Estará presidido por la diputada del Pro Antonela Giamperi. La reunión tuvo lugar en el Bajo Recinto de la Cámara de Diputados.
Foto: HCDN
Se constituyó en la Cámara de Diputados el Grupo Parlamentario de Amistad (GPA) con Indonesia, que estará presidido por la diputada del Pro Antonela Giamperi. Del encuentro, realizado en Bajo Recinto, participó el embajador de ese país en Argentina, Sulaiman Syarif.
Al tomar la palabra, Giamperi destacó que ambos países cumplen 70 años del establecimiento de relaciones diplomáticas. Al respecto, afirmó que “estamos frente una oportunidad de dar un nuevo impulso a la relación bilateral y profundizar los intercambios políticos, económicos, comerciales y parlamentarios”.
“El diálogo entre nuestros parlamentos puede ser una herramienta fundamental para acompañar y fortalecer las iniciativas que nuestros gobiernos vienen desarrollando”, añadió.
Además, la legisladora ponderó los avances recientes en materia comercial. “El pasado 22 de julio se suscribieron los protocolos para la exportación de productos cárnicos y lácteos argentinos a Indonesia. Se trata de un paso muy importante, porque permite avanzar sobre una agenda de acceso a mercados que durante años estuvo en negociación”, resaltó.
En el mismo sentido, la porteña señaló que “existe un espacio importante para avanzar en materia de minerales críticos, energía y nuevas tecnologías, sectores estratégicos para el desarrollo de nuestras economías y para la transformación de las cadenas globales de producción”.
También, la titular del GPA valoró “profundamente” el acompañamiento y apoyo a la reanudación de las negociaciones para alcanzar una solución “pacífica y definitiva” a la cuestión de las Islas Malvinas.
Luego, el embajador de Indonesia aseguró que la reunión del GPA “es una señal concreta del fortalecimiento de la relación entre nuestros países en el ámbito parlamentario”. Asimismo, ratificó “el firme compromiso de Indonesia con la profundización de nuestra relación y la cooperación bilateral en todas sus dimensiones”. “Esta amistad se ha construido con confianza y el mayor de los respetos”, sumó.
“Seguimos avanzando en la apertura de nuevos accesos de mercado y confiamos en que seguiremos abriendo nuevas oportunidades; Indonesia es un socio comprometido, cercano y confiable”, manifestó Sulaiman Syarif.
En el encuentro también participaron los diputados nacionales Pablo Juliano, de Provincias Unidas; Cecilia Ibáñez y Valentina Ravera, de La Libertad Avanza; Javier Sánchez Wrba y Florencia de Sensi, del Pro; Sabrina Selva, de Unión por la Patria; y Bernardo Biella, de Argentina Federal.
Además formaron parte la directora de Diplomacia Parlamentaria y Cooperación Internacional de la Cámara de Diputados de la Nación, Luciana Términe; y, representando a Cancillería, Santiago Saint Pierre, de la Dirección de Asuntos Parlamentarios, y Nicolás Villamil, de la Dirección de Asia y Oceanía.
Impulsado por diputados del Pro, un proyecto de ley propone declarar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como Capital Nacional del Teatro, en reconocimiento a su papel fundacional en la actividad teatral argentina y a la concentración de salas, espectáculos y espacios escénicos que la convierten en uno de los principales polos culturales de Iberoamérica.
La diputada nacional del Pro Antonela Giampieri, junto a sus pares Fernando de Andreis y Álvaro González, presentó un proyecto de ley para declarar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como “Capital Nacional del Teatro”, en reconocimiento a su papel histórico y actual como principal centro de la actividad teatral argentina.
La iniciativa será analizada en la Comisión de Legislación General y propone una declaración formal que, según sus autores, encuentra sustento tanto en los orígenes del teatro nacional como en la magnitud de la oferta cultural porteña.
En los fundamentos del proyecto se recuerda que la actividad teatral estable en la Argentina comenzó en Buenos Aires con la inauguración del Teatro de la Ranchería en 1783, considerado el primer espacio construido específicamente para la representación de obras dramáticas en el país. Asimismo, se destaca que el Día Nacional del Teatro, celebrado cada 30 de noviembre, conmemora precisamente aquel acontecimiento histórico ocurrido en la actual Ciudad de Buenos Aires.
Los legisladores también ponen de relieve la extensa infraestructura teatral de la capital, que incluye teatros emblemáticos como el Colón, el Cervantes y el Complejo Teatral de Buenos Aires, además del tradicional circuito comercial de la avenida Corrientes y una amplia red de salas independientes distribuidas en distintos barrios.
