Lo hicieron en una nota personal dirigida a cada legislador en la que destacan las virtudes de las modificaciones a la ley vigente, a la que consideran “agotada”.
El Centro Azucarero Argentino y la Cámara de Bioetanol de Maíz solicitaron a los senadores nacionales que aprueben el Proyecto de nueva ley de biocombustibles elaborado por las nueve provincias de la Liga de Provincias Bioenergética y las propias cámaras, que no implica costo fiscal alguno, genera ahorros en divisas, promueve competencia, empleo e inversiones, ofrece mayor soberanía energética, y constituye una verdadera política de Estado para una industrialización federal y la competitividad de actividades de relevancia socioeconómica.
Ambas cámaras empresariales enviaron a todos los senadores una nota conjunta con las firmas del presidente del Centro Azucarero, Jorge Feijóo, y del director ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, Patrick Adam, en la que manifiestan su “pleno apoyo” al referido proyecto y les piden “su voto para permitir su aprobación por el Senado de la Nación”.
Fundamentan el pedido en un apartado en el que destacan los beneficios del proyecto, que implica la modificación de la ley 27.640 a la que consideran "agotada", y cuya vigencia implica "un freno para la actividad y para nuevas inversiones".
En la reseña, las cámaras afirman que el proyecto de la liga de provincias Bioenergéticas (expediente S-1495/24) "propone un esquema superador, previsible y sostenible" y "no afecta intereses existentes", explicando en ese punto que "la propuesta impulsa crecimiento sin perjudicar a las empresas petroleras —solo sustituye nafta importada— ni a las provincias productoras de hidrocarburos, ya que las regalías se cobran sobre el crudo y el gas extraído, no sobre los combustibles que se mezclan o importan".
El proyecto eleva el corte obligatorio de bioetanol en naftas del 12% al 15, incorpora un mercado libre por encima de ese umbral, y amplía las opciones de combustibles y de movilidad para los consumidores (autos flex, híbridos, etc.) y mayor uso en las provincias, así como fomenta la competencia y la transparencia al eliminar los cupos y los precios discrecionales. En su lugar, se implementan licitaciones públicas y transparentes por volumen y precio, con un techo en paridad de importación que asegura precios competitivos y protege al consumidor.
Otro fundamento por el que las cámaras promueven el proyecto es que "no reclama privilegios fiscales", puntualizando que a diferencia del RIGI, "no contempla subsidios, ni beneficios en Ganancias, IVA, aduanas o acceso cambiario". Los representantes empresariales puntualizan que el proyecto garantiza la neutralidad fiscal, con un costo fiscal neto equivalente a menos de 0,017% de la recaudación nacional y que no tiene impacto en el precio del surtidor ni en el costo de petrolera ni en las cuentas públicas
La aplicación del proyecto de la Liga, dicen las cámaras, implicará un "ahorro de divisas para el país" estimado en USD 150 millones anuales por la "sustitución de importaciones de nafta”.
En particular para las producciones, representa "industrialización e Impulso federal y productivo" dado que "genera valor agregado en origen al maíz y la caña de azúcar, promueve empleo de calidad en el interior y otorga a las provincias herramientas para desarrollar sus propias políticas energéticas".
Asimismo, el proyecto permite que las empresas petroleras participen en el mercado del bioetanol, integrando soluciones concretas frente al enorme desafío ambiental de ese sector.
Por último, las cámaras señalan los beneficios en materia de "Soberanía Energética + Alimentos" ya que al aumentar la producción de bioetanol, no solo se importan menos naftas, aumenta también la producción de energía eléctrica renovable y la producción de alimentos para producir carnes, leches y huevos.
La nota
Buenos Aires, 9 de octubre de 2025.
Sr / Sra. Senador/a de la Nación
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Su despacho.
Ref.: Apoyo al proy. modificación ley 27.640 – expte S-1495/24.
