El titular del Instituto Nacional de Cine recordó que al asumir “era una organización caótica en quiebra”, y apuntó: “Se usaba al INCAA para meter gente en la administración pública y eso generaba gastos sobredimensionados”. Así, definió el principal rol es “acompañar a esos talentos emergentes”.
El presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) de la Secretaría de Cultura de la Nación, Carlos Luis Pirovano, destacó la gestión actual al brindar detalles de la política pública que llevaron a cabo y cuestionó la administración anterior: “Se acostumbraron a financiarse únicamente con fondos estatales”.
Pirovano expuso ante la Comisión de Cultura de Diputados donde recordó que cuando llegaron en 2024: “Nos encontramos en una situación de quiebra total de la organización, con un déficit estructural de 2 millones de dólares y una deuda al sector de casi 14 mil millones de pesos. Una estructura sobredimensionada con ocho edificios, cerca de 800 empleados, programas sin impacto y muy poco remanente del fondo dedicado a la actividad audiovisual. El 65% de los ingresos del INCAA se dedicaban al pago de estructuras y esto empeoraba”, y resumió: “Era una organización caótica”.
Así, contó que la primera medida que tomaron fue “nivelar el avión que venía en caída libre y en los primeros cuatro meses no íbamos a funcionar dando nuevos subsidios. Cerramos cuatro edificios, bajamos a 250 empleados. Generamos un ahorro superior a los 9.825 millones de pesos anuales”, y criticó: “Había un sobre gasto estructural y se usaba al INCAA para meter gente en la administración pública y eso generaba gastos sobredimensionados”.
Pirovano se refirió al Decreto 662/24 el cual estableció que los subsidios estatales no pueden exceder el 20% del Fondo de Fomento Cinematográfico ni el 50% del costo total del proyecto: “Es un DNU muy audaz y lo estamos cumpliendo. Estamos en un 19% de gastos”.
En ese sentido, comentó que el INCAA “generó un mecanismo no legal. Eran subsidios a la exhibición contra taquilla. Se adelantaba el 80% del subsidio a quien quería hacer la película y esto hacía que no tenga ninguna relación porque el objetivo era que la gente la vaya a ver. Lo que pasó es que empezaron a aparecer películas que no veía nadie”, y cuestionó: “Cuando agarramos el INCAA había 800 proyectos en esta situación y eran 14 mil millones de pesos que tenía de obligación en cartera”.
Al respecto, explicó que el DNU establecía que para emitir el subsidio “debía haber una acreditación de audiencia”, y con ello “se desarmó esta situación y anticipos de subsidios. Atacamos los dos problemas de desfinanciamiento del INCAA. Esto nos permitió ordenar”. En tanto, aclaró que “no es una política positiva. No es lo que una política cultural busca, sino que simplemente es no gastar más de lo que ingresa”.
“No solo no sobraba gente, sino que había un montón que no venía a trabajar entonces ante una situación de ese tipo no hay diálogo. El diálogo lo dinamitan los de ATE porque si uno tiene un poco de racionalidad tiene que entender cuándo está en una situación financiera insostenible y después discutir juntos políticas públicas en el marco de la ley”, planteó.
El titular del INCAA señaló que “hay una Ley del Cine de 1994 que no es una mala ley, sino que ha sido tergiversada, desvirtuada y que no ha sido respetada en lo que corresponde. Los anteriores gobiernos no se preocuparon en reglamentarla como corresponde. Ese tipo de cosas ha hecho que la administración de cine ha sido compleja”.
“Nosotros estamos para ordenar, pero es cierto que el problema de resolver el déficit no es el problema principal que tiene el cine hoy. El problema que tiene es haberse acostumbrado a financiarse únicamente con fondos estatales. La actividad audiovisual es privada no pública. Podemos aceptar y entender que alguien crea que es una actividad de principios de subsidiaridad”, manifestó.
