La entidad adquirió el 50% de la billetera virtual de Telecom Argentina y avanza hacia un modelo que combina banca tradicional y servicios digitales. La operación busca fortalecer la oferta financiera y ampliar el alcance de ambas compañías.
Telecom Argentina y Banco Macro oficializaron un acuerdo estratégico mediante el cual el banco adquirió el 50% de Personal Pay, la billetera virtual del ecosistema Personal. La alianza representa un nuevo capítulo en la convergencia entre el sistema financiero tradicional y el universo fintech, y posiciona a Macro como un competidor directo en el mercado de pagos digitales.
La operación, valuada en u$s 75 millones por la compra de acciones, apunta a impulsar el crecimiento de Personal Pay y consolidar su presencia en el sistema financiero argentino. Para Banco Macro, liderado por Jorge Brito, significa la posibilidad de expandirse hacia nuevos segmentos de usuarios y sumar servicios digitales con potencial de incorporar tecnologías como inteligencia artificial.
El acuerdo comenzó a gestarse en octubre y aún debe atravesar instancias formales ante organismos regulatorios antes de comenzar a operar plenamente sobre la base de 4,7 millones de clientes. La conducción de la compañía será compartida en un directorio dividido en partes iguales, presidido este año por Juan Parma, CEO de Banco Macro.
La alianza busca capitalizar la amplia base de usuarios de Telecom, principal proveedora de servicios de telefonía del país, combinada con la estructura financiera y la capacidad de inversión de Macro. El objetivo es ofrecer una gama más robusta de productos y servicios dentro de un mercado fintech cada vez más competitivo.
Con esta jugada, Banco Macro se suma a la carrera por las billeteras digitales, un segmento en expansión que redefine la relación entre bancos, empresas tecnológicas y consumidores en la Argentina.
El mandatario buscó despejar dudas tanto con definiciones sobre los puntos centrales de su estrategia, como echándole la culpa de ello a una supuesta “mano negra” y un “plan desestabilizador” de su rival en el balotaje.
El presidente durante la entrevista difundida la noche del jueves en La Nación+, en la que volvió a cargar contra un banco.
El presidente Javier Milei tuvo esta semana una actividad pública de alto perfil, con el lanzamiento del Pacto de Mayo, que incluye a una decena de políticas públicas con las que busca consenso con los gobernadores, el Congreso y fuerzas políticas, empresariales y sindicales; y un sugestivo y esperado avance de las definiciones económicas, especialmente sobre su prometido anuncio electoral de liberar el cepo cambiario, que podría ocurrir recién el año próximo.
Dos semanas atrás, a horas de sancionarse la Ley de Bases en la Cámara de Diputados, Milei había considerado esa aprobación legislativa como un paso “fundamental” para ejecutar las ideas libertarias y, por eso, anunció la “Fase 2” de la economía, pero a esa declaración le siguió una conferencia de prensa del ministro de Economía, Luis Caputo, considerada “confusa” por los mercados e incluso por economistas liberales como Fausto Spotorno, por ese entonces todavía asesor presidencial.
El anuncio de Caputo, calificado de “poco claro” e innecesario” sobre el pase al Tesoro de manera forzosa de la deuda en manos de los bancos, denominada “PUTs”, despertó especulaciones y nerviosismo en los mercados y el lunes siguiente aumentó el riesgo país y el dólar blue, y se encendieron las alarmas. Pero esta semana Milei buscó despejarlas, tanto con definiciones sobre los puntos centrales de su estrategia, como echándole la culpa de ello a una supuesta “mano negra” y un “plan desestabilizador” del excandidato presidencial neoperonista Sergio Massa, a través del Banco Macro.
Respecto de la restricción a la compra y venta de dólares estadounidenses u otra moneda extranjera a las personas y empresas -medida a la que había puesto fin el expresidente Mauricio Macri en el inicio de su mandato, en 2015, pero que reinstaló cuatro años después, en el fin de su gobierno, tras perder categóricamente en las elecciones frente al peronista Alberto Fernández- el presidente afirmó: “Se tienen que dar tres condiciones en conjunto... Terminar con los pasivos remunerados, terminar con los PUTs y convergencia de la inflación con la de devaluación en un entorno cercano a cero mensual…”.
Los pasivos remunerados son los que los bancos pagan al público por sus depósitos, mientras que un “PUT” es una opción de venta que da a su dueño el derecho -pero no la obligación- de vender un activo subyacente a un precio predeterminado dentro de un período específico.
En el contexto económico de los bancos de Argentina, esos PUTs están relacionados con títulos de deuda soberana emitidos en pesos.
Los bancos tienen la opción de vender esos bonos al Banco Central si su valor cae por debajo de un cierto nivel y eso actúa como una suerte de seguro, garantizando que los bancos no sufrirán pérdidas significativas si los bonos pierden valor.
El tercer ingrediente necesario para eliminar el cepo cambiario, según Milei, es un elemento central para la macroeconomía: una convergencia de la inflación con la devaluación del tipo de cambio oficial “en un entorno cercano al cero mensual”, algo que hoy está lejos.
De esa forma, el jefe de Estado avanzó con mayor profundidad respecto del futuro de la economía y de promesas electorales como poner fin al control cambiario, un mal de la economía argentina que impusieron varios gobiernos desde 1931, cuando el expresidente José Félix Uriburu inauguró esa modalidad.
Efectivamente, eliminar la restricción cambiaria fue uno de los caballitos de batalla de la campaña electoral de La Libertad Avanza, al igual que bajar la inflación y, también, cerrar el Banco Central e implementar la dolarización
Quizá el más avanzado de ellos sea el de la inflación, que está bajando y orillando ya el 5%, pero Milei asegura que aún no están dadas las condiciones para suprimir la restricción y, sin bien afirma que aún está en la “mira” el cierre del Banco Central, ya no es tan tajante como antes del 10 de diciembre, cuando asumió la presidencia.