El proyecto cuprífero en San Juan cerró un año clave con avances en ingeniería, incentivos fiscales y estándares internacionales. Con una inversión superior a los USD 3.170 millones, apunta a iniciar la construcción masiva en 2027 y operaciones comerciales en 2029.
San Juan se prepara para recibir uno de los desarrollos mineros más ambiciosos de su historia. Los Azules, el proyecto cuprífero ubicado en Calingasta, cerró 2025 con hitos estratégicos que lo posicionan como pilar de la minería argentina.
Michael Meding, gerente general de la compañía, lo resume con claridad: “El objetivo sigue siendo el inicio de trabajos de construcción masiva durante 2027”. Para entonces, el paisaje cordillerano habrá cambiado: caminos definitivos, tendidos eléctricos y el campamento final marcarán el comienzo de una nueva era industrial.
Pero antes de que las máquinas entren en acción, el éxito se juega en otro terreno: el de las alianzas y la ingeniería. Este año, Los Azules consolidó tres pilares fundamentales:
El cronograma es ambicioso: en 2026 se buscará alcanzar el nivel de ingeniería que permita la decisión formal de construcción. Las obras iniciales movilizarán más de 500 personas y demandarán una inversión superior a los USD 3.170 millones. Si todo avanza según lo previsto, la producción comercial comenzará en 2029.
Meding advierte sobre la paradoja del mercado: “Mientras el capital para minería atraviesa mínimos históricos, la demanda tecnológica nunca fue tan alta. No hay transición digital sin minerales”. En ese tablero global, San Juan compite con destinos tradicionales como Chile y Australia, respaldada por un marco institucional sólido.
Otra novedad es la estrategia financiera: McEwen Copper evalúa cotizar en la Bolsa de Toronto y analiza un listado dual en Buenos Aires para atraer inversores locales. “Así como Mercado Libre logró financiamiento masivo, la minería argentina debe aspirar a esa profundidad de mercado”, señala Meding.
Más que una mina, Los Azules representa la oportunidad de posicionar a Argentina como proveedor estratégico de cobre en la transición energética mundial. El 2027 podría marcar el inicio de una década que transforme la matriz productiva del país.
La minera anunció el reinicio de la producción comercial en el yacimiento sanjuanino de oro y plata, que estuvo inactivo desde 2019. El proyecto generará más de 200 empleos y procesará material de Hualilán.
La minera Austral Gold anunció el reinicio de la producción comercial en la mina Casposo, ubicada en el departamento Calingasta, San Juan, tras completar el reporte técnico y actualizar las reservas y recursos minerales.
“Nos complace anunciar el reinicio de las operaciones en Casposo, un hito importante para la empresa, ya que ampliamos nuestra base de producción junto con las operaciones mineras existentes en Guanaco”, expresó el ejecutivo José Bordogna.
El proyecto de oro y plata había quedado paralizado en abril de 2019. Aunque entonces se informó que se trataba de una medida temporal, la reapertura demoró más de seis años. En 2015 también había sufrido una interrupción, antes de que Austral Gold —a través del empresario argentino Eduardo Elsztain— tomara el control con una fuerte inversión.
La compañía destacó que las reservas totales ascienden a 80.000 onzas de oro y 3 millones de onzas de plata, con una vida útil estimada en seis años utilizando mineral propio. La operación empleará a 116 personas de forma directa y generará otros 100 puestos indirectos. Para el cuarto trimestre de 2025, se proyecta una producción de entre 4.000 y 6.000 onzas de oro.
Con esta reactivación, Austral Gold operará dos minas de oro: Casposo en Argentina y Guanaco en Chile.
Además, la reapertura de Casposo será clave para el desarrollo del proyecto Hualilán, ya que ambas compañías firmaron un convenio para procesar 150.000 toneladas de material extraído en la mina de Ullum.
Casposo está ubicada a unos 20 kilómetros al noroeste de la villa cabecera de Calingasta, a menos de 2.500 metros sobre el nivel del mar. Su producción comercial comenzó en mayo de 2011 bajo la empresa Troy Resources, y en 2016 pasó a manos de Austral Gold.