En ese sentido, indicó que la Ley establece una serie de ayuda y apoyos de forma taxativamente. “El presidente del INCAA puede hacer solo lo que indica la ley y tenemos que cumplirla. Es la política que en esta primera etapa marcamos, es decir, volver a la Ley del Cine y por eso recuperamos los créditos que hace más de 8 años no había”, comparó.
“Establecimos microcréditos hasta 100 mil dólares que se dan a un productor bajo tres requisitos: que sea productor, que tenga un proyecto y que sea solvente. Se da a cinco años con tres años de gracia a tasa del Banco Nación de plazo fijo”, contó y cerró: “Nosotros definimos como política pública adecuada es que el principal rol del INCAA es acompañar a esos talentos emergentes en ese recorrido de construcción de talento y que continúen ayudando al sector”.
Se pasó a la firma el pesar por el fallecimiento de Luis Brandoni, actor y exdiputado nacional. También se pasaron a la firma cerca de 50 de declaraciones de interés y beneplácitos.
Después de pasar a la firma medio centenar de proyectos de resolución y declaración, la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados recibió a representantes del consejo asesor del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y hubo fuertes críticas contra la gestión de Carlos Pirovano. Desde la Asociación Argentina de Productores de Cine y Medios Audiovisuales lo acusaron de expresar que “el cine tiene que morir”.
Tras la exposición de varios representantes, quienes alertaron ante los legisladores por la situación del sector audiovisual, Lorena Pokoik, titular de Cultura, se comprometió en avanzar hacia la interpelación de Pirovano por el “incumplimiento” de la Ley 17.741 de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional.
El primero en tomar la palabra fue Juan Buono Repetto, integrante del consejo asesor del INCAA, quien afirmó que “el cine nacional está viviendo una crisis sin precedentes”. También fue tajante y pidió que el Poder Legislativo avance en la interpelación del director, a quien acusó de “paralizar por más de un año y medio” la asunción del consejo asesor. Acusó a Pirovano, entre varios puntos, de ir por el “vaciamiento institucional”.
Cabe explicar que el organismo depende de la Secretaría de Cultura de la Nación y según establece la Ley 17.741 y sus decretos modificatorios, el Poder Ejecutivo designa al director y subdirector que a su vez forman parte de la Asamblea Federal que comparte con funcionarios provinciales. el consejo asesor se compone de once miembros de los cuales cinco son propuestos por la Asamblea y seis por entidades gremiales.
En segundo orden, estuvo Laura Fortini del Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA), quien presentó datos numéricos de la situación del cine en los últimos cuatro períodos: “En el 2023 se produjeron 146 películas de ficción; en el 2024, se realizaron 44; en el 2025, solamente 26; y en el 2026, en lo que va del año, solamente se llevaron a cabo dos rodajes de ficción”.
Contra la dirección de Carlos Pirovano, la también integrante del consejo asesor del INCAA lo acusó de “ignorar” los planteos realizados y de “socavar la industria nacional”. En rigor de los trabajadores del sector cinematográfico, relató: “Hoy muchos actores se están dedicando a manejar un uber y hay un plan macabro de deshumanización”.

El economista Carlos Pirovano fue designado director del INCAA en el decreto 202/2024.
Luego, señaló que “Pirovano nos falta el respeto porque dice que su gestión ‘es la mejor’ cuando se han perdido más de 2000 puestos de trabajo”. Y lo acusó, además, de “dejar a cientos de familias sin ingresos”.
Luego, la presidenta de la Asociación Argentina de Productores de Cine y Medios Audiovisuales e integrante del consejo asesor del INCAA, María Cristina Agüero, relató que desde que Pirovano es el director “hay más de 150 proyectos afectados, 20 causas judiciales generadas y 37.000 millones invertidos en instrumento financiero en vez de invertir en cine”. Afirmó, también, solo hay “menos del 4,4% ejecutado”.