Según se señala en la iniciativa, la Ciudad concentra alrededor de 300 salas teatrales entre los circuitos oficial, comercial e independiente, con una cartelera que en temporada alta supera las 400 obras simultáneas. Los autores sostienen que estos niveles de actividad ubican a Buenos Aires entre los principales centros teatrales del mundo y la convierten en “la capital escénica indiscutida de Iberoamérica”.
El proyecto remarca además el impacto económico y turístico de la actividad teatral, así como su carácter federal, al señalar que numerosos artistas y producciones provenientes de distintas provincias encuentran en las salas porteñas una plataforma de proyección nacional e internacional.
Para los impulsores de la propuesta, reconocer a Buenos Aires como Capital Nacional del Teatro no implica desconocer la riqueza teatral del resto del país, sino destacar el lugar donde se originó la actividad teatral estable en la Argentina y donde actualmente se registra la mayor concentración de salas, público y producción artística.
La diputada nacional Antonela Giampieri (Pro) presentó dos proyectos de ley orientados a mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes tipo 1. Las iniciativas proponen crear un protocolo de actuación en las escuelas para garantizar la inclusión y el cuidado de los alumnos con esta condición, y poner en marcha un Registro Nacional que permita contar con información precisa para el diseño de políticas sanitarias.
La diputada nacional del Pro Antonela Giampieri presentó dos proyectos de ley vinculados con la diabetes tipo 1, una enfermedad crónica que afecta principalmente a niños, niñas y adolescentes.
La primera iniciativa crea el Protocolo de Actuación Escolar para la atención de alumnos con diagnóstico de diabetes, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de inclusión, cuidado y seguridad dentro de los establecimientos educativos de todo el país.
El proyecto establece la capacitación obligatoria del personal docente y no docente sobre los controles y cuidados básicos de la enfermedad, el reconocimiento de síntomas de hipoglucemia e hiperglucemia y los procedimientos de actuación ante emergencias. Además, cada escuela deberá designar dos referentes internos con formación específica para asistir a los estudiantes que requieran apoyo.
La propuesta, acompañada por los también diputados del Pro Fernando de Andreis, Emmanuel Bianchetti, Alicia Fregonese, Martín Ardohain y Martín Yeza, también contempla la elaboración de planes personalizados de cuidados, la libre ingesta de alimentos y bebidas cuando sea necesario para prevenir episodios de hipoglucemia, el acceso irrestricto a sanitarios, la adecuación de los menús en los comedores escolares y la participación de los alumnos con diabetes en igualdad de condiciones en todas las actividades curriculares y extracurriculares.
En los fundamentos, Giampieri señala que la diabetes tipo 1 es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia y advierte que la falta de información genera situaciones de discriminación y exclusión. Cita además estudios que muestran que el ámbito escolar es uno de los espacios donde los niños y adolescentes con esta condición enfrentan mayores dificultades.
La segunda iniciativa propone la creación del Registro Nacional de Personas con Diabetes Tipo 1 en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación.
Según el proyecto, el registro permitirá conocer con mayor precisión la cantidad de personas afectadas, recopilar información demográfica y sanitaria, mejorar la vigilancia epidemiológica y facilitar el diseño de políticas públicas orientadas a la atención, el acceso a tratamientos y la investigación sobre la enfermedad.
La plataforma estaría integrada por información aportada por los propios pacientes, establecimientos de salud, profesionales médicos y asociaciones de pacientes. Asimismo, prevé la articulación con las bases de datos de los distintos subsistemas sanitarios y la publicación periódica de informes estadísticos de acceso público, respetando las normas de protección de datos personales.
En los fundamentos, la autora sostiene que la diabetes tipo 1 ha sido históricamente menos estudiada que la diabetes tipo 2 y que la ausencia de datos oficiales dificulta la planificación sanitaria. En ese sentido, afirma que un registro nacional permitiría mejorar la calidad de atención, monitorear resultados y promover investigaciones orientadas a optimizar los tratamientos y la calidad de vida de quienes conviven con la enfermedad.
Ambas iniciativas fueron elaboradas con el acompañamiento de la Asociación para el Cuidado de la Diabetes en Argentina (CUI.D.AR), organización que trabaja desde hace más de dos décadas en la promoción de derechos, el acceso a tratamientos y la concientización sobre esta patología.