La renovada demanda global de cobre vuelve a poner a la Argentina en el radar de las grandes mineras. Con varios proyectos en etapa avanzada, Taca Taca aparece como el más próximo a dar el salto, mientras espera la aprobación ambiental y la presentación en el RIGI para encarar una inversión de más de US$5.000 millones.
La minería argentina transita una etapa de expectativas crecientes impulsada por el cobre, el mineral que se convirtió en pieza clave de la transición energética global. La electrificación del transporte, la expansión de las redes renovables y el salto proyectado en el consumo industrial reactivaron la competencia internacional por nuevos distritos productivos, y Argentina volvió a aparecer entre los países con mayor potencial geológico sin desarrollar.
Ese escenario quedó en evidencia en la convención minera PDAC de Toronto y en la Argentina Week de Nueva York, donde ejecutivos y funcionarios coincidieron en que el país cuenta con bases geológicas, regulatorias y de escala para posicionarse como un nuevo polo cuprífero. Sin embargo, el punto crítico sigue siendo el mismo: cuándo los proyectos avanzarán desde la ingeniería y los estudios técnicos hacia la construcción efectiva de las minas. Permisos ambientales, definiciones de financiamiento, infraestructura y, sobre todo, la decisión final de inversión (FID) continúan siendo los pasos pendientes.
Entre los desarrollos que lograron mayor tracción en los últimos meses aparece Taca Taca, el proyecto de First Quantum Minerals ubicado en la Puna salteña, a unos 35 kilómetros de Tolar Grande. La compañía actualizó el año pasado su informe técnico bajo los estándares internacionales NI 43-101, que confirmó el atractivo económico del yacimiento y lo consolidó como una de las iniciativas mineras más grandes en carpeta en el país.
El plan prevé una mina a cielo abierto y una planta de procesamiento de 40 millones de toneladas anuales de mineral en una primera fase, con una expansión proyectada a 60 millones de toneladas desde el quinto año de operación. La inversión total asciende a US$5.250 millones, una cifra que posiciona a Taca Taca entre los desarrollos de cobre más importantes de América del Sur aún pendientes de construcción.
El documento técnico también refleja el impulso que atraviesa el mercado del cobre. Con un precio de referencia de US$4,50 por libra, el proyecto exhibe un valor actual neto (VAN) de US$5.917 millones y una tasa interna de retorno del 19,3%, indicadores que fortalecen su competitividad dentro del portafolio global de la compañía. Las reservas probadas y probables alcanzan 1.990 millones de toneladas, con leyes promedio de 0,42% de cobre y 0,09 gramos por tonelada de oro.
Taca Taca se encuentra hoy en una instancia decisiva. El Estudio de Impacto Ambiental y Social (EIAS) está siendo evaluado por la provincia de Salta y podría obtener resolución durante el primer semestre. Una vez completado ese proceso, First Quantum planea presentar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), herramienta que el sector minero considera determinante para habilitar inversiones de esta escala.
Durante la etapa de construcción, la mina podría generar hasta 4.000 empleos, mientras que la operación estable demandaría alrededor de 2.000 puestos directos. De avanzar según lo previsto, Taca Taca se convertiría en el primer gran proyecto de cobre en iniciar construcción en el país tras años de postergaciones en el sector.
Durante Argentina Week 2026, líderes de IDEA analizaron la evolución macroeconómica y el potencial productivo del país ante empresarios e inversores internacionales. El panel reunió a referentes de sectores clave y funcionarios nacionales.
La presentación del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) en el Consulado argentino en Nueva York reunió a dueños y directivos de empresas para debatir sobre competitividad, estabilidad macroeconómica y oportunidades de inversión. El encuentro formó parte de Argentina Week 2026 y convocó a un nutrido auditorio de inversores globales. “La estabilidad macroeconómica, el orden de las cuentas públicas y la reducción de la inflación son condiciones necesarias para mejorar la competitividad del país”, coincidieron los expositores.
El panel principal estuvo integrado por Mariano Bosch (Adecoagro), Fabián Kon (Grupo Galicia), Roberto Murchison (Grupo Murchison) y Martín Galdeano (Ford Argentina y Sudamérica), con la moderación de Anna Cohen. Los ejecutivos destacaron cambios recientes en el clima de negocios y la recuperación de la agenda de competitividad. Bosch subrayó que “hay un cambio de época, las empresas están pensando cómo pueden ser más competitivas”.
Desde la industria automotriz, Galdeano remarcó la importancia de un marco regulatorio e impositivo que permita competir globalmente y celebró avances en normalización económica, como la reducción de impuestos a las exportaciones. Kon, por su parte, señaló que la baja del riesgo país y el equilibrio fiscal abren espacio para desarrollar financiamiento de largo plazo y fortalecer el sistema de ahorro.
El análisis también incluyó sectores estratégicos para el desarrollo. Murchison destacó el rol del RIGI y de nuevas obras de infraestructura que habilitan proyectos de gran escala, como la hidrovía y las licitaciones ferroviarias. Según explicó, estas iniciativas “generan beneficios para toda la industria” y consolidan la participación del sector privado en inversiones antes lideradas por el Estado.
La jornada continuó con exposiciones del ministro de Economía Luis Caputo y del presidente de YPF, Horacio Marín, seguidas por mesas sectoriales con gobernadores de distintas provincias. Allí se presentaron oportunidades en minería —incluido el litio, el cobre y el oro— y en energía, con foco en Vaca Muerta, GNL, transición energética y desarrollo eólico.