Según dató la productora, el director del INCAA Carlos Pirovano manifestó en una reunión de autoridades que “a lo mejor el cine tiene que morir”. También lo acusó de dirigir el organismo de forma autoritaria y le endilgó la frase “no soy esclavo de las decisiones de Consejo Asesor”. “Él reconoce públicamente la subordinación al presidente de la Nación”, cargó Aguëro.
De formación en Economía, Pirovano fue designado director del INCAA por el presidente Javier Milei cuando asumió en el Poder Ejecutivo. El organismo no ha quedado exento de los ajustes y recortes en presupuesto. “No sabe de leyes, no sabe de cine y está para obedecer el pedido de desfomentar el cine del presidente de la Nación y no reconoce a la Ley del Cine”, aseveró María Cristina Agüero.
Antes de recibir al consejo asesor del INCAA, la Comisión de Cultura se abocó al tratamiento de 51 proyectos de resolución y declaración entre los que se aprobó el pesar por el fallecimiento del actor y exdiputado nacional Luis Bradoni.
El proyecto que homenajeó al actor que falleció el pasado 20 de abril fue impulsado por Damián Arabia. El exlegislador nacional se destacó en obras fílmicas como “Esperando la carroza”, “La Patagonia rebelde” y “La odisea de los giles” y el integrante del bloque oficialista lo llamó “actor extraordinario y hombre de la democracia”. “Tuve el honor de ir en una misma lista con él”, recordó también.
Los otros textos pasados a la firma fueron las declaraciones de interés de la XIV edición de la Bienal Internacional de Escultura en Resistencia del 17 al 26 de julio; a los libros “José Espejo, el guardián de Evita” de Hernán Brienza, “Rafa aprende cosas nuevas” de María Martínez Cerón y “Sharenting. La exposición de niñas, niños y adolescentes en redes sociales” de Paula Fernández; a la película documental “El vasco nos mira desde arriba”; y al parque temático sanmartiniano en Los Chacayes, Mendoza, entre otros temas más.
También se pasó a la firma el beneplácito por el Premio Goya a la película “Belén” dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi impulsado por Pablo Juliano, Esteban Paulón y Nancy Sand.
Invitado a un plenario de comisiones, para dar su aporte sobre el avance del streaming, Carlos Pirovano se cruzó con una diputada de UP sobre el financiamiento del instituto de cine.
Foto: HCDN
El presidente del INCAA, Carlos Pirovano, fue convocado este martes a un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, en el marco de un debate sobre el impacto de las plataformas digitales y el streaming en la comunicación y la cultura.
Pablo Carro, titular de la Comisión de Comunicaciones e Informática, quien condujo el debate, aclaró que no se iba a hablar específicamente del funcionamiento del organismo, y que para ello iban a poder consultarle dentro de dos semanas al secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, quien asistirá a la comisión homónima. Sin embargo, no fue posible. Las decisiones de la nueva gestión en torno al INCAA y el financiamiento para el cine surgieron en las preguntas.
La diputada de Unión por la Patria Lorena Pokoik reivindicó que el INCAA "es el ejemplo más claro de un instituto que, lejos de ser deficitario, genera divisas, valor agregado y un enorme valor intangible, con el cual ganamos premios. Nos enorgullecen como país nuestros artistas, productores y realizadores".
Observó luego que el presupuesto proyectado para el año que viene "no se condice con la inversión" que debería tener, y criticó un "desfinanciamiento" del sector a partir de "las previsiones para que un instituto al cual su Gobierno intentó cerrar, destruir, aniquilar".
Al responder, Pirovano expresó que "los premios, los títulos, el reconocimiento, no es del burócrata que está en el INCAA, es de los artistas que han sido reconocidos por el gran público, por la gente, y eso es muy valioso".
"La cultura argentina va más allá de los entes burocráticos y de las políticas públicas. La cultura argentina existió incluso sin ninguna política pública y va a seguir existiendo aún sin ninguna política pública", sostuvo.