Habiendo tomado conocimiento del tratamiento del expediente de la referencia, es grado dirigirnos a Usted con el objeto de expresar nuestro pleno apoyo al mismo y solicitarle su voto para permitir su aprobación por el Senado de la Nación.
La ley 27.640 de Biocombustibles necesita una urgente modificación, y el proyecto del expediente S-1495/24 es el producto de un amplio acuerdo entre las nueve provincias de la Liga Bioenergética de Provincias y las cámaras de empresas productoras de bioetanol de caña de azúcar y maíz que suscriben la presente. Para explicar nuestro decidido apoyo, adjuntamos la exposición sucinta de los principales fundamentos.
Solicitamos y agradecemos su apoyo a esta iniciativa parlamentaria que no implica costo fiscal, genera ahorros en divisas, promueve competencia, empleo e inversiones, ofrece mayor soberanía energética, y constituye una verdadera política de Estado para una industrialización federal y la competitividad de actividades de relevancia socioeconómica.
En la confianza de lograr una decisión favorable del Cuerpo, hacemos propicia la oportunidad para saludarlo cordialmente.
Jorge Feijóo
Presidente
Centro Azucarero Argentino
Patrick Adam
Director Ejecutivo
Cámara de Bioetanol de Maíz
📌 Por qué apoyar el Proyecto de la Liga Bioenergética de Provincias
La Ley 27.640 estableció un marco regulatorio agotado que se convirtió en un freno para la actividad y para nuevas inversiones. El proyecto de la Liga propone un esquema superador, previsible y sostenible.
La propuesta impulsa crecimiento sin perjudicar a las empresas petroleras —solo sustituye nafta importada— ni a las provincias productoras de hidrocarburos, ya que las regalías se cobran sobre el crudo y el gas extraído, no sobre los combustibles que se mezclan o importan. Mantiene asimismo un uso equilibrado de materias primas.
Eleva el corte obligatorio de bioetanol en naftas del 12% al 15, incorpora un mercado libre por encima de ese umbral, y abre amplía las opciones de combustibles y de movilidad para los consumidores (autos flex, híbridos, etc.) y mayor uso en las provincias.
Se eliminan los cupos y los precios discrecionales. En su lugar, se implementan licitaciones públicas y transparentes por volumen y precio, con un techo en paridad de importación que asegura precios competitivos y protege al consumidor.
A diferencia de regímenes especiales como el RIGI, no contempla subsidios, ni beneficios en Ganancias, IVA, aduanas o acceso cambiario. Se basa en reglas claras y en la competitividad intrínseca de la agroindustria argentina.
El costo fiscal neto equivale a menos de 0,017% de la recaudación nacional, totalmente compensable mediante simple acto administrativo de ARCA: ante cada aumento de corte, debe ajustar los impuestos a los combustibles (ICL / ICO₂) a la porción fósil de la mezcla, medida sin impacto en el precio surtidor ni en el costo de petrolera ni en las cuentas públicas. Tampoco afecta a las regalías petroleras de las provincias petroleras.
Se preservan las reservas del Banco Central por la sustitución de importaciones de nafta. El incremento el corte del 12 al 15% de bioetanol representa un ahorro estimado de USD 150 millones anuales.
Genera valor agregado en origen al maíz y la caña de azúcar, promueve empleo de calidad en el interior y otorga a las provincias herramientas para desarrollar sus propias políticas energéticas.
El proyecto permite que las empresas petroleras participen en el mercado del bioetanol, integrando soluciones concretas frente al enorme desafío ambiental de ese sector.
Al aumentar la producción de bioetanol, no solo se importan menos naftas, aumenta también la producción de energía eléctrica renovable y la producción de alimentos para producir carnes, leches y huevos.
Mensaje central: El Proyecto de la Liga no implica costo fiscal, genera ahorros en divisas, promueve competencia, empleo e inversiones, ofrece mayor soberanía energética, y constituye una verdadera política de Estado para una industrialización federal y la competitividad de actividades de relevancia socioeconómica.