IDEA cerró su participación reafirmando la importancia de la articulación público-privada para impulsar el crecimiento. Su presidente, Santiago Mignone, destacó que espacios como Argentina Week permiten “fortalecer la integración de la Argentina al mundo y construir una agenda de desarrollo de largo plazo”.
La transportista presentó en Nueva York un proyecto para procesar y exportar líquidos de gas natural, con una inversión de US$ 3.000 millones. La iniciativa contempla una nueva planta en Tratayén, un poliducto hasta Bahía Blanca y la creación de más de 19.000 empleos directos e indirectos.
Transportadora de Gas del Sur (TGS) oficializó en Nueva York, en el marco de la Argentina Week, el lanzamiento de un proyecto estratégico destinado a ampliar la infraestructura necesaria para monetizar la producción de Vaca Muerta. La compañía busca aprobar la Decisión Final de Inversión (FID) para una iniciativa valuada en US$ 3.000 millones, que permitirá procesar, transportar y exportar líquidos de gas natural (NGL). El plan prevé ventas externas por US$ 1.200 millones anuales y la generación de 4.000 empleos directos y más de 15.000 puestos indirectos.
El anuncio fue encabezado por el CEO de TGS, Oscar Sardi, quien detalló que el proyecto implica la transformación de la planta de Tratayén (Neuquén) en una instalación capaz de procesar 43 millones de metros cúbicos diarios de gas y producir 2,7 millones de toneladas métricas anuales de propano, butano y gasolina natural.
La iniciativa incluye, además, la construcción de un poliducto entre Neuquén y Bahía Blanca, donde la compañía levantará nuevas plantas de fraccionamiento, almacenamiento y despacho en el puerto. Toda la producción se orientará exclusivamente al mercado exportador y se desarrollará bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Sardi subrayó la relevancia estratégica del proyecto: “Hace 25 años que no se construye una planta de esta naturaleza, y esta será, por lejos, la más grande del país. Es una infraestructura crítica para que Vaca Muerta pueda alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles diarios hacia 2031-2032. Sin una planta de procesamiento de esta escala, el gas asociado no tiene dónde ir, y eso limita el crecimiento”.
El ejecutivo explicó que la iniciativa resuelve dos necesidades urgentes del sector: por un lado, monetizar los componentes licuables del gas natural, que hoy ingresan al sistema de gasoductos y se consumen sin valor agregado; por el otro, eliminar el cuello de botella que representa la capacidad límite de la actual planta de acondicionamiento, insuficiente para cumplir con las especificaciones requeridas por los gasoductos de TGN, TGS y el sistema Perito Moreno. “El gas de Vaca Muerta es tan rico que ya no podemos procesarlo adecuadamente sin una infraestructura nueva”, señaló.
El proyecto ya cuenta con acuerdos preliminares con las principales operadoras de la cuenca —YPF, Chevron, Shell, Tecpetrol, Pampa y Vista— y TGS espera cerrar los contratos vinculantes en los próximos 45 días para avanzar luego en la búsqueda de financiamiento bancario.
El anuncio contó con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que “este es el tipo de inversión que necesita la Argentina: eficiente, generadora de empleo y motor de crecimiento”. También participaron los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro); el empresario Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, uno de los grupos controlantes de TGS; Marcelo Sielecki, representante de la familia co-controlante de la compañía; y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín.
Empresarios y gobernadores expondrán ante inversores globales en el marco de Argentina Week 2026. El encuentro se realizará este jueves en el Consulado General argentino.
El Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) participará de Argentina Week 2026 con un panel dedicado a analizar la competitividad del país y las oportunidades de inversión, según detalla el comunicado: “referentes del sector privado compartirán su visión sobre los cambios recientes en la economía argentina y las oportunidades de inversión en el país”.
La actividad tendrá lugar en el Consulado General y Centro de Promoción de la República Argentina en Nueva York, donde expondrán Mariano Bosch (Adecoagro), Fabián Kon (Grupo Galicia), Roberto Murchison (Grupo Murchison) y Martín Galdeano (Ford Argentina y Sudamérica), con la moderación de Anna Cohen. Allí se abordará la evolución macroeconómica, los desafíos de competitividad y el potencial de sectores productivos.
Organizada por la Embajada argentina en Estados Unidos, Argentina Week reúne desde el 9 de marzo a líderes empresariales globales, CEOs de multinacionales y representantes de fondos de inversión interesados en sectores estratégicos del país. Santiago Mignone, presidente de IDEA, destacó que “espacios como Argentina Week son un excelente ejemplo de lo que se puede lograr cuando el sector público y el sector privado trabajan de manera coordinada”.
La jornada continuará con mesas sectoriales junto a gobernadores de distintas provincias. El primer panel estará enfocado en energía y oil & gas, con la participación de Horacio Marín (YPF) y los mandatarios de Neuquén, Río Negro, Mendoza, Corrientes y Chubut. El segundo panel abordará minería estratégica y minerales, con gobernadores de San Juan, Catamarca, Jujuy, Salta y Santa Cruz.
El encuentro se realizará el 12 de marzo a las 8:00 (EST) en la sede consular ubicada en 12 West 56th Street, Nueva York. La agenda completa está disponible en el sitio de IDEA.