La campaña 2025/2026 aceleró el ritmo de perforaciones en San Juan y crecerá un 70%, impulsada por los proyectos de cobre y la reactivación del oro. Aunque se perforará mucho más, la inversión aumentará menos por la baja en los costos internacionales.
La exploración minera en San Juan entró en una fase de fuerte expansión. Según confirmó Eduardo Caputo, presidente de la Cámara de Empresas Perforistas de San Juan (CAPERFO), la campaña 2025/2026 tendrá un salto significativo tanto en la cantidad de metros perforados como en el empleo, lo que marca uno de los ciclos más activos de los últimos años.
Uno de los indicadores más contundentes es el volumen ya licitado para esta temporada: se proyectan cerca de 170 mil metros, lo que representa un incremento del 70% frente al ciclo anterior, cuando la actividad no alcanzó los 100 mil metros. Este impulso proviene principalmente de los grandes proyectos de cobre y de un repunte gradual del segmento aurífero.
Sin embargo, este crecimiento no tendrá un correlato proporcional en la inversión total. Caputo explicó que, tras una campaña que demandó US$ 223 millones, el presupuesto para este año solo aumentaría entre 20% y 30%. El motivo: una baja en los costos internacionales de perforación, que ajustará los valores de los servicios durante 2025. La cifra final se conocerá más adelante, a medida que avance el cronograma de trabajos.
La temporada también exhibe una particularidad en cuanto al calendario. Mientras que en años previos la actividad fuerte comenzaba entre octubre y noviembre, en este ciclo el arranque se desplazó hacia diciembre y enero. De acuerdo con Caputo, la modificación responde tanto a factores externos como a decisiones económicas y políticas adoptadas a nivel nacional.
La exploración continúa siendo uno de los motores de empleo más relevantes del sector minero en la provincia. Hoy genera alrededor de 2.000 puestos directos y 3.100 indirectos, cifras que representan una parte sustancial de los 4.000 directos y 6.000 indirectos que existen en todo el país. Aun así, se trata de un mercado altamente competitivo: el 80% del negocio de perforación está en manos de empresas que no son de San Juan, debido a los elevados costos de ingreso y al peso de la experiencia acumulada, sobre todo por compañías chilenas con larga trayectoria en cobre.
Pese a esas barreras, CAPERFO sostiene que las pymes locales empiezan a consolidarse. “Los que hemos logrado entrar en proyectos grandes nos hemos mantenido, lo que demuestra un muy buen nivel de calidad de servicio”, destacó Caputo.
El impulso exploratorio está liderado por los grandes proyectos de cobre. Pachón, Los Azules y Vicuña concentran las inversiones más altas y muestran los mayores avances para esta temporada. En menor escala, Altar también aporta actividad. A estos se suman proyectos en fases tempranas como La Coipita (Teck), Filo Sur (Mogotes Metals) y los desarrollos de Fortescue en Nacimiento y Río Blanco.
En paralelo, el oro empieza a recuperar terreno tras varios años de menor dinamismo. Barrick mantiene trabajos alrededor de Veladero y Gualcamayo, que recientemente obtuvo la adhesión al RIGI para desarrollar su mina de Carbonatos Profundos, retoma actividades con una nueva campaña exploratoria en preparación.
El crecimiento de San Juan se da además en un contexto global que favorece al país. En 2025, Argentina se posicionó como el séptimo país con mayor presupuesto exploratorio a nivel mundial. Aunque el año pasado se registró una caída del 12% en los presupuestos globales —un contraste llamativo frente a los altos precios del oro y el cobre— la reorganización interna de las empresas y una mayor previsibilidad en el escenario local están reactivando la apuesta por la exploración, y San Juan vuelve a ocupar un lugar destacado en el mapa minero internacional.