Y cuestionó que "pareciera que el desfinanciamiento del INCAA viene con esta administración" cuando "no se me ocurre -dijo- un desfinanciamiento mayor que capturar los recursos que deberían ir a la actividad audiovisual y gastarlos en empleados públicos, edificios y gastos de estructura".
El funcionario detalló que el organismo "recauda genuinamente por ley 15 millones de dólares por año" y "se estaban gastando más de 12 millones entre nómina salarial y edificios". "Hasta 2009 el INCAA contaba con aproximadamente 100 empleados; en febrero de este año tenía 730 empleados", agregó. Sobre el año próximo, confirmó que se destinarán 12 millones de dólares de presupuesto.
Cuando tomó nuevamente la palabra, Pokoik manifestó que disentía sobre cuál "debe ser el rol del Estado en la cultura". "Esta cuestión del Estado mínimo y que los talentos nacen solo por la meritocracia, entiendo que responde al paradigma del Gobierno. Capacidad y talento hay a lo largo y ancho del país, en todos los pueblos de la Argentina. Lo que no hay en todos los pueblos son políticas públicas activas que igualen en la posibilidad de las oportunidades para que puedan desarrollarse", señaló.
Al subrayar que "la cultura es un derecho social", la porteña se quejó de que se haya buscado otorgarle a la SIDE 100 mil millones de pesos "para entre otras cosas financiar quizás, lo digo en potencial para evitarme un juicio, la próxima campaña electoral; o quizás para hacer persecuciones políticas". Y opinó que hablar de los edificios del INCAA y la burocracia es parte del "discurso anticasta que tiene que ver con un Estado mínimo".
"Para defender al Estado máximo uno tiene que entender que el Estado máximo usa los recursos de la gente, entonces el Estado máximo es la gente al mínimo. Y el Estado mínimo es la gente al máximo. Nosotros creemos realmente que la gente es lo importante, no la burocracia", le devolvió Pirovano.
El titular del INCAA afirmó que "lo que estamos haciendo nosotros es ordenar, pagar, liberar recursos, para justamente identificar talentos, ayudar a que se desarrollen, de dónde vengan, no importa su color, raza, ideología o religión".
Intervino después el diputado oficialista Carlos D'Alessandro, quien reveló que el jefe de la SIDE, Sergio Neiffert, asistió a la bicameral de control y "demostró que no se había tocado un solo peso; trajo una certificación bancaria del Banco Nación, donde estaban 80 mil millones de dólares intactos" mientras que los otros 20 mil millones "no habían llegado del Tesoro Nacional".
"Este Estado no está acá para perseguir a nadie", aseguró el legislador de La Libertad Avanza y remató: "Estamos intentando hacer las cosas como no se hicieron antes, sin una doble vara, que tengamos un presidente que después diga que el cine argentino es una mierda, como escuchamos en las últimas grabaciones de Alberto Fernández".
A su turno, la diputada radical Natalia Sarapura hizo énfasis en "la obligación que tiene el Estado para garantizar un derecho" y consideró que "la inversión en cultura, en el cine, contribuye a la identidad nacional, al patrimonio nacional, y no podemos verla solo con la mirada del equilibrio fiscal".
Tras varias preguntas sobre medidas que se tomaron en el INCAA, como la eliminación del Comité de Preclasificación o el cambio en la modalidad del otorgamiento de anticipos de subsidios, Sarapura dijo: "Celebro que hayan superado el debate y el discurso de que 'no le vamos a quitar la comida a los chicos con una película', porque son dos temas absolutamente distintos".
"El INCAA se financia por una ley y esta ley es la que determina los recursos. Y nosotros ejecutamos esos recursos. Desde el INCAA no nos planteamos si la plata que viene al INCAA no le deja comer a los chicos, pero quiero decirle en términos personales que, si una película implica que un chico no coma, claramente la la opción no está en discusión. Preferimos que los chicos coman a que esté la película", aseveró Pirovano.