de cuidado para proteger a los animales y acompañar a quienes trabajan responsablemente en su rescate, atención y bienestar”, señaló Reichardt al presentar el proyecto.
La iniciativa fija requisitos para la habilitación, el funcionamiento, la fiscalización y el control de los establecimientos y de las personas dedicadas a la cría, guarda, alojamiento temporal, tránsito, rescate, rehabilitación y refugio de animales.

Entre las principales medidas contempla sistemas de identificación y trazabilidad, protocolos sanitarios y de emergencia, límites de capacidad para evitar el hacinamiento y la obligación de contar con un director técnico veterinario.
Además, establece regulaciones específicas para cada tipo de establecimiento. En el caso de los refugios y hogares de tránsito, dispone la esterilización de los animales antes de su adopción y promueve políticas de adopción responsable.
El proyecto también regula el transporte de animales de compañía y determina condiciones mínimas de seguridad, ventilación, higiene y espacio para reducir el estrés y evitar riesgos durante los traslados.
Por otra parte, prevé un régimen de sanciones para los incumplimientos y establece que los fondos obtenidos mediante multas sean destinados a programas y acciones de protección, bienestar, cuidado y tenencia responsable.
Según destacó Reichardt, la propuesta apunta a reducir las diferencias regulatorias existentes entre las distintas jurisdicciones y a construir un marco nacional que fortalezca los controles y contribuya a prevenir el maltrato animal.

Durante la presentación expusieron Laura Vasconcelo, abogada especializada en legislación animal; Roberto F. Giménez, veterinario etólogo; Gustavo Kietaibl, veterinario especializado en castraciones y maltrato animal; Fernanda Megna, rescatista especializada en bienestar animal en refugios; y los abogados Enrique Villarreal y Della Rocca.
También participaron representantes de distintas entidades y organizaciones vinculadas al bienestar animal, entre ellos Julio Pasarelli, presidente del Club Argentino Perro Ovejero Alemán; Florencia Dimotteo, responsable del Santuario de Florcita; Nicole Oroño, responsable de un refugio de gatos; Jorge Paolillo, presidente del Club del Ovejero Belga; Juan Artigas, integrante de la Federación Sinológica Argentina y presidente de la Fundación Campobianco; e Isabel de Estrada, periodista y presidenta de la Fundación Zorba.